El extraño comportamiento de la estrella Betelgeuse intriga a los astrónomos

La gigante roja Betelgeuse se encuentra en su punto de menor brillo observado en años, lo que ha llevado a algunos a especular que podría explotar. ¿Qué sabemos al respecto?viernes, 3 de enero de 2020

La constelación de Orión es uno de los patrones más reconocibles del cielo nocturno y es visible en todo el mundo. Pero si has observado Orión hace poco y te ha dado la sensación de que había algo raro, no te equivocas: la gigante roja Betelgeuse, que marca el hombro derecho del cazador, se encuentra en su punto de menos brillo en casi un siglo.

Normalmente, Betelgeuse figura entre las 10 estrellas más brillantes del cielo. Sin embargo, la estrella roja empezó a oscurecerse en octubre y para mediados de diciembre se había apagado tanto que ni siquiera figuraba entre las 20 estrellas más brillantes, según informó Edward Guinan, de la Universidad de Villanova, en Astronomer's Telegram.

«Ahora, el contorno de Orión es muy diferente con Betelgeuse tan oscurecida», afirma.

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En realidad, este oscurecimiento no es tan insólito en un estrella como Betelgeuse. Es lo que se conoce como estrella variable y sus cambios de brillo se han estudiado durante décadas. Sin embargo, es inusual que uno de los puntos de luz más prominentes del cielo se atenúe de forma tan evidente, lo que ha llevado a los expertos a considerar la posibilidad de que pase algo más emocionante. Betelgeuse podría explotar y morir, brillando brevemente con una intensidad superior a la de la luna llena antes de desaparecer para siempre de la bóveda nocturna.

Las grandes estrellas rojas como Betelgeuse tienen una vida rápida y una muerte violenta, y explotan con fenómenos estelares denominados supernovas que son visibles a gran distancia. Por eso, aunque Betelgeuse es una estrella relativamente joven —solo tiene unos 8,5 millones de años—, los astrónomos saben que se acerca al final de su vida.

«La incógnita es cuándo explotará en una supernova», explicó por Twitter Sarafina Nance, de la Universidad de California, Berkeley, que estudia Betelgeuse y las explosiones estelares. «Aviso: no creo que vaya a explotar dentro de poco. Pero tengo muchas ganas de ver cuándo pasará», añadió durante una entrevista con National Geographic.

¿Qué sabemos sobre Betelgeuse?

El mote formal de la estrella supergigante se debe a un nombre en árabe mal traducido que significa «la mano de Orión» (yad al-jauza). En la actualidad, la mayoría de la gente pronuncia el nombre como el del personaje principal de la película de Tim Burton, Bitelchus. La estrella también se denomina Alpha Orionis, una designación reservada para la estrella más brillante de una constelación, aunque Rigel, en el pie izquierdo de Orión, brilla más.

Betelgeuse es enorme y está hinchada: su masa es 20 veces la masa del Sol. Si cambiáramos el Sol por Betelgeuse, la estrella roja engulliría Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, el cinturón de asteroides, un par de sondas y quizá Júpiter; Saturno estaría bastante caliente.

También está relativamente cerca de nuestro sistema solar, en términos cósmicos, y se estima que se encuentra a unos 600 años luz. Por consiguiente, cuando esta estrella explote, dicha detonación será lo bastante brillante para proyectar sombras sobre la Tierra por la noche y será visible durante el día durante al menos unos meses. A continuación, la estrella desaparecerá del cielo.

¿Qué nos pasará a nosotros cuando explote Betelgeuse?

Nada. Aunque Betelgeuse está cerca en términos astronómicos, no está lo bastante cerca como para que la explosión afecte a la vida en la Tierra. Los astrónomos calculan que tendrían que pasar unos seis millones de años para que la onda expansiva y cualquier desecho frío y difuso alcance nuestro sistema solar. Y cuando lo haga, la burbuja protectora del Sol nos protegerá de estas entrañas estelares.

Cuando los astrónomos observen que Betelgeuse va a provocar una supernova, lo mejor que puedes hacer es acudir a un cielo septentrional despejado para disfrutar del espectáculo.

