Viaje y Aventuras

10 sencillas rutas de senderismo con grandes recompensas

Por Doug Schnitzspahn

Hay pocas cosas mejores que una dura y larga caminata, excepto quizá una caminata fácil y corta que te conduzca en un abrir y cerrar de ojos a lo más profundo de lo salvaje. Las excursiones cortas son ideales para aquellos que dicen que no les gustan las caminatas (tu abuela, tu nueva pareja, incluso quizá tú). Y quién sabe, quizá una vez esas personas “antisenderismo” echen a andar, quieran más. Teniendo en mente la preferencia por excursiones fáciles a impresionantes paisajes, hemos formado esta lista de los mejores pequeños paseos con grandes recompensas. — Doug Schnitzspahn.

 

REFUGIO BONATTI, COURMATEUR, ITALIA

Distancia: 11,3 kilómetros de ida desde Courmayeur

Recompensa: Confort europeo en las sombras del salvaje macizo del Mont Blanc

Recorrido: Al pié de la enorme masa blanca de 4809 metros que forma el Mont Blanc, o Monte Bianco en italiano, la aldea de Courmayeur es más para relajarse que para hacer deportes extremos, a diferencia de la ciudad francesa de Chamonix, al otro lado. Pero tiene una larga historia de montañismo, incluyendo la segunda asociación de guías de montaña más antigua del mundo, la Società delle Guide di Courmayeur, que se fundó en 1850 y opera un extenso museo de historia de la escalada en la ciudad.

El valle también presume de uno de los mejores sistemas de refugios de montaña de los Alpes, incluyendo la joya de la corona, el Rifugio Boatti, bautizado en honor al pionero montañero y fotógrafo italiano Walter Bonatti. Con una amplia vista de los glaciares y los picos de la afilada cadena de 4208 metros Grandes Jorasses, este lugar es más un hotel de montaña que un refugio, sirviendo delicias italianas y aperitivos en un bar completo. Aunque la caminata desde la ciudad implica unos 853 metros de subida vertical, una taza de espresso o un chupito de fernet (un licor italiano) en el refugio lo harán todo más fácil (o puedes conseguir un transbordo y acortar la caminata una hora y 274 metros).

 

IMJA TSE (ISLAND PEAK), NEPAL

Distancia: entre 56,3 y 64,4 kilómetros.

Recompensa: Un pico del Himalaya a cuya cumbre podrán llegar hasta los escaladores principiantes.

Recorrido: Esta no es una excursión fácil. Es un viaje montaña arriba de 6189 metros hasta el pico del Himalaya que requiere el equipo y la experiencia adecuados. Sin embargo, es el pico más escalado del Himalaya y una cumbre sobre la que los senderistas fuertes, con la ayuda de guías, podrán poner el pié, sin todos los peligros o el compromiso que suponen las cumbres más famosas como el Everest o el Annapurna, de 8000 metros.

La caminata comienza en la ruta del campamento base del Everest, antes de dirigirse hacia una serie de aldeas de alta montaña y al campamento base. Desde la cumbre podrás ver toda la cadena montañosa, incluyendo una impresionante vista del Lhotse, con el Everest escondido tras él (después de llegar a la cumbre podrás ir también al campamento base del Everest). Escalar el pico es también beneficioso para las gentes de Nepal, especialmente para quienes sufrieron la devastación de los terremotos de 2015 y necesitan turistas para poder seguir reconstruyendo sus hogares.

 

GLENINCHAQUIN, CONDADO DE KERRY, IRLANDA

Distancia: entre 3,2 y 6,4 kilómetros

Recompensa: Una excursión fácil que te dejará en el corazón más salvaje de Irlanda

Recorrido: El mágico valle del Parque Gleninchaquin, que quedó al descubierto al finalizar la última edad de hielo hace 70.000 años, te hará sentir como si estuvieras de vuelta en la leyenda gaélica. No es sorprendente que las praderas atrajeran a los pueblos nómadas como los Fianna, quienes establecieron aquí sus campamentos y dejaron restos en las zonas donde cocinaban. Es un parque privado y hay granjas activas y  pastoreo de ovejas en torno a ellas, así que la historia bucólica sigue siendo una gran parte de la excursión, como lo son los verdes espacios abiertos, los lagos tranquilos, las cataratas y las colinas cubiertas de hierba. Se podrán encontrar algunos senderos cortos en el lugar, desde una corta caminata alrededor de la granja hasta otra larga y fuera del camino hasta las tierras altas.
 

