Ya hemos volado de Londres a Nueva York en un avión impulsado con aceite de cocina: ¿y ahora qué?

El Flight100 de Virgin es el primer vuelo comercial que realiza un trayecto transatlántico con un 100% de combustible de aviación sostenible, pero el progreso que representa depende del tipo de experto al que se le pregunte.

Por Melissa Hobson
Publicado 11 dic 2023, 10:12 CET
Vuelo 100 de Virgin Atlantic

El vuelo 100 de Virgin Atlantic llegó al aeropuerto internacional John F. Kennedy el 28 de noviembre. El vuelo se realizó con combustible de aviación 100% sostenible, pero ¿es la nueva alternativa de combustible realmente tan ecológica como parece?

Fotografía de Jason DeCrow, AP Images for Virgin Atlantic Airways Ltd

El primer vuelo comercial transatlántico con un 100% de combustible de aviación sostenible (SAF, por sus siglas en inglés), fabricado a partir de aceite de cocina usado, voló recientemente del aeropuerto de Heathrow (Londres; Reino Unido) al aeropuerto JFK (Nueva York; Estados Unidos) en un proyecto denominado Flight100. Pero mientras algunos esperan que esto suponga un paso adelante para la sostenibilidad, muchos han criticado las afirmaciones ecológicas de Flight100.

En 2022, la aviación representaba en torno al 2,5% de las emisiones mundiales de carbono, y en los próximos 20 años los informes sugieren que esas emisiones se triplicarán a medida que más personas y mercancías vuelen por todo el mundo.

Los vuelos propulsados por electricidad e hidrógeno se han considerado tradicionalmente formas más sostenibles de transporte aéreo, pero aún faltan décadas para que esta tecnología incipiente sea utilizada. Virgin, que operó el vuelo, afirmó en un comunicado de prensa que el SAF es actualmente la única forma viable de alimentar de forma sostenible los vuelos de larga distancia.

Pero, ¿es este vuelo realmente un hito medioambiental o una distracción frente a alternativas mejores?

(Relacionado: Viajar en avión de forma más limpia podría ser posible gracias a estas tecnologías emergentes)

¿Qué es exactamente el combustible de aviación sostenible?

Las definiciones de SAF varían, pero el término se refiere generalmente a un tipo de combustible de aviación que no se produce a partir de combustibles fósiles y que, como resultado, tiene una menor huella de carbono a lo largo de su ciclo de vida.

La forma en que se produce el SAF puede influir en su sostenibilidad, pero los estudios demuestran que algunas formas de SAF pueden reducir las emisiones de un avión propulsado con combustibles fósiles en más de un 90%.

"En otras palabras, sigue emitiendo algo de CO2", afirma Mohamed Pourkashanian, director de Investigación Energética Universitaria de la Universidad de Sheffield (Reino Unido), que participó en Flight100.

Flight100 funcionaba principalmente con aceite de cocina usado, actualmente el único SAF que se produce a escala comercial. Según Joshua Heyne, director del Laboratorio de Bioproductos, Ciencias e Ingeniería de la Universidad Estatal de Washington (Estados Unidos), este tipo de combustible se obtiene a partir de aceites vegetales y grasas animales, y no de combustibles fósiles. El aceite se recoge de diversas fuentes, como restaurantes McDonald's.

La normativa vigente de ASTM International (una organización mundial de normalización) permite a los aviones comerciales utilizar hasta un 50% de SAF mezclado con combustible de aviación tradicional, pero Flight100 recibió un permiso para utilizar el 100% de SAF. Los reguladores revisaron los elementos técnicos antes del viaje, y el propio vuelo demostró que los aviones de larga distancia pueden volar con seguridad utilizando un 100% de SAF.

"Los Gobiernos, los responsables políticos y las partes interesadas en la aviación ya no pueden decir que estamos muy lejos de la tecnología. La tecnología está ahí", afirma. Pero aún pasarán años antes de que estos vuelos se generalicen en las flotas comerciales, debido a la cantidad de combustible necesaria. En la actualidad, el SAF representa menos del uno por ciento del suministro mundial de combustible para aviones.

(Relacionado: ¿Puede la captura de carbono hacer más sostenibles los viajes en avión?)

El lado insostenible de los vuelos sostenibles

Los ecologistas, sin embargo, han calificado Flight100 de ejercicio de "lavado verde" o, en su terminología inglesa, greenwashing.

