Los conceptos básicos de la evolución humana

Con el reciente descubrimiento del 'Homo Naledi', posiblemente venga bien recapitular acerca de los conceptos básicos de antropología.

Por Nadia Drake
Modelo evolutivo
Un modelo de Australopithecus afarensis (Lucy) aparece a la sombra de un humano moderno y un chimpancé.
Fotografía de Kenneth Garrett, National Geographic Creative

Índice

El descubrimiento del Homo Naledi  en 2014 ha hecho a mucha gente replantearse cuál es el origen de la humanidad y cómo se estructura el árbol genealógico de nuestra especie y, por ello, muchos están buscando respuestas a las cuestiones más básicas dentro del tema evolutivo.

Buscando los orígenes de la humanidad, un estudio de 2021 publicado en la revista científica eLife, con participación de investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), descubrió vértebras fósiles de dos millones de años de Australopithecus sediba, una especie extinta del pariente humano más antiguo.

“Los fósiles iniciales se descubrieron en 2008, pero el resto se descubrieron en 2015, y con una cronología de dos millones de años, están en la base de lo que sería el origen del género homo”, explica a National Geographic Daniel García Martínez, de la Unidad de Antropología de la Universidad Complutense de Madrid y miembro afiliado del Centro Nacional de Investigación de La Evolución Humana.

¿Por qué los científicos están seguros de la teoría de la evolución?

Por diversas razones. La primera es que compartimos casi el 99 por ciento de nuestra secuencia genética con los chimpancés y los bonobos, lo que indica que compartimos un ancestro común. Hay miles de fósiles que documentan esta evolución de nuestro linaje después de que nuestros ancestros se separasen de los otros grandes simios.

Los biólogos han observado la evolución en otras especies, tanto en el campo como en el laboratorio, y la reciente aparición de microbios resistentes a los antibióticos es un ejemplo de esto. Por eso no hay duda de que el origen de la humanidad está en la evolución de un ancestro común al de los simios. Otro claro ejemplo de esto serían las razas de perros que proceden de un ancestro común.

Por supuesto, si crees que la Biblia debe interpretarse literalmente. La evolución y el origen de la humanidad partiendo del registro fósil contradice la historia del Génesis según la cual Dios creó a todos los organismos en su forma presente. Pero se puede creer en Dios perfectamente sin creer que todo lo que pone la Biblia es literalmente cierto.

¿Cómo funciona la evolución?

El ADN que conforma nuestros genes, al igual que el de todos los organismos vivos de la Tierra (a excepción de algunos virus), está sujeto a las “normas” de la mutación aleatoria. De vez en cuando, estas mutaciones afectan a un rasgo importante, como el color del pelaje de un animal. Esto hace que existan dos formas de selección: la primera sería la natural, por la cual un miembro de una especie elige a su pareja, y con ella, los rasgos que busca en su descendencia. Por otro lado estaría la selección humana, basada en el cruce de especímenes buscando un fin.

Si un animal nace por ejemplo con una coloración gracias a la cual obtiene una mayor protección contra los depredadores, podrá sobrevivir más tiempo y tener más descendencia. Con el tiempo, el código genético de estos supervivientes hará que estén presentes en un mayor número de especímenes, con lo que mejorarán la raza, llegando en ocasiones a cambiarla por completo respecto al individuo original.

Los orígenes de la humanidad 101
La historia de la evolución humana comenzó hace unos 7 millones de años, cuando los linajes que condujeron al Homo sapiens y a los chimpancés se separaron. Conoce a las 20 especies de humanos primitivos de nuestro árbol genealógico y descubre cómo la selección natural de determinados rasgos físicos y conductuales definió el significado de ser humano.

¿Cuáles son los principales hitos en la evolución humana?

El linaje humano se separó de la de los simios entre 7 y 13 millones de años atrás. Los primeros antecesores que caminaban en posición erecta serían los Australopitecus, de los cuales el ejemplo más conocido es Lucy, una Australopithecus afarensis. El fósil más antiguo conocido atribuido a nuestro género data de hace 2,8 millones de años. Durante mucho tiempo se pensó que el origen de la humanidad vendría marcada por el uso de las primeras herramientas de piedra, pero esto es un error, pues se han encontrado algunas de hace 3,3 millones de años, siendo anteriores a los primeros restos de homos que se conocen.

