La ONU acepta la celebración de la Cumbre del Clima en Madrid

Madrid se convertirá del 2 al 13 de diciembre en la capital mundial de la lucha contra el cambio climático.lunes, 4 de noviembre de 2019

Por Cristina Crespo Garay - National Geographic
La Puerta del Sol en Madrid se unía a las marchas por el planeta que también cubrían a la par las calles de ciudades como Barcelona, Valencia, Milán, Roma, Helsinki, Budapest o Viena.
La Puerta del Sol en Madrid se unía a las marchas por el planeta que también cubrían a la par las calles de ciudades como Barcelona, Valencia, Milán, Roma, Helsinki, Budapest o Viena.
foto por Cristina Crespo Garay, National Geographic

La Mesa de Gobierno de la 25ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25) ha acordado que aceptará el ofrecimiento de Madrid para acoger la Cumbre del Clima del próximo 2 al 13 de diciembre. La complicada situación interna que atraviesa Chile, lugar en el que inicialmente se iba a celebrar, ha provocado la renuncia del país a acoger a las 25.000 personas que acudirán al encuentro, aunque ostentará de igual manera la presidencia del evento.

Tras el anuncio de Sebastián Piñera, presidente de Chile, de suspender la celebración de la COP25 en Santiago de Chile, el Gobierno en funciones de España trasladó la disposición de acoger el evento en Madrid. A su vez, Chile había acogido la Cumbre tras la renuncia de Brasil con la llegada de Jair Bolsonaro a la presidencia.

“Tras un largo proceso de evaluación, el Gobierno de Chile ha tomado la dolorosa decisión de no acoger la Cumbre del Clima COP25”, afirmaba el pasado 30 de octubre el twitter oficial de la COP25. Ante la respuesta de España, Patricia Espinosa, Secretaria Ejecutiva de ONU Cambio Climático, afirmó en un comunicado que “es alentador ver que los países trabajan juntos en un espíritu de multilateralismo para hacer frente al cambio climático, el mayor desafío al que se enfrentan las generaciones presentes y futuras”.

Tercer aniversario del Acuerdo de París

Hoy, lunes 4 de noviembre, se cumplen tres años desde que el Acuerdo entró en vigor en 2016, tras ser aprobado a finales de 2015. A tan solo un mes de que la Cumbre dé comienzo en Madrid, el presidente de los Estados Unidos podría iniciar el procedimiento formal para abandonar el pacto, que puede presentarse a partir de los tres años. La salida de uno de los principales emisores de CO2, junto con China, no sería inmediata, sino que podría tardar hasta un año. Este tiempo coincidiría con las nuevas elecciones que podrían salvar la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París de cara a la COP26 en Glasglow. 

Con dos modificaciones en la ciudad de acogida, uno de los principales países contaminantes al borde del abandono, y a tan solo unos meses de la finalización de la vigencia del Protocolo de Kyoto, el Acuerdo de París comienza a andar sobre un terreno de decisiones verdaderamente resbaladizo, pero apoyado por un movimiento social global más fuerte que nunca. 

Un gran desafío

La decisión, que ya cuenta con la última confirmación por parte del llamado bureau de la COP, había sido ya apoyada por Chile y la ONU. A pesar de la poca antelación con la que España deberá tener listo el Ifema para acoger a más de 200 países, el optimismo reina los ánimos sobre la primera celebración de una cumbre del clima.

Inmersa en hacer viable el acuerdo de la pasada Cumbre, la política medioambiental vive a nivel global un momento tan decisivo como convulso. Organizaciones como Juventudes por el Clima han criticado la decisión por ser “sintomático de las profundas contradicciones de la actual gobernanza climática global y refleja sus limitaciones para dar respuestas eficaces a la actual crisis ecosocial”, así como han hecho público su compromiso y su optimismo al ser la primera cumbre que “tiene lugar en un contexto excepcional: es la 1ª Cumbre post-GretaThunberg, la 1ª tras un año de movilizaciones y huelgas globales sin precedentes”, afirman.

Además de enmarcar la presentación de los últimos informes climáticos de expertos, empresas y organizaciones internacionales, esta cumbre será decisiva para lograr que los países aterricen el reglamento que ultime la entrada en vigor del Acuerdo de París en 2020, de cara a crear una hoja de ruta firme y ambiciosa que nos permita limitar el calentamiento global a 1'5 ºC en 2030.

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