Los microplásticos ocultos en tu hogar: cómo detectarlos y eliminarlos

El aire, el agua y los alimentos de tu hogar están llenos de diminutas partículas microscópicas de plástico. Te contamos cuáles son las fuentes más comunes y cómo eliminarlas.

Por Elaina Zachos
Publicado 18 ago 2023, 12:49 CEST
El plástico está omnipresente en nuestros hogares y, como resultado, está en nuestros cuerpos

El plástico está omnipresente en nuestros hogares y, como resultado, está en nuestros cuerpos. Aún no está claro cuáles son exactamente sus efectos sobre la salud, pero hay formas sencillas de reducir la exposición a estos contaminantes.

Fotografía de Arno Burgi, picture alliance, Getty Images

Este año entró en vigor en España una nueva ley que penaliza el uso de plásticos de un solo uso. No es ningún secreto que vivimos rodeados de plásticos y que esto, a la larga, es perjudicial para el medio ambiente. Por mucho que esté aumentando la concienciación de la sociedad acerca de la reducción del uso de bolsas de plástico o pajitas, hay un tipo de plásticos que pasan algo más desapercibidos en nuestra rutina diaria. Los microplásticos afectan a todas las facetas de nuestra vida. Aunque son más pequeños que un grano de sal, a diario interactuamos con ellos más de lo que nos imaginamos.

Los seres humanos inhalamos unos 22 000 000 de microplásticos y nanoplásticos al año, y eso porque están en nuestra comida, agua y aire.

Como resultado, se han detectado microplásticos en nuestra sangre y pulmones. Apenas estamos empezando a comprender el efecto de los microplásticos en la salud humana, pero las investigaciones sugieren que deberíamos preocuparnos.

Estas diminutas partículas de plástico pueden ser ineludibles, pero con estos sencillos cambios y soluciones podrás reducir la cantidad de microplásticos que encuentras en tu propia casa.

(Relacionado: Cómo el bisfenol A (BPA) nos afecta a la salud y cómo limitar su exposición)

Cocina: de los envases a las tablas de cortar

Imagina que estás cocinando patatas para desayunar.

Primero, sacas las patatas de su bolsa de plástico. El simple hecho de abrir un envase de plástico libera microplásticos, según un artículo publicado en 2020 en Scientific Reports.

A continuación, cortas las patatas en una tabla de cortar. En junio, unos investigadores descubrieron que cortar alimentos en tablas de cortar de plástico y madera produce decenas de millones de micropartículas al año. Cuando esas partículas se cortan en tablas de plástico, se producen microplásticos.

"Deberíamos cambiar a las tablas de cortar de madera", afirma Himani Yadav, autora principal del estudio e investigadora doctoral de la Universidad Estatal de Dakota del Norte (Estados Unidos); "si limpias la tabla de cortar de madera y la desinfectas adecuadamente, puede durar mucho".

Después de cortar esas patatas, probablemente las cocines. Pero el sobrecalentamiento y el uso intensivo de sartenes antiadherentes recubiertas de teflón pueden añadir 2,3 millones de micro y nanoplásticos a tu comida. Los investigadores calculan que consumimos sin darnos cuenta el peso de una tarjeta de crédito en plástico a la semana.

Entonces, ¿cómo reducimos el plástico en la comida?

Lleva tus propias bolsas reutilizables para evitar comprar alimentos que vienen en envases de plástico excesivos. Cuando calientes comida, utiliza acero inoxidable o hierro fundido en lugar de sartenes antiadherentes.

Otra forma de limitar tu exposición es filtrar el agua del grifo: un análisis realizado en 2019 reveló que hay fibras de plástico en casi el 95% de las muestras de agua del grifo de Estados Unidos.

Y considera opciones ecológicas durante la limpieza, ya que las esponjas, los paños de microfibra y los cepillos de cocina son los principales infractores en el desprendimiento de microplásticos.

(Relacionado: Los microplásticos han llegado prácticamente a todos los rincones del planeta)

Productos de baño que no son tan limpios

La Ley de Aguas Libres de Microperlas de 2015 prohibió los cosméticos sin aclarado con microperlas de plástico, pero no obligó a las empresas a excluir los plásticos por completo. El 90% de todos los productos cosméticos contienen microplásticos, añadidos para dar viscosidad, color y brillo. Cuando estos productos se aclaran en la ducha, unas 100 000 partículas de plástico inundan el sistema de alcantarillado, eludiendo los filtros de las depuradoras y contaminando las vías fluviales.

Los productos que se aclaran no son la única fuente de plástico en el baño.

La industria de los desodorantes es responsable de más de seis millones de kilos de residuos plásticos al año. Las toallitas faciales y de bebé parcialmente fabricadas con plástico pueden tardar más de un siglo en degradarse, y más de 2000 millones de maquinillas de afeitar desechables llegan a los vertederos cada año.

Puedes reducir tu consumo de plástico simplemente optando por alternativas reutilizables o comprando productos en envases de bajo contenido en residuos, como pastillas de champú, recambios de jabón corporal o desodorantes naturales sin plástico. Utiliza discos de algodón lavables en lugar de bolas de algodón de un solo uso, una maquinilla de afeitar de seguridad en lugar de las desechables y un cepillo de dientes de bambú. Incluso puedes probar a fabricar tu propia pasta de dientes.

(Relacionado: ¿Adiós a los microplásticos de tus cosméticos?)

La lavandería, una fuente de fibras de plástico

Muchas prendas de ropa están cargadas de microfibras de plástico, que las lavadoras y secadoras pueden romper tras repetidas limpiezas. Unos 2,2 millones de toneladas de microfibras entran en los océanos cada año.

Corinna Williams, de Celsious, un servicio de lavandería sostenible de Nueva York, recomienda separar los materiales sintéticos como el poliéster, el nailon y el acrílico de los tejidos naturales como el algodón, el lino y el cáñamo.

"Lo mejor es lavarlos en cargas separadas para reducir el desprendimiento de microfibras", dice en un correo electrónico. "El detergente en polvo puede ser abrasivo, así que cuando se trata de lavar materiales sintéticos, normalmente recomendamos usar un detergente líquido sin perfume".

Cuando laves la ropa, lava cargas completas con agua fría en ciclos más cortos. Evita los programas delicados, porque consumen más agua que los demás.

"Entre lavado y lavado, recomendamos airear la ropa, vaporizarla con un vaporizador de prendas o rociarla con un spray para ropa DIY", añade Williams.

También puedes añadir dispositivos como bolsas para la ropa que atrapan el plástico y filtros exteriores para reducir el desprendimiento de microfibras. La exploradora de National Geographic Rachael Zoe Miller inventó Cora Ball, la primera bola para ropa sucia que atrapa microfibras, para ayudar a proteger los océanos de este tipo de residuos.

A la hora de renovar, considera la posibilidad de comprar una lavadora de carga frontal, que es más eficiente que una de carga superior. Y, por último, puedes lavar la ropa con menos frecuencia y tenderla para que se seque.

En última instancia, los fabricantes de plástico y las empresas que venden sus productos son los responsables del elevado volumen de residuos plásticos en nuestro entorno, y reducir significativamente ese plástico (y los microplásticos que lo acompañan) requerirá una legislación audaz basada en leyes y tratados mundiales.

Pero los consumidores individuales aún pueden marcar la diferencia.

"Ya es hora de que nos responsabilicemos del plástico del que creemos que no somos responsables", afirma Yadav.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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