Contempla el cielo como lo hacían los antiguos británicos en este parque de cielos oscuros

En Cornualles, donde se conservan cientos de estructuras neolíticas y de la Edad de Bronce, las excursiones de arqueoastronomía exploran el vínculo entre la Luna, las estrellas y la historia de la humanidad.

Por RICHARD COLLETT
Publicado 15 mar 2023, 11:31 CET, Actualizado 11 ago 2023, 15:03 CEST
La Vía Láctea aparece a simple vista sobre Lanyon Quoit

La Vía Láctea aparece a simple vista sobre Lanyon Quoit, uno de los muchos yacimientos neolíticos del parque de cielo oscuro más reciente de Gran Bretaña.

Fotografía de Su Bayfield

En el parque de cielos oscuros más reciente de Gran Bretaña, el tapiz celeste está profundamente conectado con un paisaje arqueológico inusualmente rico.

A lo largo y ancho de la península de Cornualles, formada por acantilados tormentosos y páramos azotados por el viento, los neolíticos construyeron estructuras de piedra guiadas por las constelaciones ya en el año 4000 a.C. En total, unas 700 estructuras neolíticas y de la Edad de Bronce repartidas en 300 kilómetros cuadrados de lo que hoy es el Parque del Cielos Oscuros de West Penwith han contribuido a modelar el paisaje del suroeste de Gran Bretaña. Algunas estructuras apuntan al cielo, otras están apiladas sobre cámaras funerarias o construidas en círculos alrededor de zonas rituales. Todas se asientan sobre un lecho de granito veteado con cobre y estaño.

Fotografía de larga exposición que muestra estelas de estrellas sobre Mên-an-Tol (en córnico, "la piedra con un agujero"), en Cornualles. Las mujeres trepaban por el agujero de esta piedra de granito de 3500 años de antigüedad durante las fiestas de la fertilidad, como Imbolc, que marcaba el inicio de la primavera y el comienzo de una nueva vida en el calendario celta.

Fotografía de Duncan Scobie

"Este es un paisaje antiguo con un cielo antiguo, y todos podemos conectar con él de alguna manera", dice la astrofísica Carolyn Kennett, que dirige las visitas de "arqueoastronomía", un campo interdisciplinar emergente que investiga el uso de la astronomía en las civilizaciones antiguas.

Estos recorridos "con poca luz", que comienzan al anochecer, exploran la naturaleza entrelazada de la Luna, las estrellas y la historia humana. Son una forma única de conocer esta costa salvaje escasamente poblada, con sus populares playas veraniegas. Paseando entre antiguas estructuras, los viajeros conectan con el patrimonio local mientras contemplan el cielo.

(Relacionado: Cornualles: de capital británica del surf a súper potencia espacial)

El auge del astroturismo en Cornualles

Las zonas de cielos oscuro reconocidas internacionalmente no son nada nuevo en el Reino Unido. La Asociación Internacional de Cielos Oscuros ha designado un total de 14 Parques y Reservas Internacionales de Cielos Oscuros (ninguno en España), desde partes del Parque Nacional de los Cairngorms, en Escocia, hasta South Downs, el parque nacional más reciente de Inglaterra.

Fotografía de Duncan Scobie

Aunque las características peculiares de la costa y los páramos de West Penwith están protegidas desde hace tiempo como parte de la Zona de Extraordinaria Belleza Natural (AONB) de Cornualles, los habitantes de West Penwith han presionado para preservar también aquí el cielo nocturno.

"No se trata sólo de observar las estrellas", afirma Sue James, alcaldesa de St. Just, localidad de West Penwith, que dirigió el comité del parque de cielos oscuro de la zona. De hecho, West Penwith ni siquiera tiene observatorio. "El Parque Internacional del Cielo Oscuro tiene tanto que ver con la arqueología, la vida salvaje, las artes creativas y la fotografía como con la astronomía".

A largo plazo, preservar el cielo nocturno ayuda a salvaguardar un paisaje antiguo en una economía moderna. Cualquier proyecto futuro en West Penwith deberá limitar la contaminación lumínica.

Y eso le parece bien a Judith Summers, que valora la posibilidad de salir a su jardín y hacer una foto de Júpiter con el móvil. "El cielo nocturno forma parte de nuestra cultura", afirma. "No queremos perderlo".

