Espacio

La historia tras la estación espacial de Fresnedillas de la Oliva

La estación espacial madrileña fue la primera en escuchar las palabras de Neil Armstrong al pisar la Luna y en recibir la primera fotografía espacial de la Tierra tomada por los astronautas de Apolo 8. martes, 9 de julio de 2019

Por Cristina Crespo Garay - National Geographic
La estación espacial madrileña de Fresnedillas de la Oliva fue clave en la llegada del ser humano a la Luna, al ser la única estación de la Red MSFN de NASA que tenía visibilidad del módulo lunar en el momento del despegue.

Cincuenta años después de que Neil Armstrong se convirtiera en el primer ser humano en pisar la Luna, National Geographic conmemora este hito histórico con una espectacular programación dedicada a la exploración espacial y al programa Apolo, que se podrá disfrutar cada domingo de julio, con maratones durante todo el día y estrenos a las 16:00 y a las 21:30 horas.

A unos cincuenta kilómetros del centro de la capital, entre los caminos y matorrales del silencioso pueblo de Fresnedillas de la Oliva, se abre de pronto la viva imagen de un escenario en el que, rozando lo ficticio, parecen confluir de pronto pasado, presente y futuro a partes iguales.

La noche del 20 de julio de 1969, esta estación espacial madrileña fue clave para que el ser humano lograse pisar la superficie lunar. Los astronautas a bordo del Apolo 11, Armstrong, Aldrin y Collins, fueron alertados desde las antenas de Fresnedillas de que solo disponían de 30 segundos de combustible para alunizar.

Construida en 1964, la estación de Fresnedillas fue elegida por la NASA como la localización perfecta para albergar una de las tres estaciones de la Red MSFN, es decir, los puntos de seguimiento de los vuelos tripulados que se realizasen entre 1967 y 1985. Fresnedillas apuntaría a espacio junto a las estaciones de Goldstone, en Fort Irwin, ubicada en el desierto de Mojave de California, en Estados Unidos, y Honeysuckle Creek, en las montañas del sudoeste de Camberra, en Australia.

La Estación Madrid Apolo llegó al final de su vida útil el 1 de marzo de 1985, cuando el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial se hizo cargo de sus instalaciones y su antena gigante fue trasladada a Robledo de Chavela.

Situadas a 120 grados longitudinalmente sobre el globo terráqueo para recibir señal las 24 horas, estas tres antenas gigantes de 26 metros de diámetro y 300 toneladas de peso formaban en el mapa un triángulo equidistante que recibiría las comunicaciones desde el Apolo 11, la primera nave habitada que trataría de llegar a la Luna.

De Madrid al cielo

“Houston, aquí base de la Tranquilidad. El Águila ha alunizado”, reza la placa con la que el pueblo da la bienvenida al adentrarte en sus calles. Y es que las primeras palabras que Armstrong pronunció nada más pisar la superficie lunar fueron recibidas en esta estación madrileña, que aquella noche del 20 de julio había dado el relevo a la base australiana.

A las 20:17 horas (UTC) del 20 de julio de 1969, Neil Armstrong logró posar el módulo lunar Eagle sobre la superficie de la Luna y todas sus comunicaciones, así como las constantes vitales de los astronautas, fueron recibidas durante el alunizaje y el descenso por la estación de Fresnedillas.

“La estación de MSFN de Madrid fue la principal instalación de seguimiento en Europa, con el apoyo de una antena DSN [Deep Space Network] cercana (Cebreros)”, afirma la NASA. Su protagonismo no fue solo cuestión de tiempos, sino que su ubicación era clave al ser la única estación de la red MSFN que tenía visibilidad del módulo lunar en el momento del despegue.

La creación de esta Red de Vuelos Espaciales Tripulados fue debida a que, “cuando empezó la carrera espacial, por los años 50, había una gran competencia entre norteamericanos y soviéticos”, afirman los responsables del Centro Lunar de Fresnedillas. “El punto clave llegó el 12 de abril de 1961, cuando el ruso Yuri Gagarin se convirtió en el primer ser humano en viajar al espacio exterior, orbitando la Tierra”.

Carretera de acceso a la Estación Espacial de Fresnedillas en 1969. Al fondo puede verse la antena X-Y de 26 metros y a a derecha el cartel original.

El entonces presidente de los Estados Unidos, Kennedy, asumió como meta que el ser humano llegase a la Luna antes del fin de aquella década, para lo cual creó esta Red de Vuelos Espaciales Tripulados (MSFN). “Estaba compuesta por 11 estaciones de tierra, además de 5 barcos adaptados con antenas parabólicas para el seguimiento y las comunicaciones con el módulo de mando, y también 8 aviones (ARIA) para dar soporte durante el lanzamiento y la reentrada de las naves Apolo”.

Fresnedillas da además la bienvenida a este museo histórico con la maqueta del cohete Saturno V, a bordo del cual los astronautas de seis vuelos llegaron a la Luna, así como la maqueta del módulo de mando donde los astronautas de Apolo hicieron el viaje de ida y vuelta a nuestro satélite, y una última maqueta que reproduce la Antena DSS-66, protagonista imprescindible del Programa Apolo, instalada en la Estación de Vuelos Espaciales Tripulados del municipio.

La primera fotografía de la Tierra, recibida en Fresnedillas

Además del hito de la comunicación del alunizaje, Fresnedillas permitió que la humanidad hiciera historia en el espacio en varias ocasiones más. En 1968, los astronautas del Apolo 8, Frank Borman, Jim Lovell y William Anders, fueron los primeros en enviarnos una fotografía de la Tierra hecha por un humano desde la Luna, convirtiéndose en los primeros astronautas en abandonar la órbita terrestre y girar alrededor de la Luna.

La Estación Madrid Apolo llegó al final de su vida útil el 1 de marzo de 1985, cuando el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial se hizo cargo de sus instalaciones y su antena gigante fue trasladada a Robledo de Chavela, al complejo de seguimiento del Espacio Lejano de NASA (DNS), donde continuó en activo hasta 2008.

Con motivo de la celebración del cincuenta aniversario del alunizaje, Fresnedillas inaugura el centro que dará el relevo al antiguo Museo lunar, que se creó por iniciativa de los antiguos trabajadores de la estación. Un nuevo Centro del Espacio y la Ciencia donde se podrán observar trajes de astronauta, planes de vuelo, equipos electrónicos de la estación, maquetas y demás objetos originales de las misiones espaciales.

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