Es sencillo hacer la colada de forma respetuosa con el medio ambiente

Desde el tipo de detergente que usas hasta la forma de secar la ropa, he aquí algunos cambios sencillos que harán que el día de la colada sea mejor para el planeta.

Por Kris Bordessa
Publicado 24 may 2023, 14:49 CEST
Secando la ropa tras la colada

Seca la ropa húmeda en un tendedero o en un perchero, en lugar de en una secadora, para reducir el consumo de energía.

Fotografía de Jay Dickman, Nat Geo Image Collection

Tanto si tienes la suerte de tener lavadora y secadora en casa como si vas a una lavandería, no hay forma de escapar de esa interminable pila de ropa sucia. Pero lo que no todos saben es que mantener limpio nuestro armario tiene sorprendentes consecuencias para el medio ambiente.

La comunidad científica ha calculado recientemente que los microplásticos liberados por el lavado de ropa sintética son responsables de más de un tercio de los microplásticos que se encuentran en los océanos del mundo, por ejemplo. Y un solo ciclo en la lavadora puede consumir hasta 150 litros de agua.

Pero la colada no tiene por qué ser una carga tan pesada para el medio ambiente. Cambiar tus hábitos de lavado es una de las formas más fáciles de hacer que tu casa sea más respetuosa con el medio ambiente.

Una forma sencilla de reducir la cantidad de agua utilizada es asegurarte de que sólo lavas cargas completas en lugar de sólo un par de prendas. Algunas lavadoras nuevas están equipadas con un sensor que mide la cantidad de agua que necesita cada carga; esto ahorra agua, pero sigue necesitando electricidad para hacer funcionar la lavadora con más frecuencia de la necesaria.

Calentar el agua para el lavado es otro gasto energético. Un hogar puede reducir 362 kilos de contaminación por carbono al año lavando cuatro de cada cinco coladas con agua fría, que es suficiente para la mayoría de las coladas. Según General Electric, hay que lavar con agua caliente cuando es necesario desinfectar la ropa o si el agua del grifo desciende por debajo de los 4° C durante los meses de invierno.

Algunos tejidos sintéticos también se lavan mejor con agua caliente. Además, si lavas mucha ropa sintética, equipar tanto tu lavadora como tu secadora con un filtro para capturar microplásticos puede ayudar a reducir la contaminación por plásticos que entra en el suministro de agua.

Los productos que utilizas para limpiar tu ropa son otro factor a tener en cuenta. Cada vez hay más empresas que ofrecen detergentes ecológicos biodegradables y, a menudo, sin productos químicos derivados del petróleo. Aunque se trata de una ligera mejora, muchos de estos productos todavía vienen en robustas jarras de plástico que pueden o no ser reciclables, lo que puede contribuir al flujo de residuos.

Las tiras de detergente son relativamente nuevas en el mercado y (por ahora) sólo están disponibles en tiendas especializadas o en Internet. Estos cuadrados secos de detergentes concentrados no contienen plásticos, ni en el propio producto ni en su envase. 

Alto y seco

En Occidente, tener secadora se ha convertido en algo normal (más aun en Estados Unidos, país único en su amor por las secadoras de ropa). En otras partes del mundo, sigue siendo habitual secar la ropa al aire libre, ya sea en tendederos, balcones o percheros plegables de interior. No es tan rápido, pero es una opción de cero emisiones y no hay nada como meterse en una cama recién hecha con sábanas secadas al sol.

Si usas secadora, separa las prendas gruesas y voluminosas, que tardan mucho en secarse, de las más ligeras. Combinar prendas pesadas, como toallas o vaqueros, con prendas ligeras requiere más tiempo de secado para toda la carga. Piensa en ello al cargar la lavadora y ajusta el tiempo de secado de cada lote en consecuencia.

Además de la energía que consume el secado de la ropa en la secadora, hay que tener en cuenta el aire que sale de la máquina. Un estudio de la Universidad de Washington analizó las emisiones de los conductos de ventilación de las secadoras y encontró 25 compuestos orgánicos volátiles (COV), siete de ellos considerados contaminantes peligrosos del aire y dos clasificados como carcinógenos. Los residuos del detergente y las tiras de secadora cargadas de productos químicos generan emisiones que afectan a la calidad del aire.

En lugar de utilizar esas hojas de secadora tóxicas para reducir la adherencia estática, considera la posibilidad de adquirir varias bolas de lana para secadora. Añadidas a una carga de ropa húmeda, pueden reducir la electricidad estática y acelerar el tiempo de secado al favorecer la circulación de aire alrededor del contenido de la secadora.

Si alguna vez has pasado por una lavandería concurrida y te han sorprendido los olores intensos que salían por la puerta, sabrás que los productos perfumados para la colada pueden tener un gran impacto con su promesa de ropa con olor fresco. Un olor fuerte no indica necesariamente que la ropa esté limpia, pero muchos de nosotros así lo esperamos.

Sin embargo, esas fragancias, una mezcla de sustancias químicas sintéticas, pueden provocar migrañas, alergias y asma, así como irritación cutánea y posibles daños reproductivos. Además, algunos ingredientes de las fragancias son sospechosos de alterar las hormonas; otros persisten en el medio ambiente, contaminando los cursos de agua y dañando la fauna.

Mientras que en Estados Unidos, las fragancias utilizadas en los productos de lavandería están reguladas por la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo (CPSC), en la Unión Europea nos regimos por un reglamento que actualmente está siendo revisado para una "mayor simplificación", según se lee en la web de la Comisión Europea.

Kris Bordessa es autora del libro de National Geographic 'Attainable Sustainable: The Lost Art of Self-Reliant Living', y blogger en attainable-sustainable.net.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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