Viaje y Aventuras

Tortugas marinas, caballitos de mar y otros souvenirs que no debes comprar

Sigue estos consejos para comprar recuerdos de tus vacaciones de forma ética y humana.martes, 6 de agosto de 2019

Por Rachel Fobar
No compres «netsuke» —adornos tradicionales de kimonos que suelen estar tallados en marfil— si viajas a Japón.

La emoción de descubrir impulsa nuestros viajes, pero a veces la curiosidad puede matar al gato (literalmente). En el mercado de fetiches de Akodessewa en Lomé, capital de Togo, los turistas pueden encontrar montones de partes y pieles de animales como guepardos y otros grandes felinos. Aunque no se venden como recuerdos —el mercado es una fuente de amuletos y hechizos rituales—, no cuesta mucho comprobar que el comercio de fauna y flora silvestres está muy activo en todo el mundo. El año pasado, detuvieron a un hombre en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles por transportar casi cien colibríes muertos —que se suelen vender para hechizos de amor— en la maleta.

Los turistas pueden desempeñar un papel importante en las iniciativas de conservación. Aunque es probable que ya sepas que traerte a casa animales vivos es una mala idea, no es tan difícil poner en peligro a las especies silvestres sin darse cuenta. A continuación, sumamos a nuestra lista original —que incluye vino de serpiente y plumas de aves— nueve recuerdos hechos de especies silvestres que no debes comprar.

Caballitos de mar

Existen más de 40 especies diferentes de caballito de mar y muchas se encuentran en peligro de extinción o son vulnerables. Sin embargo, se estima que unos 150 millones de caballitos de mar son capturados y secados al sol cada año, para utilizarlos posteriormente en la medicina tradicional o venderlos como objetos curiosos y souvenirs. Cientos de miles más se venden vivos en el mercado de acuarios. Puedes traértelos a casa en cantidades limitadas, pero es posible que necesites un permiso. El Servicio de Pesca y Fauna Silvestre de los Estados Unidos recomienda consultar a las autoridades de país que se visita antes de volver a casa.

Pieles de animales

Comprar recuerdos hechos de piel de animal suele ser desaconsejable, ya sean bolsos de cuero de cocodrilo o un abrigo revestido de pelo de tigre. Estos son algunos de los animales con cuyas pieles podrías tener problemas: lagartos, serpientes, focas, osos polares, nutrias, tigres, y la lista sigue. Los productos de cuero de reptil (botas, cinturones, zapatos, etc.) suelen incautarse y países como Sudáfrica, las Filipinas y China exigen permisos de exportación. Si dudas, probablemente no valga la pena arriesgarse.

Instrumentos de palisandro

Más de 350 especies de palisandro que se suelen emplear para fabricar guitarras, flautas y clarinetes están protegidas. El comercio ilegal de palisandro en África y Asia amenaza la existencia de esta especie, que representa más de un tercio de los productos de fauna y flora silvestres incautados. Desde el año pasado se exigen permisos para la venta internacional de palisandro.

Colibríes

Los colibríes muertos (o chuparrosas), que se venden como amuletos sobrenaturales para conseguir a un hombre y mantener tu lealtad, pueden encontrarse en mercados mexicanos por menos de tres euros. También se venden al otro lado de la frontera estadounidense, en el sur de California y Texas. La compra, venta o posesión de las aves sin la documentación adecuada es un delito.

Miles de tiburones descubiertos en la bodega de un barco chino
Miles de tiburones descubiertos en la bodega de un barco chino

Cactus

Cuando vayas a Estados Unidos, tendrás que dejar atrás cactus o plantas como orquídeas o palmeras. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos prohíbe algunos productos agrícolas, ya que pueden introducir plagas o enfermedades. Comprueba su página web para comprobar qué está permitido.

Conchas y corales

Quizá resulte tentador coger conchas si viajas a una isla paradisíaca, pero muchos países limitan la exportación de estos artículos. Debido a la sobreexplotación, determinados corales se consideran especies en peligro de extinción y gran parte de la industria de las conchas es ilegal, ya que se recogen con animales vivos dentro. Investiga las leyes de cada país antes de comprar nada.

Productos de tortugas marinas

Casi todas las especies de tortugas marinas están en peligro de extinción y el comercio de sus huevos, carne y caparazones es ilegal. Ten cuidado con productos como joyas, pinzas para el pelo, instrumentos musicales, productos de cuero de tortuga y cualquier cosa etiquetada como «caparazón de tortuga», y cuando pares para recargar fuerzas evita la sopa y los huevos de tortuga marina.

Shatoosh

Estos chales elaborados con la lana de antílopes tibetanos, o chirús, están prohibidos porque es necesario matar a varios de estos animales en peligro de extinción para obtener la lana. En 2018, la presentadora estadounidense Martha Stewart desató polémica por declarar que nunca viajaba sin uno en una entrevista al New York Times. Enseguida aclaró que quería decir «algo similar a un shatoosh» y que su chal estaba hecho de cachemira.

Fotografías de animales salvajes

Aunque técnicamente no son un souvenir ni un delito, sacarse selfis con animales puede ser cruel detrás de las cámaras. En las atracciones turísticas con fauna salvaje, los animales como perezosos y anacondas suelen ser maltratados para volverlos sumisos antes de sacar las fotos. Además, habitualmente estas criaturas son capturadas de crías y se mantienen en condiciones inhumanas. Pero no todos los selfis son malos. Puedes conseguir esos me gusta de Instagram con fotografías de animales salvajes en su hábitat natural, evitando el contacto humano y que se ate a los animales.

 

¿Puedes denunciar el tráfico de especies silvestres?

Para más información, visita la página #BuyInformed de la Wildlife and Trafficking Alliance o comprueba si necesitas un permiso de importación con las autoridades pertinentes. Si eres testigo de delitos contra especies silvestres, puedes denunciarlos descargándote la aplicación Wildlife Witness.

¿Quieres más información? Puedes leer más acerca del tema en la página del World Wildlife Fund o consultar la página de CITES.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.