SENDERO DEL VALLE DE HOOKER, AORAKI, PARQUE NACIONAL DEL MONTE COOK, NUEVA ZELANDA

Distancia: 4,8 kilómetros ida y vuelta

Recompensa: La selva tropical se abre a las grandes vistas de los Alpes Neozelandeses con una parada en un lago glaciar

Recorrido: Es difícil encontrar otra excursión tan corta que tenga tanto que ver: en solo 4,8 kilómetros el Sendero Hooker nos ofrece una selva tropical, puentes colgantes sobre un río caudaloso, amplias vistas de los picos y glaciares más grandes de la isla-nación, y las azules aguas del lago. Con los 3724 metros de alto del Monte Cook sobresaliendo, este parque nacional tipifica el marcado contraste del Pacífico Sur, donde los glaciares ascienden hacia empinados picos cubiertos de bosques casi desde el mar, y las inesperadas tormentas pueden hacer que todo se cierre en cualquier momento.

Pero todo lo que necesita es un paseo por la tarde en el Sendero Hooker, que comienza en el centro de visitantes y termina en un lago al pié del glaciar que muchas veces alberga pedazos de hielo partidos que flotan en él. En medio, consiste en una marcha a través de rocas dispersas de las morrenas y campo abierto, para finalizar en unos miradores que te proporcionarán una vista de los picos más impresionantes del hemisferio sur.
 

LES DENTELLES DE MONTMIRAIL, GIGONDAS, FRANCIA

Distancia: 6,4 kilómetros

Recompensa: Una copa de uno de los mejores vinos del valle del Rin en medio de una excursión por elevadas rocas de piedra caliza.

Recorrido: Aunque puede ser algo más larga que otras de las excursiones de la lista, existe una gran diferencia: vino en la ruta. Y no es cualquier vino. Gigondas (el nombre significa más o menos “el lugar feliz” desde que los soldados del Imperio Romano decidieron relajarse con el vino obtenido en este lugar) es una de las mejores regiones vinícolas del valle del Rin. Los viñedos cubren las colinas de piedra caliza llenas de bosque de Montmirail y la ciudad de Gigondas ofrece muestras de vino en cuevas justo en la plaza principal.

Pero el auténtico placer se encuentra sobre la ciudad: las láminas de piedra caliza de Les Dentelles, que atraen a escaladores de todo el mundo, se elevan sobre las colinas circundantes y el sendero recorre las bases de las mismas. Es una dura caminata hasta alcanzarlas, pero el esfuerzo se ve atenuado por la facilidad de caminar a lo largo de algunos de los viñedos y la recompensa que suponen una copa de vino y una buena comida. La ruta comienza justo en el límite de la ciudad. Puedes acortarla y simplemente caminar para admirar Les Dentelles desde Gigondas o alargarla apuntándote al sistema de senderos y trekking más grande, GR de Pays de Montmirail, que pasa por las ciudades vecinas.
 

SENDERO DEL PICO DE LASSEN, PARQUE NACIONAL VOLCÁNICO LASSEN, CALIFORNIA

Distancia: 8 kilómetros ida y vuelta

Recompensa: Realizar un esfuerzo moderado para poder caminar sobre la cumbre de los masivos estratovolcanes de las Cascadas.

Recorrido: El pico Lassen es el más meridional de los grandes picos volcánicos de las cascadas. A diferencia de otros picos en la cadena (como el Rainier, que requiere horas de viaje a través de terrenos mortales cruzados por grietas) este es relativamente fácil de escalar en un día templado. También es una oportunidad genial de ver cómo funciona el volcanismo: el Lassen está todavía activo y su última erupción fue en 1915. También es la más grande de las 30 cúpulas volcánicas de este parque escondido en la columna vertebral de Carolina del Norte.

La caminata hasta la cumbre de 3187 metros no es necesariamente fácil, con 610 metros de escalada vertical en 4 kilómetros, pero proporciona a aquellos que de otra forma no habrían podido subir a uno de estos gigantes durmientes la oportunidad de llegar a la cumbre.

 

SENDERO NORTH VISTA, PARQUE NACIONAL DEL CAÑÓN NEGRO DEL GUNNISON. COLORADO

Distancia: 4,8 kilómetros ida y vuelta

Recompensa: Fácil acceso a algunas de las mejores vistas verticales del planeta

Recorrido: No tendrás que alejarte mucho del centro de visitas para llegar a una barandilla desde la que podrás admirar una caída vertical de 549 metros al Cañón Negro del Gunnison, que se convirtió en parque nacional en 1999. Es más, no tienes que alejarte mucho en este fácil paseo a través de los pinos piñoneros y los enebros en la orilla norte del cañón para encontrar mejores vistas con menos aglomeraciones que otros lugares como Exclamation Point.

