Historia

Kranion, la exposición que narra la historia entre el tiempo y el espacio

La naturaleza, la ciencia y el arte se unen de forma insólita en los fósiles que inspiran la exposición Kranion, que nace del misterio de la relación entre tiempo y espacio.Monday, April 29, 2019

Por Cristina Crespo Garay - National Geographic

La relación entre el espacio y el tiempo es una de las incógnitas que más ha fascinado al ser humano a lo largo de todos los tiempos. A través de la escultura y el dibujo de diferentes cráneos de antílopes, la exposición Kranion muestra una colección que narra cómo la madre naturaleza, a través de modelos vivos, crea arte entrelazado con el tiempo y el espacio.

Los fósiles de estos animales nos acercan un relato muy preciso de lo que comenzó a originarse millones de siglos atrás, desde la gestación del animal hasta quedar enterrado bajo tierra, convertido en una amalgama de minerales con el que la Tierra va creando su propia escultura.

Este proceso, al que da vida el arquitecto y artista Juan Ramón Martín en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid hasta el próximo 30 de junio, es una manera inigualable de conectar con la naturaleza, el arte y la ciencia desde una profundidad única difícil de hallar desde otros prismas.

“Tanto el Arte como la Ciencia persiguen en todo momento resolver el misterio de la existencia”, explica Juan Ramón Martín a National Geographic España. “Ambas disciplinas se acercan a la solución, pero nunca llegan a desvelarla en su totalidad; esto provoca un cierto placer intelectual. Una de las inquietudes del hombre, uno de los secretos mejor guardados por el misterio es la relación entre el Espacio y el Tiempo”.

 

Fusión entre naturaleza, ciencia y arte

La obra de Juan Ramón Martín evoca la activación del pensamiento y una profunda pasión por la naturaleza, de la que salen todos los objetos que dan vida a las esculturas.

“En la exposición Kranion los visitantes podrán disfrutar de la contemplación de una serie de dibujos y esculturas inspiradas en la forma del cráneo de los antílopes”, afirma Juan Ramón Martín a National Geographic España. “Esta muestra trata de poner ante el espectador el hecho de que los cráneos, formados por huesos que están constituidos por carbonato cálcico y cuya forma permanece en el tiempo, constituyen auténticas piezas de escultura naturales”.

Arquitecto por la Universidad Politécnica de Madrid y profesor de dibujo en la Fundación Universitaria CEU San Pablo, Juan Ramón Martín nos habla a través de Kranion sobre aspectos como la temporalidad, la finitud del ser y su profunda pasión por la naturaleza.

Inspirado en la abstracción geométrica y en referentes de la escultura del siglo XX como Pablo Palazuelo, Jorge Oteiza, Martín Chirino o Eduardo Chillida, su obra también absorbe influencias de artistas internacionales como Max Bill, Mies van derRohe o Walter Gropius.

“La geometría en su estado más puro es capaz de aproximarse a formas sugerentes”, explica Juan Ramón Martín. “Estas esculturas crean en el espectador ese puente entre lo contemplado y lo soñado, actúan por tanto de manera fenomenológica. Es decir, algo que tengo frente a mí, me lleva a imágenes contenidas en mi memoria, posiblemente placenteras y que vienen a completar el hecho artístico”.

Los fósiles, arte vivo

“Ese arco dilatado que media entre los dos tiempos produce una sensación casi incomprensible”, explica Juan Ramón Martín. Su fascinación por los fósiles, verdaderas esculturas de la madre naturaleza, viene de las historias que esconden tras ellos.

“Una vez muerto, el animal queda enterrado y aparece varios millones de años después, mucho antes de que el hombre anduviera por la tierra, convertido en otra cosa, en un trozo de minerales amalgamados, pero con la forma exacta, como si de un vaciado escultórico se tratara”.

La exposición Kranion surge de un trabajo anterior del artista, “El peso y la levedad”, en el que antílopes como el toro, el bisonte y el búfalo representaban el peso, frente a la levedad de los impalas o las gacelas. La atracción por estas estructuras llevó al escultor a estudiar los cráneos de estos animales.  

“Esas cabezas tan bonitas, triangulares, coronadas por la cornamenta, me resultaban especialmente atractivas”, afirma el escultor, que decidió comenzar a estudiar su estructura, los huesos del cráneo y de la cara, que determinaban su aspecto exterior. “De esta manera decidí acudir al Museo Nacional de Ciencias Naturales donde se conservan de manera impecable estos elementos”.

El dibujo como forma de conocimiento

En la exposición, que puede disfrutarse hasta el próximo 30 de junio en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid, el artista también acerca estas ideas al público a través del dibujo.

“A través de él uno comprende cómo funcionan los organismos”, explica Martín. El cráneo es el recipiente que alberga los órganos, compuesto de huesos que protegen los tejidos y cierran con enorme precisión. “Esto para una persona que trabaja en la construcción y en la escultura, y que pone su mirada en la buena ejecución, es enormemente emocionante”.

Por ello, la exposición incluye un pequeño taller en el que los asistentes pueden dibujar algunos modelos de cráneos de la mano del artista. Una hora realizando dibujos con diferentes técnicas, comprendiendo la forma y funcionamiento de cada una de las piezas y las proporciones entre las partes y el todo.

“Soy un enamorado de la naturaleza”, declara Juan Ramón Martín. “Necesariamente hablo de ella con pasión. Hablo de la vida en libertad de estos animales, de sus comportamientos, de los instintos y de cómo el cráneo es una estructura adaptada al medio desde épocas remotas”.

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