Carter G. Woodson: el valiente historiador precursor del Mes de la Historia Negra

Woodson, decidido a luchar contra los estereotipos racistas, trabajó sin descanso para promocionar los logros de los afroamericanos.viernes, 21 de febrero de 2020

A principios del siglo XX, al historiador Carter G. Woodson le irritó el silencio del mundo ante los logros de los negros. En una sociedad racista que representaba erróneamente a los negros e ignoraba sus aportaciones, decidió trabajar sin descanso para revelar su historia al mundo. Al hacerlo, creó su propio legado: él es el motivo de que Estados Unidos celebre el Mes de la Historia Negra cada febrero.

Woodson, hijo de padres esclavizados que no sabían leer, tuvo dificultades para recibir una educación. Nació en Virginia y durante su juventud trabajó en una granja familiar y en las minas de carbón de Virginia Occidental, estudiando solo de forma esporádica. Aunque no iría a la escuela secundaria hasta la veintena, acabó estudiando en el extranjero y se doctoró en Historia por la Universidad de Harvard.

Con el paso del tiempo, Woodson se convenció de que el mundo debía conocer las aportaciones de los negros a la sociedad para contrarrestar las percepciones racistas sobre sus capacidades y aspiraciones. «Al negro no lo educan. Solo lo informan de otras cosas que no le permiten hacer», escribió.

En 1915, cuando la nación celebró el cincuentenario de la emancipación, Woodson fundó la Asociación para el Estudio de la Vida y la Historia Negras, que ahora se denomina Asociación para el Estudio de la Vida y la Historia Afroamericanas (ASALH, por sus siglas en inglés). En la primera Exposición del Progreso Negro creó una exhibición sobre la historia negra, la primera de su tipo. Junto a sus colegas, y trabajando con fondos y apoyos escasos, creó la primera revista de la historia negra, llamada The Journal of African American History. En conversaciones tanto públicas como privadas, Woodson defendió que la historia negra merecía ser recordada y estudiada.

«Woodson abrumaba a su público con una gran cantidad de información en sus discursos, empezando por la historia africana y abriéndose paso por toda la historia afroamericana. Solía dejarlos perplejos con sus habilidades oratorias», escribe la biógrafa Jacqueline Goggin.

Woodson siguió buscando otras maneras de difundir la historia y los logros de los negros, como la contribución de los africanos a la domesticación animal y las técnicas agrícolas, así como las actividades revolucionarias de Crispus Attucks, considerado la primera víctima de la guerra de Independencia de los Estados Unidos. En 1920, instó a sus compañeros de la fraternidad Omega Psi Phi a empezar a celebrar una semana en honor a la literatura y la historia negras. En 1926, se hizo cargo de lo que llamó «Semana de la Historia de los Negros» y empezó a celebrarla cada febrero para que coincidiera con los cumpleaños del abolicionista Frederick Douglass y el presidente Abraham Lincoln. Durante la semana, los educadores interpretaban momentos fundamentales de la historia negra, se publicaban artículos históricos en los periódicos negros y los negocios locales patrocinaban y participaban en las festividades. La semana no solo se dedicaba a los logros históricos, como indica el historiador Jeffrey Aaron Snyder, sino que también celebraba el talento negro en la música, la literatura y el arte.

Para Woodson, divulgar información sobre la historia negra tenía un doble propósito: desarrollar una sensación de orgullo negro y combatir los argumentos racistas sobre la supuesta inferioridad de los logros de los negros. «Para justificar la injusticia que han sufrido los negros, las personas recurren a falsedades maliciosas diciendo que los negros son una raza inferior que nunca ha desarrollado una civilización. Durante la Semana de la Historia de los Negros, se dirige atención a los negros de todas las partes del mundo demostrando que, pese a la esclavitud, no deben despreciarse nuestros antecedentes», escribió Woodson en 1945.

Con el paso del tiempo, la celebración de Woodson cobró impulso. Conforme aumentaba la resistencia a la segregación y las leyes de Jim Crow, la historia negra se convirtió en una parte fundamental del currículo de las Freedom Schools, unas escuelas libres y alternativas diseñadas para hacer frente a la pésima educación disponible en los sistemas educativos del Sur, separados pero desiguales, y para enseñar a los negros sureños sus derechos civiles. La educación histórica por la que Woodson había luchado siguió propagándose al nivel de las bases e impulsó el movimiento de los derechos civiles.

Woodson falleció en 1950, pero la semana que fundó siguió ganando popularidad. En 1975, el presidente Gerald Ford lo reconoció en un mensaje oficial en honor a la semana, diciendo que era «de lo más apropiado» dedicar una semana a reconocer las contribuciones de los negros a la vida y la cultura estadounidenses. El año siguiente, la ASALH expandió la semana a todo el mes de febrero por el bicentenario de la nación, algo que Ford reconoció en un discurso en el que rindió homenaje a las dificultades vividas por los afroamericanos.

Año tras año, otros presidentes mandaron mensajes que reconocían el mes hasta febrero de 1986, cuando el Congreso aprobó una ley que designaba ese mes como Mes Nacional de la Historia Negra (Afroamericana). A partir de 1996, los presidentes empezaron a hacer declaraciones nacionales acerca del mes y desde entonces se ha celebrado con regularidad en todo el país, todo gracias al consagrado historiador que se negó a ignorar la excelencia de los negros.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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