El cañón es uno de los más profundos y escarpados del mundo, gracias al poder erosivo del río Gunnison, que se mueve a unos 73 metros por cada kilómetro y medio a través de gneis sólido y esquistos en algunos lugares del parque. Esta potencia ha creado por ejemplo el escarpado acantilado de Painted Wall. Estos acantilados también atraen a escaladores de talla mundial por sus largas y desafiantes rutas. El único equipamiento que necesitarás en este agradable paseo serán unos prismáticos para poder ver a los azulejos en las alturas o a los halcones peregrinos sobrevolando las profundidades.
 

MONTE TAKAO, JAPÓN

Distancia: entre 3,2 y 16 kilómetros ida y vuelta

Recompensa: Encontrarás a los espíritus del bosque al borde de la megaciudad más grande del planeta

Recorrido: Con 38,8 millones de habitantes en sus confines, Tokio es la región metropolitana más grande del mundo. Es difícil pensar que ahí pudiera haber una oportunidad de hacer senderismo por cualquier lugar que no fuera de hormigón, pero las frondosas laderas del monte Takao, de 599 metros, se encuentran a solamente 48,1 kilómetros del centro de Tokio y sirven una buena dosis de paz. No es inesperado que la cumbre sirva de emplazamiento para un monasterio budista, donde entrenan los yamabushi o monjes de montaña, que poseen poderes místicos, según se dice. También cuentan que este monte está encantado por los tengu, duendes espíritus de la montaña. Oh, y también por monos (estos son reales) en un parque para simios.

Caminar hasta aquí es fácil y existen varias formas de llegar a la cumbre, incluyendo un sendero pavimentado o también puedes acortar a la mitad la escalada (1,6 kilómetros y 45 minutos de caminata) a través de un teleférico. Pero no esperes estar solo: 2,5 millones de personas recorren estos senderos cada año. Y si te encuentras cansado tras tu paseo, siempre puedes sumergirte en el onsen al pié del monte, el balneario tradicional japonés.
 

SENDERO ROANOKE, BOSQUES DE NAGS HEAD, OUTER BANKS, CAROLINA DEL NORTE

Distancia: 2,4 kilómetros ida y vuelta

Recompensa: La oportunidad de explorar los últimos vestigios de un ecosistema de bosque de dunas en las arenas cambiantes de las islas de barrera de la costa este de Estados Unidos.

Recorrido: Nature Conservancy es un negocio sin ánimo de lucro que se dedica a adquirir ecosistemas sensibles y a preservarlos para la flora y fauna nativas que dependen de ellos. Seguramente ese sea el caso en la Reserva Ecológica de los bosques de Nags Head, donde todavía prosperan algunos de los últimos bosques de dunas de la costa este. Esta corta caminata atraviesa una rica diversidad de nogales y robles vivos (casi imposibles de encontrar tan cerca del océano en cualquier otra parte), marismas salobres y un territorio perfecto para las aves antes de llegar a la serena playa. Si lo juntas todo, tendrás una corta caminata en un área muy popular entre los turistas que en su día fue un lugar silencioso de la costa atlántica. Si quieres caminar más, existen otros senderos cortos en la reserva que llevan a estanques y a otros lugares del bosque.
 

SÓLHEIMAJÖKULL, ISLANDIA

Distancia: Entre 1,6 y 3,2 kilómetros

Recompensa: La oportunidad para los montañistas principiantes de poder explorar el final de un glaciar

Recorrido: Sólheimajökull, que se podría traducir por “el hogar del glaciar sol”, es un laboratorio viviente. El fácilmente accesible final del enorme glaciar Mýrdalsjökull, Sólheimajökull (cubierto por una fina capa de arena negra, los restos detrítios de erupciones del volcán Hekla), ofrece la oportunidad de que los guías islandeses cualificados conduzcan a los senderistas hacia el paisaje turbulento y cambiante que refleja la dinámica interna del glaciar.

Tras 0,8 kilómetros, los caminantes pueden ponerse el equipo de montañismo (crampones, piolets y cascos) y empezar a explorar las grietas y los molinos glaciares, agitadas cascadas que trituran rocas y hielo. Aunque el Sólheimajökull ha vivido periodos de retroceso y crecimiento hacia arriba y hacia abajo de este estrecho valle, actualmente se está derritiendo al alarmante ritmo de 50 metros al año, pudiendo llegar a desaparecer durante el próximo siglo.