«¡Molaría muchísimo!», afirma Nance. «Será de lejos lo más increíble que me pase en la vida».

Entonces, ¿qué le va a pasar?

Ese es el gran misterio y uno de los motivos de que el comportamiento actual de la estrella resulte intrigante. Los científicos sospechan que un descenso precipitado del brillo podría presagiar la muerte de la estrella.

«Conforme las estrellas masivas se acercan al final de sus vidas, sufren una pérdida de masa violenta», explica Nance. En teoría, todo ese polvo expulsado podría envolver y oscurecer a la estrella casi muerta y, desde nuestra perspectiva, su brillo atenuaría justo antes de convertirse en una supernova. Pero en la práctica se desconoce si las estrellas están en su punto más oscuro antes de explotar: nadie ha podido estudiar de cerca una estrella condenada antes, durante y después de su muerte.

Pero ¿no es normal que el brillo de Betelgeuse se atenúe?

Sí. Betelgeuse se clasifica como estrella variable semirregular, es decir, que su brillo cambia de manera semirregular. Hace milenios, los aborígenes australianos percibieron la fluctuación de la luminosidad de la estrella y el astrónomo británico John Herschel documentó el fenómeno en 1836.

Recientemente, la Asociación Americana de Observadores de Estrellas Variables ha recopilado observaciones de los vaivenes de Betelgeuse. Décadas de datos fotométricos demuestran que Betelgeuse se ilumina y se oscurece en ciclos, con un ciclo notable vacila en una escala temporal de casi seis años y otro que sube y baja cada 425 días aproximadamente.

«La estrella no es estrictamente periódica y el rango de variaciones de luz cambia de un ciclo al siguiente», explica Guinan, indicando que ahora mismo Betelgeuse se encuentra en su punto más oscuro desde que comenzó su seguimiento hace casi un siglo; las segundas observaciones del brillo más atenuado documentadas se remontan a mediados de la década de 1920.

Los motivos de estos cambios casi periódicos en las variaciones no son evidentes. Guinan y otros expertos sostienen que las estrellas supergigantes como Betelgeuse poseen superficies jaspeadas que contienen células convectivas enormes que se contraen y se expanden, lo que provoca que dichas estrellas se oscurezcan o se iluminen, pero la historia no acaba ahí.

«Las imágenes de Betelgeuse muestran rasgos brillantes y oscuros en su superficie y a veces no es simétrica», afirma Guinan. «La estrella está hinchada y es inestable, y presenta pulsaciones».

Guinan sospecha que Betelgeuse está mucho más oscurecida ahora porque dos de sus ciclos han superpuesto su punto de brillo mínimo. En esencia, la estrella está acercándose a sus puntos más tenues en sus ciclos de seis años y 425 días, una intersección que hace que las fluctuaciones normales de la estrella parezcan mucho más siniestras. Tras analizar 25 años de datos previos, Guinan sospecha que la estrella seguirá apagándose durante un par de semanas más y que empezará a encenderse de forma gradual.

Pero «si su brillo sigue atenuándose, entonces la suerte está echada», afirma.

¿Cuánto tendremos que esperar para los fuegos artificiales?

Los últimos estudios sugieren que la estrella explotará dentro del próximo millón de años, quizá dentro de 100 000 años. O quizá Betelgeuse ha explotado ya y aún no lo hemos visto.

La luz de esta estrella tarda unos 600 años en alcanzarnos, lo que significa que estamos observando la estrella tal y como era hace 600 años. Si vemos que se detona en nuestro cielo a corto plazo, eso significaría que la estrella habría explotado durante la Edad Media y que la luz de la detonación acaba de llegar a la Tierra.

Sea como fuere, los expertos están entusiasmados por seguir observando Betelgeuse y comprobar qué sorpresas nos tiene reservadas.

«La verdad es que es bastante raro estudiar una estrella antes de su explosión, ocurra cuando ocurra», afirma Nance. «Es inevitable que esto dé ideas interesantes de lo que les ocurre a las estrellas antes de explotar».

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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