¿Por qué está volviendo la polio?

Los expertos advierten que los nuevos casos de esta enfermedad mortal, desaparecida hace tiempo en la mayor parte del mundo, son solo la punta del iceberg. Esto es lo que ha fallado y así es como podemos erradicar la polio de una vez por todas.

Por Amy McKeever
Publicado 29 ago 2022, 12:38 CEST
Micrografía electrónica del poliovirus, un virus de ARN que es una especie de enterovirus.

Micrografía electrónica del poliovirus, un virus de ARN que es una especie de enterovirus.

Fotografía de BSIP, UIG, Getty Images

El mundo pareció detenerse el 12 de abril de 1955, cuando los responsables de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Michigan (Estados Unidos) anunciaron que Jonas Salk había desarrollado una vacuna que protegía contra la polio.

Cuando la noticia se transmitió a todo el país, Paul Offit, director del Centro de Educación sobre Vacunas del Hospital Infantil de Filadelfia, recuerda que los negocios y las escuelas cerraron para que los estadounidenses pudieran celebrarlo, y las iglesias y sinagogas celebraron servicios especiales de oración. Su propia madre lloró ante la noticia, aliviada de que sus hijos estuvieran por fin a salvo de la enfermedad, que era conocida por paralizar a sus víctimas, dejándolas incapaces de caminar o incluso de respirar.

"Fue un acontecimiento importante, lo que indica el miedo que tenía la gente a la polio, y con razón. Si te paralizaba la capacidad de respirar, eras muy consciente de lo que estaba pasando", dice Offit. Muchos pacientes afectados por la polio se vieron obligados a depender de un pulmón de acero durante años.

En las décadas transcurridas desde el avance de Salk, la poliomielitis salvaje ha sido eliminada en todos los países excepto en dos, Afganistán y Pakistán.

Sin embargo, la enfermedad ha vuelto a aparecer en países que creían que la polio había quedado atrás. En las últimas semanas, Estados Unidos se ha visto sacudido por la noticia de que un hombre de Nueva York quedó paralizado por la poliomielitis, el primer caso de este tipo en el país en casi una década. Israel también informó de un caso de poliomielitis paralítica en febrero.

En España, donde en 2021 se registró un caso importado, la situación no es preocupante, según declaró este mes la Sociedad Española de Epidemiología. Tal y como recomienda la OMS, España hace énfasis en la monitorización y vigilancia de la parálisis flácida aguda (PFA) en niños menores de 15 años.

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Izquierda: Arriba:

En la ciudad de Nueva York, el 12 de abril de 1955, una niña de ocho años recibe la vacuna contra la poliomielitis mientras ve un circuito cerrado de televisión en el que se muestra a Jonas Salk inoculando a un niño, una retransmisión de formación para médicos y científicos.

Fotografía de PhotoQuest, Getty Images
Derecha: Abajo:

Dos niñas pequeñas se encuentran en máquinas de pulmón de hierro mientras son tratadas de poliomielitis. Su familia mira desde la ventana exterior.

Fotografía de Bettmann, Getty Images

"Se puede suponer que cuando se ve ese caso en la ciudad de Nueva York, un hombre que no fue vacunado y que ahora está infectado, representa la punta de un iceberg", dice Offit, explicando que la poliomielitis paralítica es tan rara que sugiere que hay muchos otros casos que hasta ahora no han sido diagnosticados. Y, efectivamente, el virus se ha encontrado desde entonces en las aguas residuales de Nueva York, Jerusalén y Londres.

Offit y otros expertos advierten que todo esto sugiere que el creciente número de personas no vacunadas ha dejado a algunas comunidades especialmente vulnerables a las consecuencias más terribles de la polio.

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Esto es lo que hay que saber sobre los riesgos de la polio, las vacunas utilizadas para combatirla y la situación en la que nos encontramos en el esfuerzo mundial por erradicar el virus.

¿Qué es la poliomielitis y cómo casi la erradicamos?

La poliomielitis es una antigua enfermedad causada por tres cepas de poliovirus. Tal vez la primera representación sea una tabla funeraria egipcia de alrededor del 1400 a.C., que muestra a un sacerdote con una pierna paralizada caminando con un bastón. Descrito clínicamente por primera vez en 1789, el virus se propaga principalmente a través del contacto con las heces de una persona infectada y es famoso por causar graves parálisis.

Sin embargo, la poliomielitis paralítica es rara. La mayoría de las personas infectadas no presentan ningún síntoma y una cuarta parte solo experimenta síntomas parecidos a los de la gripe. Según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU., solo una de cada 200 personas (o una de cada 2 000, según la cepa del virus) desarrolla parálisis.

Izquierda: Arriba:

Una tablilla de alrededor del 1400 a.C. de Roma, un antiguo portero egipcio que se cree que estaba afectado por la polio.