Por otro lado, existe un debate sobre cuándo comenzaron a utilizar el fuego nuestros antepasados, estimando la fecha oficial entre 1,8 millones y 800 000 años atrás. Se supone que gracias a el fuego, se consiguió cocinar, y gracias a la alimentación más completa, hemos podido desarrollar nuestro cerebro y unas manos más precisas, requisito previo para los desarrollos que caracterizaron a los seres humanos, incluyendo el lenguaje complejo, el arte y la agricultura, los cuales han surgido en los últimos 100 000 años.

Durante mucho tiempo se dio por sentado que el arte y las representaciones simbólicas eran exclusivas del Homo sapiens, especie a la que pertenecemos los seres humanos actuales, pero un estudio publicado la revista Nature Human Behaviour en el que han participado investigadores del CSIC en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid (MNCN), la Universidad Complutense de Madrid y el Museo Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid, entre otras instituciones, demostó que los neandertales ya usaban el simbolismo.

 “Un dato importante es que hemos podido constatar que la actividad se mantuvo a lo largo de, al menos, varias generaciones, lo que introduce el concepto de tradición cultural que habría pasado de generación en generación”, explica Enrique Baquedano, director del Museo Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid, en un comunicado publicado por el CSIC.

 

 

Trío de homínidos, desde los fósiles de hace dos millones de años a nuestra progresión lineal.
Fotografía de John Gurche reconstrucciones

¿Donde sucedió todo esto?

Tanto las pruebas genéticas como las fósiles muestran que hasta hace relativamente poco, el origen de la raza humana estaba en el sur o el este de África. La evolución posterior y las migraciones vendrían dadas por las circunstancias climáticas y la consecuente adaptación al medio. Hace 60 000 años comenzarían estos desplazamientos, cruzándose con los Neandertales y los Denisovanos en Asia. En los últimos 30 000 años, los únicos humanos que quedan sobre la faz de la Tierra son los Homo sapiens.

Un polémico estudio publicado en 2019 en la revista Nature sostiene que un oasis en Botsuana, denominado humedal Makgadikgadi-Okavango, no fue la «tierra natal» de todos los humanos modernos. Los investigadores estudiaron el ADN mitocondrial —el material genético almacenado en el motor de nuestras células que se transmite de madres a hijos— de los residentes actuales del África meridional. A continuación, superpusieron los datos genéticos con un análisis del clima pasado y la lingüística moderna, así como las distribuciones geográficas y culturales de las poblaciones locales.

Los resultados del estudio sugieren que los cambios del clima permitieron que las ramas de esta antigua población se expandieran desde el humedal a nuevas zonas verdes. Miles de años después, una pequeña población de parientes de estos trotamundos saldría de África y acabaría habitando todos los rincones del planeta.

¿Por qué no se ha encontrado el eslabón perdido entre los monos y nosotros?

Porque no existe. Los chimpancés y otros monos, no seguirían la línea evolutiva humana, a pesar de que partimos de un ancestro común, hemos evolucionado en direcciones diferentes. La cuestión que surge aquí es: ¿cuál es ese "padre" común? Y esa respuesta aún no la tenemos.

¿Ha terminado la evolución para nosotros?

Realmente no, los humanos seguiremos evolucionando, aunque de una manera más cultural y tecnológica que biológica. El resto de animales, lo harán condicionados por los cambios que el ser humano está ocasionando en el medio ambiente.

Por qué la cocina fue esencial en nuestra evolución
El control del fuego y cocinar la comida dio una ventaja evolutiva esencial a los 'Homo sapiens' no solo a nivel técnico sino también a nivel comunitario. Imágenes de la serie 'Nuestros Orígenes'

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com y fue traducida en enero de 2017. La información ha sido ampliada en septiembre de 2023.

loading

Descubre Nat Geo

  • Animales
  • Medio ambiente
  • Historia
  • Ciencia
  • Viajes y aventuras
  • Fotografía
  • Espacio

Sobre nosotros

Suscripción

  • Revista NatGeo
  • Revista NatGeo Kids
  • Registrarse
  • Disney+

Síguenos

Copyright © 1996-2015 National Geographic Society. Copyright © 2015-2024 National Geographic Partners, LLC. All rights reserved