(Relacionado: Los mejores lugares del mundo para contemplar las estrellas)

Tierra de gigantes y atrevidas doncellas

Una tarde de finales de febrero, Kennett dirige su primera excursión de la temporada en Boskednan Moor, una zona con una densidad especialmente alta de yacimientos antiguos, a unos ocho kilómetros al este de St. Just, en el parque de cielos oscuro.

A las 15:45, el sol ya se está ocultando en el horizonte. Los participantes recorren un sendero pedregoso hundido en la tierra por siglos de pisadas de granjeros y ganado. Llega hasta un antiguo límite de granito. En el campo de más allá, la piedra de la Edad de Bronce (2500-700 a.C.), Mên Scryfa, marca el lugar de enterramiento de un rey, un noble o un guerrero.

Esta imagen compuesta combina dos fotografías para representar lo que queda del Oratorio de Santa Elena, en Chapel Field, bajo el cabo de Cornualles. Se dice que las ruinas se remontan a la época romana. La capilla y el promontorio del cabo Cornualles constituyen un deslumbrante telón de fondo para la Vía Láctea en el suroeste.

Fotografía de Su Bayfield

"La piedra con escritura", como la llaman en córnico, apunta hacia el norte para alinearse con Carn Galva, un afloramiento rocoso que corona una colina o tor. Según Kennett, hace unos 6000 años era un importante punto de referencia, e incluso hoy está impregnado de mitología local.

En el siglo XIX, William Bottrell escribió en Traditions and Hearthside Stories in West Cornwall que Carn Galva estaba habitado por un gigante amistoso que protegía a los aldeanos de otros gigantes. Los tors y las formaciones rocosas del páramo eran los restos de batallas libradas entre titanes mitológicos que dieron forma al paisaje.

Los relatos de seres behemot son habituales en culturas celtas como la de Cornualles. Kennett cree que muchas de estas historias derivan en realidad de movimientos celestes sobre hitos como Carn Galva, que podrían haber sido el centro de ceremonias o procesiones religiosas.

Por ejemplo, señala que una versión cristiana de una historia popular local dice que el Círculo de Piedra de Boskednan, más conocido como las Nueve Doncellas, son los restos petrificados de mujeres locales que se atrevieron a bailar en sábado. Sin embargo, Kennett teoriza que esta disposición de piedras, así como otras del páramo de Boskednan, estaban alineadas con los movimientos celestes miles de años antes de que el cristianismo llegara a Gran Bretaña.

Una posible explicación es que el círculo es un lugar de observación lunar. Vista desde el propio círculo, la Luna pasa directamente sobre Carn Galva al final del ciclo metónico, cuando vuelve a su posición inicial exacta cada 19 años.

"Los acontecimientos lunares ocurren a primera hora de la mañana, cuando sale el sol y se pone la luna, por lo que tu sombra sería alargada si estuvieras frente a Carn Galva desde el Círculo de Piedra de Boskednan", señala Kennett. "Te convertirías en un gigante mientras caminas entre túmulos hacia un tor que podría ser adorado como un dios, posiblemente".

"Pero West Penwith está lleno de historias", continúa. "Hay que tomarlas todas con una pizca de sal".

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Lo que hay que saber

Dónde alojarse

Varios trenes directos conectan Londres con Cornualles. Penzance y la pintoresca St. Ives están situadas en la red ferroviaria de la zona, lo que las convierte en cómodas bases de operaciones para visitar West Penwith. St. Just está más alejado, pero puedes alquilar un coche y coger un autobús hasta el parque de cielos oscuros. También puedes consultar Cornwall Area of Outstanding Natural Beauty para obtener información útil sobre cómo desplazarse.

Más formas de viajar

Además de las excursiones de Carolyn Kennett, Ancient Stones of Kernow puede organizar excursiones nocturnas de arqueoastronomía.

Cornish Heritage Safaris lleva a los visitantes en coche a los lugares históricos de la zona, mientras que el autor local Rob Wildwood dirige rutas y paseos personalizados que revelan el folclore local. El sitio web de Cornwall AONB también ofrece una lista de eventos en grupo.

First Bus Kernow organiza de vez en cuando excursiones para grupos grandes. Consulta el sitio web para conocer las próximas salidas.

Los visitantes pueden explorar por su cuenta con las útiles guías del National Trust y la Tin Coast Partnership.

Richard Collett es un escritor de viajes afincado en el Reino Unido que se centra en destinos poco convencionales y curiosidades culturales. Síguelo en Instagram.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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