Una de las críticas al SAF es que la tierra dedicada a los cultivos para combustible debería utilizarse para producir alimentos. El desarrollo de más tierras para biocombustibles como el SAF podría provocar la pérdida de importantes reservas de carbono, como bosques y turberas, o hábitats para la fauna en peligro de extinción.

Gareth Dale, economista político de la Universidad Brunel de Londres, y Josh Moos, politólogo de la Universidad Leeds Beckett (ambas universidades, en el Reino Unido), escriben para The Conversation: "Cualquier cultivo destinado a combustible compite con los alimentos y empuja la frontera agrícola hacia bosques y turberas, con grandes emisiones de carbono".

Aunque los nuevos SAF reutilizan aceite de cocina usado que, de otro modo, se echaría a perder, Dale y Moos sostienen que incluso los esfuerzos masivos de recogida serían insuficientes para el gran volumen de combustible de aviación necesario para alimentar los miles de vuelos que despegan cada día.

En cuanto al aceite de cocina usado, Heyne reconoce que "en el mundo hay una cantidad limitada de este tipo de aceite, y aún menos que pueda obtenerse de forma sostenible", pero subraya que el SAF puede fabricarse a partir de otros tipos de residuos, como el alcohol, los residuos sólidos urbanos y los lodos de depuradora.

"Todo lo que tiras por el retrete o a la basura, si contiene carbono, puede convertirse en SAF", afirma.

El SAF es actualmente más caro que el combustible de aviación convencional (unos "2 dólares por unidad en lugar de 0,6 dólares por unidad"), pero es probable que los precios cambien, dice Pourkashanian.

La producción a gran escala podría abaratarlo, dice Heyne, del mismo modo que ha ocurrido con la energía eólica y la solar.

Los partidarios del SAF están entusiasmados porque este combustible de sustitución directa es compatible con la tecnología existente.

"Las aerolíneas no tienen que cambiar sus operaciones. No tienen que comprar aviones nuevos", afirma Heyne.

(Relacionado: ¿Puede la captura de carbono hacer más sostenibles los viajes en avión?)

El futuro a largo plazo del transporte aéreo sostenible

También se están desarrollando otras tecnologías de aviación con bajas emisiones de carbono, como el hidrógeno y la electricidad, pero ambas llevarán décadas y requerirán nuevas infraestructuras en todo el sector.

"Muchos aeropuertos no tienen espacio suficiente para añadir un nuevo sistema de repostaje a su infraestructura", afirma Heyne.

Y alimentar los aviones con electricidad e hidrógeno tiene sus inconvenientes. Las baterías que se utilizan para almacenar grandes cantidades de electricidad requieren una gran actividad minera, y los beneficios medioambientales del hidrógeno varían mucho según cómo se produzca.

"Así que no podemos decir simplemente que si nos pasamos al hidrógeno todo irá bien, no es así", afirma Pourkashanian.

La carrera por una solución es urgente. "Tenemos muy poco tiempo para resolver todo esto y hacerlo a gran escala", afirma Heyne.

Los expertos en medio ambiente afirman que un modo infalible de reducir las emisiones de la aviación es reducir cuánto volamos.

En algunas partes del mundo se están tomando medidas para reducir los vuelos. En Francia se prohíben los vuelos nacionales si el mismo trayecto puede hacerse en tren en menos de dos horas y media.

Mejorar las redes ferroviarias y otros transportes públicos es fundamental para animar a la gente a elegir formas de transporte con menos emisiones de carbono en distancias cortas. Un estudio sugiere que sustituir los vuelos de corta distancia por viajes en tren en 87 rutas alemanas podría reducir las emisiones de carbono entre un 2,7% y un 22%.

Pero por ahora, el avión sigue siendo un medio de transporte cada vez más popular. Este año, la Administración de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos supervisó el traslado de más de 2,9 millones de personas solo el 26 de noviembre, un día que, según la agencia, fue "el de mayor actividad aérea de la historia".

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

loading

Descubre Nat Geo

  • Animales
  • Medio ambiente
  • Historia
  • Ciencia
  • Viajes y aventuras
  • Fotografía
  • Espacio

Sobre nosotros

Suscripción

  • Revista NatGeo
  • Revista NatGeo Kids
  • Registrarse
  • Disney+

Síguenos

Copyright © 1996-2015 National Geographic Society. Copyright © 2015-2024 National Geographic Partners, LLC. All rights reserved