Fumar durante el embarazo multiplica el riesgo del bebé de sufrir TDAH

Un grupo de investigadores confirma a través del nivel de un biomarcador la relación entre la exposición prenatal a la nicotina y el TDAH en los niños.

Publicado 31 mar. 2020 18:37 CEST, Actualizado 5 nov. 2020 6:48 CET
Embarazo fumar
A pesar de los numerosos estudios que asocian la exposición al tabaco durante el embarazo con resultados adversos, en España un tercio de las mujeres embarazadas continúa fumando durante la gestación.
Fotografía de Carlo Navarro

Por primera vez, la relación entre la exposición fetal a la nicotina y el diagnóstico de TDAH ha quedado demostrada al medir los niveles de cotinina de muestras del suero materno de mujeres embarazadas. El reciente estudio confirma que cuanto más alto es el nivel de cotinina en la sangre de la madre durante el embarazo, mayor es el riesgo de que el bebé desarrolle trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

“Informamos una fuerte asociación entre la exposición prenatal a la nicotina y el TDAH de la descendencia”, afirma el profesor Andre Sourander en un comunicado del Centro de Investigación de Psiquiatría Infantil.

La investigación, publicada en la revista Pediatrics y realizada por el Centro de Investigación de Psiquiatría Infantil de la Universidad de Turku, en Finlandia, es el primer trabajo que investiga la relación entre la exposición a la nicotina, medida a través de los niveles de cotinina durante el embarazo, y el TDAH en la descendencia.

En España, un tercio de las mujeres embarazadas continúa fumando durante la gestación,  según la revista médica Prevención del tabaquismo de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica. Numerosos estudios anteriores ya asociaban la exposición al tabaquismo durante el embarazo con resultados adversos, entre los que se incluye el TDAH. Sin embargo, hasta este nuevo estudio se había cuestionado su causalidad.

La cotinina revela la conexión entre el tabaco y el TDAH

Tras analizar 1.079 casos de TDAH a través de los niveles de cotinina materna, que se analizaron durante el primer y segundo trimestre del embarazo, los autores afirman que la cotinina “es el biomarcador más apropiado, ya que indica la exposición real a la nicotina, que se metaboliza principalmente en el hígado”, explican los autores.

Los estudios previos se basan en fumadores activos, mientras que en este nuevo trabajo, “las mediciones de cotinina permiten cuantificar la cantidad de exposición a la nicotina y detectar otras fuentes, como la terapia de reemplazo de nicotina o el tabaquismo pasivo”. Además, la información sobre la adicción al tabaco suele ser aportada por el propio paciente, lo que subestima las tasas reales entre un 8% y un 28%.

Dada la alta prevalencia del tabaquismo durante el embarazo y el TDAH entre los niños, estos hallazgos justifican futuros estudios sobre la interacción entre el tabaquismo materno y los factores ambientales, genéticos y epigenéticos”, concluye Sourander.

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