La mayor población de rinocerontes se ha desplomado un 70 por ciento en una década

El parque nacional Kruger, en Sudáfrica, se ha visto afectado por los cazadores furtivos, la corrupción y la sequía.

Fotografías de Brent Stirton
Publicado 3 feb. 2021 12:13 CET
Fotografía de rinocerontes en la reserva de John Hume

Muchos de los rinocerontes que viven en reservas privadas sudafricanas —los de la fotografía se encuentran en la reserva de John Hume en Nelspruit— son descornados para reducir las probabilidades de que los cazadores furtivos los maten. Pero los cuernos vuelven a crecer cada pocos años, por lo que esta estrategia es costosa para los parques públicos como Kruger, que tienen problemas de liquidez.

Fotografía de BRENT STIRTON

Los rinocerontes de Kruger, la joya de la corona de los parques nacionales de Sudáfrica, están en peligro.

Las poblaciones de rinocerontes del parque han disminuido aproximadamente un 70 por ciento en la última década, en gran medida debido a la caza furtiva y su efecto dominó en la reproducción y la supervivencia de las crías, según revela una nueva evaluación de Parques Nacionales Sudafricanos (SANparks, por sus siglas en inglés), que gestiona Kruger y los otros 18 principales parques del país.

Actualmente, Kruger alberga menos de 4000 rinocerontes, una pérdida pronunciada frente a los más de 10 000 que tenía en 2010. La población se divide entre 3549 rinocerontes blancos, que son animales pacedores de labios anchos y rectos, y 268 rinocerontes negros, que tienen labios picudos con los que arrancan hojas y frutas de los árboles. Los rinocerontes de Kruger representan aproximadamente el 30 por ciento de los 18 000 rinocerontes salvajes del mundo.

«Estas pérdidas son extremadamente preocupantes, pero durante un tiempo hemos sabido que están sufriendo una muerte lenta, esta solo es la noticia oficial», afirma Grant Fowlds, embajador de conservación de Project Rhino, una organización sin ánimo de lucro sudafricana.

Según Michael Knight, director del grupo de especialistas en rinocerontes africanos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que evalúa la situación de los animales salvajes, la caza de rinocerontes hembra ha sido especialmente perjudicial porque cada una puede tener hasta 10 crías a lo largo de su vida y las crías sin madre suelen morir.

El cuerno de rinoceronte se vende para su uso en la medicina tradicional o para crear tallas, principalmente en China y Vietnam, aunque también existe un mercado en Estados Unidos. Durante años, Kruger, que tiene una superficie de unos 19 000 kilómetros cuadrados, ha sido el epicentro de la caza furtiva de rinocerontes en Sudáfrica, según el servicio del parque.

Sin embargo, la caza furtiva de rinocerontes en Kruger ha experimentado un descenso general desde que sufrió un repunte en 2014, cuando mataron a más de 800 rinocerontes por sus cuernos. Desde entonces, la cifra ha disminuido más de un 50 por ciento.

Una sequía durante el 2015 y el 2016 provocó más pérdidas, señala Knight. Los rinocerontes se reprodujeron menos y las madres deshidratadas produjeron menos leche, por lo que las crías desnutridas murieron. Durante la sequía, la comida escaseaba y los rinocerontes blancos se vieron muy afectados por la falta de hierba para comer; según el Departamento del Medioambiente, Silvicultura y Pesca de Sudáfrica, su tasa de mortalidad se duplicó.

Nuevas formas de ayudar a los rinocerontes

A pesar de la triste noticia, la tecnología de vigilancia selectiva del parque (que a menudo se centra en salvar a las hembras en edad reproductora) y algunos de los mayores índices de detenciones de cazadores furtivos han ayudado. Según SANparks, la caza furtiva descendió un 21,6 por ciento entre el 2018 y el 2019 (y la caza furtiva de elefantes cayó un 43,8 por ciento).

Para proteger a los rinocerontes, SANparks está trasladando a algunos de los animales de Kruger a zonas seguras fuera del parque —como otros parques nacionales—, una iniciativa que estuvo estancada durante años debido a un brote de tuberculosis en rinocerontes.

Cuando descuernan a los rinocerontes, dejan un muñón de unos 10 centímetros para proteger el tejido en la base del cuerno. El cuerno de rinoceronte de contrabando está muy demandado para la medicina tradicional y las tallas, principalmente en China y Vietnam.

Fotografía de BRENT STIRTON

Descornar a los rinocerontes de Kruger, una estrategia habitual contra la caza furtiva en parques privados más pequeños de Sudáfrica, sería muy costoso. Fowlds explica que se necesita un helicóptero, un veterinario cualificado y cuesta entre 500 y 800 euros por rinoceronte. Además, no es un gasto único, ya que los cuernos vuelven a crecer cada pocos años. (El cuerno de rinoceronte está hecho de queratina, la misma sustancia que nuestras uñas, así que el descornado, cuando se hace bien, no hace daño a los animales.)

Futuros obstáculos

SANparks describe la corrupción interna como una «lacra» y dice que «afecta gravemente al personal y a las operaciones contra la caza furtiva, así como a la reputación de SANparks».

«Las bandas de caza furtiva han sido capaces de infiltrarse en el cuerpo de guardabosques de Kruger —y de otros parques y reservas—, como demuestran las detenciones», afirma Cathy Dean, consejera delegada de Save the Rhino International, una organización sin ánimo de lucro con sede en Londres.

Durante el 2020, los furtivos cazaron a 394 rinocerontes en el país, la mayoría en Kruger. En un principio, los confinamientos por el coronavirus en el 2020 dificultaron los viajes por el parque y la caza furtiva disminuyó. Pero a medida que se reducían las restricciones, la caza furtiva repuntó, sobre todo durante diciembre, según el departamento del medioambiente, silvicultura y pesca de Sudáfrica.

El año pasado detuvieron a 66 supuestos cazadores furtivos de rinocerontes en Kruger y a 90 por cazar y traficar el cuerno de rinoceronte fuera del parque. Pero Knight explica que es probable que los juicios se retrasen debido al polémico cierre del Tribunal Regional de Skukuza, el «tribunal de los rinocerontes», ubicado en Kruger. Skukuza es conocido por su elevado índice de condenas a cazadores furtivos y sus duras penas de cárcel.

Parques Nacionales Sudafricanos, que gestiona Kruger, colabora con expertos forenses de la policía para intentar detener a los cazadores furtivos de rinocerontes. Las pruebas de ADN que vinculan los cuernos a animales asesinados pueden ayudar a condenar a los furtivos.

Fotografía de BRENT STIRTON

A pesar de que los 303 rinocerontes cazados por furtivos en Kruger entre abril de 2019 y marzo de 2020 fueron menos que los 500 previstos por SANparks durante ese periodo y del descenso de casi un 22 por ciento frente al año fiscal anterior, Fowlds no es optimista. «Hay muchos menos rinocerontes que matar», dice, así que los furtivos tienen más dificultades para encontrarlos.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.
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