Descubren por primera vez un caso de cáncer en un dinosaurio

Se trata del primer tumor maligno diagnosticado en estos gigantes prehistóricos.

Friday, August 7, 2020,
Por Cristina Crespo Garay, National Geographic
Un proceso de rigurosa reconstrucción digital permitió visualizar la progresión en forma de espiral del cáncer ...

Un proceso de rigurosa reconstrucción digital permitió visualizar la progresión en forma de espiral del cáncer a través del hueso.

Fotografía de Royal Ontario Museum, McMaster University

Un osteosarcoma ubicado en el peroné de un Centrosaurus apertus, un dinosaurio con cuernos que vivió hace entre 76 y 77 millones de años, es el primer caso de cáncer de la historia detectado en un dinosaurio. Aunque fue descubierto en 1989 en Dinosaur Provincial Park de Alberta, en aquel momento la malformación del extremo del hueso canceroso fue interpretada como una fractura curada.

El hallazgo, publicado hoy en la revista médica The Lancet Oncology, ha sido posible gracias a las técnicas de medicina modernas, que han permitido a un equipo de investigadores revisar el inusual fósil. Diversos especialistas multidisciplinares de la Cátedra de Paleontología de Vertebrados del Royal Ontario Museum y de la Universidad de McMaster, la osteópata Snezana Popovic y los doctores David Evans y Mark Crowther.

“El diagnóstico de un cáncer agresivo como este en los dinosaurios ha sido difícil de alcanzar y requiere experiencia médica y múltiples niveles de análisis para identificarlo correctamente”, afirma Crowther en un comunicado de la Universidad.

A pesar de que su diagnóstico haya llegado hace poco  a nuestra medicina, los científicos sospechaban que el cáncer ha estado entre nosotros desde el principio de los tiempos, teoría que confirma el hallazgo del tumor maligno en este animal prehistórico de más de 5,5 metros de alto.

Reconstrucción digital

La observación a nivel celular del fósil a través del análisis de pequeñas secciones, así como tomografías y otras potentes técnicas modernas ha posibilitado el descubrimiento del osteosarcoma. "La mayoría de los cánceres y tumores se manifiestan en los tejidos blandos, por lo que es muy poco probable que se fosilicen y lleguen hasta nuestros días, lo que hace que este espécimen en particular sea muy especial”, recoge El Confidencial de las declaraciones de Evans. “Este es el primer caso confirmado de un cáncer maligno en un dinosaurio y uno de los únicos diagnósticos positivos de este tipo de enfermedad horrible en el registro fósil”.

Reconstrucción digital del Centrosaurus apertus. 

Fotografía de Creative Commons

Un proceso de rigurosa reconstrucción digital permitió visualizar la progresión en forma de espiral del cáncer a través del hueso. Para confirmar el diagnóstico, el hueso afectado fue comparado con fósiles similares e incluso con huesos humanos. "El hueso canceroso está gravemente dañado, con un tumor masivo superior al tamaño de una manzana”, explica en el mismo medio.

“De hecho, falta la mitad superior del hueso, que puede haberse roto en la vida debido al progreso del cáncer. El osteosarcoma en este dinosaurio está en una etapa tan avanzada que puede haberse extendido a otros tejidos del cuerpo, como los pulmones. Es probable que este Centrosaurus en particular estuviera debilitado y cojeara por el cáncer antes de su muerte, por lo que probablemente hubiera tenido dolor y fuera más lento de lo que habitual en estos animales".

Según afirman los autores del estudio, “el cáncer habría tenido efectos paralizantes en el individuo y lo habría hecho muy vulnerable a los formidables depredadores tiranosaurios de la época. El hecho de que este dinosaurio herbívoro viviera en una gran manada protectora puede haberle permitido sobrevivir más tiempo de lo que normalmente lo haría con una enfermedad tan devastadora".

Este nuevo descubrimiento establece una relación entre las enfermedades humanas y las del pasado y abre las puertas a una mayor comprensión de la genética y la evolución de las enfermedades, así como a la detección de evidencias de otras enfermedades que puedan ser descubiertas al volver a examinar los fósiles hallados hasta el momento bajo las técnicas modernas.

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