Estados Unidos protege 400 000 hectáreas de 'tierra sagrada' del Gran Cañón del Colorado

La designación de la tierra como monumento nacional, confirmada a 'National Geographic' esta semana por la Casa Blanca, impedirá nuevas minas de uranio y protegerá tierras tribales de importancia histórica.

Por Dina Fine Maron
Publicado 9 ago 2023, 11:51 CEST
Cataratas Havasupai

La reserva india de Havasupai, en Arizona, que incluye la cascada de Havasu (parte de las cataratas Havasupai), es el hogar actual del pueblo Havasupai. Después de que el Gran Cañón se convirtiera en parque nacional, fueron expulsados a la fuerza de sus tierras tradicionales en el cañón y en las tierras cercanas que formarán parte del nuevo monumento nacional.

Fotografía de Pete McBride, Nat Geo Image Collection

El Gobierno de Estados Unidos acaba de anunciar que casi un millón de acres (unas 400 000 hectáreas) de tierras públicas adyacentes al Parque Nacional del Gran Cañón se convertirán en monumento nacional del país. La medida, confirmada primero a National Geographic por la Casa Blanca, honrará las tierras indígenas del norte de Arizona y protegerá el lugar de nuevos proyectos de extracción de uranio.

El lugar alberga el hábitat natural del cóndor de California, en grave peligro de extinción, y es una importante cuenca hidrográfica del río Colorado, que abastece de agua a 40 millones de estadounidenses. También es hábitat del borrego cimarrón y de aves como el amenazado cuco occidental de pico amarillo y el papamoscas del suroeste de Willow, en peligro de extinción.

Las fronteras lilas representan el emplazamiento propuesto para el museo nacional. En amarillo, las reservas indias.

Fotografía de Pete McBride, Nat Geo Image Collection

La decisión del presidente Joe Biden es la culminación de un esfuerzo de presión por parte de una docena de tribus que tienen lazos históricos con la región y abogaron por su declaración como monumento. Se llamará Monumento Nacional del Gran Cañón Baaj Nwaavjo I'tah Kukveni. Baaj nwaavjo (BAAHJ - NUH-WAAHV-JOH) significa "donde vagan los pueblos indígenas" en lengua havasupai, y i'tah kukveni (EE-TAH - KOOK-VENNY) significa "nuestras huellas ancestrales" en lengua hopi.

El nombre se traduce generalmente como Huellas Ancestrales del Monumento Nacional del Gran Cañón.

"Formar parte de este anuncio significa todo para mí", dice la secretaria de Interior, Deb Haaland, la primera nativa americana secretaria del Gabinete. "Estoy llena de gratitud por la dedicación del presidente Biden a los pueblos indígenas y su comprensión de nuestros inquebrantables lazos con nuestras tierras ancestrales" (Haaland es miembro del Pueblo de Laguna, que no es una de las tribus vinculadas a este yacimiento).

"Tras la creación del Parque Nacional del Gran Cañón en 1919, los havasupai fueron expulsados de sus tierras", explica Haaland. "Su historia es similar a la de muchas tribus del suroeste que remontan sus orígenes al Gran Cañón y a las mesetas y afluentes que lo rodean. Estos lugares especiales no son un mero paso en el camino hacia el Gran Cañón; son sagrados y significativos y merecen protección."

El monumento incluirá diversos lugares sagrados, como Red Butte, que los havasupai consideran su lugar de nacimiento y llaman Red Butte-Wii'i Gwdwiisa. Tradicionalmente acampaban allí en invierno, antes de que el Gobierno estadounidense los reubicara a la fuerza.

"Nuestras historias de la creación dicen que Red Butte-Wii'i Gwdwiisa pertenece a la Madre Tierra, y creemos que si se abre una mina allí perforará los pulmones de la Madre Tierra", afirma Carletta Tilousi, coordinadora de la coalición tribal del Gran Cañón y miembro de la tribu havasupai. "Mi familia es descendiente de los reubicados", añade. "Las hermanas de mi abuela, mis tías, solían hablar de cómo las trataban... Siempre se decía que les apuntaban con pistolas, así que fue una época muy aterradora y hostil para mi pueblo".

En abril de 2023, una coalición que incluía a las 12 tribus con lazos históricos con el Gran Cañón dio a conocer su propuesta para este monumento nacional en una rueda de prensa en la que la senadora de Arizona Krysten Sinema y el representante de Arizona Raúl Grijalva, ambos demócratas, también hablaron en apoyo de la iniciativa.

La reserva india de Havasupai, en Arizona, que incluye la cascada de Havasu (parte de las cataratas Havasupai), es el hogar actual del pueblo Havasupai. Después de que el Gran Cañón se convirtiera en parque nacional, fueron expulsados a la fuerza de sus tierras tradicionales en el cañón y en las tierras cercanas que formarán parte del nuevo monumento nacional.

