Ciencia

La arqueóloga Dolores Elkin y el museo más rico del mundo

La primera arqueóloga marina del Cono Sur, Dolores Elkin, será una de las ponentes del congreso Mentes Brillantes que se celebra en Madrid. Jueves, 12 Abril

Por Manuel Moncada Lorén - National Geographic
Fotografías de National Geographic

El descubrimiento de la fragata española "Purísima Concepción", que encalló junto a la isla Grande de Tierra del Fuego en 1765, es uno de los últimos hallazgos de Dolores Elkin, la primera arqueóloga marina del Cono Sur.

Esta argentina es miembro del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y cambió hace tiempo las excavaciones por las inmersiones, ya que para ella, el océano es “el museo más rico del mundo”.

Arqueóloga de National Geographic

Esta intrépida exploradora de las profundidades marinas es uno de los tres expertos ponentes con los que National Geographic se une a la octava edición de Mentes Brillantes, que tendrá lugar en Madrid los días 26 y 27 de abril en el Circo Price y para el que ya puedes adquirir tu entrada con un descuento exclusivo de National Geographic: 2 por 1 en entrada general, 25 % en entrada Gold y 10 % en entrada VIP, que obtendrás al introducir el código NG2018 en la web de Entradas El Corte Inglés o TicketBell.

La bonaerense Dolores Elkin se convirtió a mediados de los años noventa del pasado siglo en la primera arqueóloga marina que se embarcó en la aventura de rescatar los tesoros sumergidos en las peligrosas aguas que bañan la Patagonia argentina, hogar de vientos huracanados y de unos largos y duros inviernos.

La arqueóloga que miraba al mar

Surcar las aguas del Estrecho de Magallanes, o bordear el continente por el extremo sur americano sorteando el legendario Cabo de Hornos, sigue siendo hoy en día una auténtica odisea. Navegar por las que son consideradas las aguas más tempestuosas del mundo está aún considerado como uno de los mayores retos náuticos.

Tras cursar la licenciatura en antropología con especialidad en arqueología en la Universidad de Buenos Aires, Elkin realizó su tesis doctoral sobre los indicadores de presencia humana de subsistencia en la Patagonia argentina, un lugar tan remoto como fascinante para esta intrépida cazadora de tesoros culturales.

La influencia que esta tierra en apariencia tan hostil ejercía sobre la investigadora argentina, le llevó a realizar un trabajo de campo sobre la arqueología prehistórica andina en Antofagasta de la Sierra, enclave de la provincia de Catamarca. Su trabajo llamó la atención del CONICET, institución que becó sus esfuerzos y que le permitió doctorarse.

El hallazgo del Swift

Cuando llegó a sus oídos la historia de la corbeta inglesa "Swift", un navío británico hundido por naufragio en 1770, Dolores Elkin comenzó a interesarse por la arqueología submarina. La investigadora fue entonces consciente de la cantidad de barcos que históricamente tuvieron que naufragar en circunstancias similares, ya que hasta la inauguración del Canal de Panamá en 1914, bordear el extremo del Cono Sur era la única forma de alcanzar el océano Pacífico desde el oeste.

En una entrevista concedida al diario argentino La Nación, Elkin afirmó que “el mar es el museo más rico del mundo”, observación que cobra inmediato significado en un entorno como el del estrecho de Magallanes o el cabo de Hornos. Estos accidentes geográficos son el lugar de descanso de una cantidad indeterminada de barcos y marineros que una vez intentaron ganar la batalla contra los elementos y constituyen una auténtica mina de oro para los cazadores de pecios como esta audaz arqueóloga argentina.

Después del hallazgo del "Swift", Elkin puso de manifiesto la existencia de una línea de investigación que ningún otro colega argentino había explotado todavía. A mediados de los noventa, la exploradora fue consciente del enorme patrimonio histórico que yace en el fondo marino de las costas de Argentina.

Desde entonces, su actividad como investigadora de los secretos del mar no ha cesado. Hoy lidera un equipo de expertos con la misión de recuperar los restos y reconstruir la historia de la fragata española "Purísima Concepción", que naufragó en aguas de la península de Mitre, en el sureste de la isla Grande de Tierra del Fuego, en 1765.

Historia de un naufragio

El "Purísima Concepción" había partido del Puerto de Cádiz con 193 personas en el rol de tripulación al mando del capitán José Joaquín Ostolaza. El navío tenía el puerto peruano de Callao como destino y para ello habían decidido tomar la ruta del Cabo de Hornos.

Este navío tocó el fondo de los los mares del sur el 10 de enero de 1765. Aquella noche, el capitán se retiró a descansar pasadas las nueve ordenando realizar una medición de profundidad cada hora y que se maniobrara para alejar el barco de la costa una vez que se anotaran las 40 brazas (una braza equivale a dos metros aproximadamente) con el objetivo de evitar quedar encallados.

Haciendo caso omiso de su capitán, el segundo piloto se limitó a poner rumbo sur sureste, maniobra que en teoría alejaba progresivamente al navío de las poco profundas aguas costeras, para así ahorrarse la molestia de obedecer la orden directa de su capitán de realizar mediciones de profundidad cada hora.

Pasada la una y media de la noche, el capitán volvió al castillo de popa y ordenó que “se le cargasen las pipas y que a la gente se le diera el refresco acostumbrado del aguardiente”. Mientras la marinería cumplía las órdenes de su capitán, el barco sufrió una violenta sacudida en la proa que levantó de sus literas a los que aún dormían.

Después de echar por la borda fardos y cajones en un intento de soltar la carga que lastraba al navío, la tripulación y su capitán vieron desesperados como el buque se iba a pique inexorablemente. Con la cercanía de la costa como único alivio para los náufragos españoles, los hombres de Ostolaza se dirigieron a las orillas del archipiélago fueguino.

Una vez reunidos los pertrechos y víveres que pudieron salvar del naufragio, la tripulación del "Purísima Concepción" permaneció en este áspero rincón del mundo durante tres meses en convivencia pacífica con los indígenas fueguinos.

Los tripulantes reunieron los restos del barco que la marea iba arrastrando hasta la orilla y junto con un poco de madera extraída de los árboles de la zona, los marinos se las arreglaron para construir otra embarcación, una pequeña goleta que botaron el 20 de marzo con el nombre de "San José y las Ánimas" en el improvisado Puerto Consolación (Caleta Falsa, hoy considerado lugar histórico) y con la cual se hicieron de nuevo a la mar rumbo a Buenos Aires.

El tesoro iberoamericano

El Museo Naval de Madrid conserva en la actualidad el relato de José de Ayesta, uno de los marinos del "Purísima Concepción". La narración de los hechos en primera persona del náufrago español constituye un tesoro tan valioso como el que la arqueóloga marina Dolores Elkin ha sacado físicamente a la luz desde las profundidades de los mares del sur y contribuye a enriquecer, aún más si cabe, el patrimonio cultural iberoamericano.

Si no quieres perderte la ponencia de esta auténtica exploradora del fondo marino, uno de los tres expertos ponentes con los que National Geographic contribuye a la octava edición de Mentes Brillantes que tendrá lugar en Madrid los días 26 y 27 de abril en el Circo Price, ya puedes adquirir tu entrada con un descuento exclusivo de National Geographic: 2 por 1 en entrada general, 25 % en entrada Gold y 10 % en entrada VIP, que obtendrás al introducir el código NG2018 en la web de Entradas El Corte Inglés o TicketBell.

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