Fotografía de PRISMA ARCHIVO, Alamy Stock Photo
Derecha: Abajo:

Vista del científico y médico estadounidense Jonas Salk, creador de la vacuna contra la polio.

Fotografía de PhotoQuest, Getty Images

Sin embargo, la poliomielitis estaba tan extendida en el siglo XX que en Estados Unidos se registraban unos 16 000 casos de poliomielitis paralítica al año cuando Salk desarrolló su vacuna. Desarrollada con una forma inactiva del poliovirus que puede inducir inmunidad sin causar la enfermedad, la vacuna viral de Salk se administraba en una serie de inyecciones. Rápidamente demostró ser segura y eficaz: el número de casos se redujo de 29 000 nuevos casos en 1955, cuando se autorizó la vacuna, a menos de 6 000 en dos años. 

Justo cuando la vacuna de Salk estaba en circulación, otro investigador estadounidense, Albert Sabin, estaba trabajando en una vacuna contra la poliomielitis que utilizaba una forma debilitada del virus vivo, que en ese momento se pensaba que proporcionaba una inmunidad más duradera. Tomada por vía oral en lugar de inyectada, la vacuna Sabin demostró que inducía una respuesta inmunitaria en el intestino, lo que era fundamental para detener la transmisión del poliovirus salvaje. Además, el virus debilitado podía propagarse e inducir inmunidad cuando las personas vacunadas entraban en contacto con las que aún no se habían vacunado.

"La invención de la vacuna contra el poliovirus con la competencia de Salk y Sabin fue un gran logro médico y una auténtica revolución en la salud mundial", afirma Daniel Caplivski, especialista en enfermedades infecciosas de la Escuela de Medicina Icahn del Monte Sinaí de Nueva York.

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Un trabajador sanitario administra gotas de vacuna oral contra la polio a un niño durante una campaña de vacunación en Kandahar, Afganistán, el 28 de junio de 2022. Afganistán y Pakistán son los dos últimos países donde la poliomielitis salvaje sigue siendo endémica.

Fotografía de JAVED TANVEER, AFP, Getty Images

Gracias a una campaña de inmunización masiva (que cobró impulso en la década de 1980 tras la erradicación de la viruela) la poliomielitis casi ha sido eliminada en todo el mundo. De hecho, dos de las tres cepas de polio salvaje han sido "certificadas como erradicadas", dice Ananda Bandyopadhyay, subdirector de tecnología, investigación y análisis de la polio en la Fundación Bill y Melinda Gates.

En la actualidad, la poliomielitis sigue siendo una inmunización rutinaria, necesaria para inscribir a un niño en una escuela pública en todos los estados de Estados Unidos. La cobertura de la vacuna es abrumadoramente alta en la mayoría de los países y se cree que la protección de ambas vacunas dura toda la vida.

Entonces, ¿por qué sigue habiendo brotes de polio?

Aunque las campañas de inmunización masiva han eliminado la poliomielitis salvaje de gran parte del mundo (más recientemente en Nigeria y la India), a veces ha habido brotes en países que la han eliminado. En esos casos, la enfermedad no es provocada por el virus salvaje, sino por algo llamado poliovirus derivado de la vacuna: formas mutadas del virus vivo debilitado de la vacuna oral de Sabin.

Estos raros virus se desarrollan en comunidades donde la inmunización contra la poliomielitis es persistentemente baja, lo que da al virus debilitado de la vacuna tiempo suficiente para encontrar suficientes personas no vacunadas en la comunidad para infectarlas. A medida que se replica, el genoma viral puede mutar y convertirse en una forma virulenta del virus en lo que Bandyopadhyay describe como un "intento desesperado de sobrevivir". Aunque las personas que se vacunan quedan protegidas de la nueva cepa, quienes no se vacunan corren el riesgo de sufrir una parálisis.

Los investigadores conocen este fenómeno desde hace décadas, afirma Bandyopadhyay. A principios de la década de los 2000, algunos países como Estados Unidos, que ya habían eliminado la poliomielitis, dejaron de administrar la vacuna oral en favor de la vacuna inactivada original de Salk, que no puede causar nuevas infecciones. Pero para el resto del mundo, eso no era práctico.

La vacuna oral de Sabin es más asequible que la vacuna inactivada, y como se administra en gotas en lugar de por inyección, es fácil que los voluntarios la lleven a aldeas remotas y la administren con una formación mínima. La vacuna oral también es más eficaz para detener la transmisión del virus, lo que es esencial para la erradicación.

"Creo que es probablemente la mejor manera de eliminar el virus del mundo, pero tiene un precio", dice Offit, y añade que estas cepas de polio derivadas de la vacuna probablemente estén circulando por todo el mundo, incluso en lugares en los que no se ha detectado porque, sencillamente, no las estamos comprobando. "Si bajamos la guardia como ocurrió con esta comunidad en Nueva York, la polio puede volver".