Fotografía de Mike Theiss, Nat Geo Image Collection

El grupo invitó a Haaland a visitar el lugar propuesto para el monumento, cosa que hizo en mayo. Esa visita, dice Haaland, fue "uno de los viajes más significativos de mi vida". Fue de excursión a Supai, la capital de la reserva india de Havasupai, y visitó al consejo y al presidente de la tribu. También caminó hasta algunas de las cascadas de la reserva, donde dice que se sumergió en las "sagradas aguas azul-verdosas que fluyen de los arroyos alimentados por manantiales".

"Fui testigo de la profunda conexión que el pueblo havasupai tiene con la tierra y las aguas que lo han sustentado", afirma. El monumento "honrará y protegerá las tierras ancestrales de 12 naciones tribales soberanas, ayudará a resolver las injusticias del pasado y creará una asociación duradera entre Estados Unidos y las naciones tribales de la región para el cuidado de estas tierras".

"Nuestro trabajo en favor de los territorios indígenas dista mucho de haber terminado, pero los avances que hemos logrado bajo esta Administración son históricos", añade.

La proclamación de la Casa Blanca por la que se crea el monumento establecerá una comisión tribal que proporcionará orientación sobre el desarrollo y la aplicación del plan de gestión del monumento.

Décadas de extracción de uranio alrededor del Gran Cañón han afectado a las aguas, los ecosistemas locales y las tierras tribales históricas.

Fotografía de Pete McBride, Nat Geo Image Collection

Paralización de las explotaciones mineras

El monumento estará en terrenos públicos federales y hará permanente la moratoria de 20 años del Presidente Barack Obama sobre nuevas operaciones mineras en la zona a partir de 2012. Sin embargo, se mantendrán las concesiones mineras anteriores a la moratoria, y la Casa Blanca afirma que hay dos explotaciones mineras autorizadas dentro de los límites del monumento que podrían seguir funcionando.

El legado de la minería de uranio en la zona ha tenido importantes repercusiones sanitarias. Los nativos que trabajaron en las minas en la época de la Guerra Fría, durante el apogeo de la extracción de uranio, han tenido elevados casos de cáncer y enfermedades respiratorias.

Los datos del Servicio Geológico de EE.UU. indican además que hay varias zonas alrededor del Gran Cañón donde el uranio se filtró en las aguas subterráneas y las hizo no aptas para el consumo.

Según las comunidades tribales de la zona, cualquier actividad minera pone en peligro la salud, la seguridad y el medio ambiente, además de comprometer tierras históricas, yacimientos culturales y arqueológicos y tierras ceremoniales.

Izquierda: Arriba:

Un grupo de Havasupai, cuya reserva se encuentra cerca del Gran Cañón, protesta contra el desarrollo minero en la zona. Carletta Tilousi (segunda por la derecha), miembro de la tribu Havasupai, afirma que las minas han envenenado las aguas de la región.

Derecha: Abajo:

Décadas de extracción de uranio alrededor del Gran Cañón han afectado a las aguas, los ecosistemas locales y las tierras tribales históricas.

fotografías de Pete McBride, Nat Geo Image Collection

El representante republicano de Arizona, Paul Gosar, se opuso públicamente a la propuesta de nuevo monumento antes del anuncio y dijo que declaraciones presidenciales como ésta eluden la autoridad del Congreso. Los defensores de la minería del uranio también se han opuesto a la propuesta, afirmando que será una oportunidad económica perdida para los habitantes de la zona.

La Ley de Antigüedades de 1906 autoriza al presidente de los Estados Unidos a declarar monumentos en tierras federales si contienen monumentos históricos, estructuras u otros objetos de interés histórico o científico.

"La Ley de Antigüedades nos permite mirar hacia el futuro, de modo que si ya se han presentado reclamaciones [mineras] y se han perfeccionado mediante el proceso normal, éstas no se verán alteradas, y esto no afecta en absoluto a la propiedad privada", afirma Brenda Mallory, presidenta del Consejo de Calidad Medioambiental de EE.UU..

El Gran Cañón, con sus impresionantes vistas, es uno de los parques más famosos de Estados Unidos. Atrae a unos seis millones de visitantes al año. En 1903, el presidente Teddy Roosevelt proclamó en el South Rim: "Dejadlo como está. No se puede mejorar".

Mallory afirma que el paisaje, las especies y el tipo de ecología del nuevo monumento son muy similares a lo que los visitantes verían en el cercano Gran Cañón, pero también destaca la importante historia tribal de la zona. "Es el Gran Cañón ampliado", afirma.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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