¿Cómo puedes protegerte?

Los científicos subrayan que la vacunación es la clave para acabar con todos los brotes de polio. A diferencia de las variantes de COVID-19 que pueden evadir la inmunidad de la vacuna, las vacunas contra la polio protegen ampliamente contra la polio salvaje y los poliovirus derivados de la vacuna. Mientras tanto, una alta cobertura de la vacuna mantiene a las comunidades seguras al dificultar que el virus encuentre un nuevo huésped.

Offit señala un brote de polio en 1972 en un internado de la Ciencia Cristiana en Greenwich, Connecticut, que paralizó a ocho niños que no habían sido vacunados. Aunque en aquel momento se temía que el virus pudiera extenderse a las comunidades circundantes, Offit afirma que esto nunca llegó a ocurrir, gracias a los altos niveles de protección en esas zonas.

¿Qué significa todo esto ahora? Si ya te has vacunado, no hay nada más que hacer para protegerte. Pero si no te has vacunado, ahora es el momento. Incluso si no estás seguro de haberte vacunado, Caplivski dice que ambas vacunas contra la polio son tan seguras que no hay ningún inconveniente en recibir una dosis de refuerzo o en recibir la serie completa de vacunas.

En Nueva York, añade, el Departamento de Salud ha pedido a los proveedores de servicios médicos que se aseguren de que los niños están al día con sus vacunas, sobre todo teniendo en cuenta que la pandemia de COVID-19 ha perturbado la inmunización infantil rutinaria en todo el mundo. En el Reino Unido, los funcionarios de salud pública han lanzado una campaña de vacunación contra la polio para llegar a los niños de 1 a 9 años.

Pero los científicos están especialmente preocupados por llegar a las comunidades que hasta ahora se han negado a vacunar a sus hijos. "Creo que hay una tendencia, cuando vivimos muchos años sin el recuerdo de algunas de estas enfermedades infantiles, a dar por sentada la eficacia básica de las vacunas", dice Caplivski, y añade que a menudo los padres deciden no vacunar a sus hijos porque no entienden los riesgos de la poliomielitis y otras enfermedades infantiles como el sarampión, que han sido eliminadas en su mayoría.

Offit está de acuerdo. "Eso es lo frustrante aquí", dice. "Hay tantas cosas en medicina que no sabemos, hay tantas cosas que no podemos hacer. Esto lo sabemos y esto lo podemos hacer. Ver que la gente lo rechaza, es doloroso".

¿Qué más se necesita para acabar con la polio?

Para contener la amenaza de los poliovirus derivados de las vacunas será necesario abandonar las vacunas orales que han sido tan esenciales para la erradicación mundial. Pero aunque el objetivo es abandonarlas por completo, Bandyopadhyay afirma que las vacunas orales siguen siendo necesarias para llegar a las comunidades de Afganistán y Pakistán donde la polio sigue siendo endémica.

Por eso, los investigadores de la Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Poliomielitis (GPEI) (una organización público-privada que incluye a la Fundación Gates, la Organización Mundial de la Salud, Rotary International y otros socios) han ideado una solución provisional: una versión de la vacuna oral que no puede volver a su estado infeccioso.

"Lo que hemos hecho es apretar los cabos sueltos del virus de la vacuna existente", dice Bandyopadhyay. Explica que los investigadores han identificado la parte específica del virus vivo debilitado de la vacuna oral que es propensa a volver a un estado infeccioso. Al modificar las instrucciones genéticas que codifican la estructura del virus, han intentado estabilizarlo.

"Hasta ahora los datos parecen excepcionalmente prometedores", afirma Bandyopadhyay. Se han administrado unos 450 millones de dosis de la nueva vacuna antipoliomielítica oral (nOPV2) en todo el mundo desde que la Organización Mundial de la Salud la incluyó en su lista de uso de emergencia en noviembre de 2020. En el tiempo transcurrido desde entonces, Bandyopadhyay dice que no ha habido ningún nuevo brote de poliovirus derivado de la vacuna en las zonas donde se administró. La vigilancia de las aguas residuales muestra que el virus no está mutando a un estado virulento.

Una vez que cesen todas las formas de transmisión del virus salvaje, Bandyopadhyay dice que la GPEI planea cambiar al uso de la vacuna inactivada para eliminar la posibilidad de que surjan poliovirus derivados de la vacuna. Pero mientras tanto, dice, no importa: "Si se puede llegar a ese último niño en esa última comunidad con la vacuna, independientemente de la elección de la vacuna, el trabajo está hecho".

En última instancia, esto dependerá de llegar a la creciente comunidad de personas que se han resistido a las vacunas. ¿Logrará un nuevo brote hacerles cambiar de opinión? Si no es así, Offit dice que no es un buen augurio para el futuro. "Si la poliomielitis no te asusta, ¿qué lo hará?"

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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