Animales

Estas arañas devoran los cadáveres de sus madres

Estas arañas hembra –incluso las vírgenes– se sacrifican por las crías de su colonia, según concluye un nuevo estudio.jueves, 9 de noviembre de 2017

Por Austa Somvichian-Clausen

Según datos de un nuevo estudio, las arañas hembra de la especie Stegodyphus dumicola, originarias de Sudáfrica, permiten que sus crías se las coman. La especie vive en grandes grupos familiares que comparten nidos comunales y el deber de cuidar de las crías.

Solo un 40 por ciento de las hembras consiguen reproducirse, ya que alcanzan la madurez con mucha más lentitud que los machos. Aquellas que no se reproducen –las llamadas hembras vírgenes– realizan sacrificios extremos para cuidar de los bebés de sus hermanas.

Una vez los huevos han eclosionado, tanto las madres como las hembras vírgenes empiezan a producir un fluido nutritivo que dan a las crías como alimento.

«Es un proceso muy intenso. Al final, la hembra básicamente empieza a "licuarse" y agota casi todos sus recursos», afirma la coautora del estudio Anja Junghanns, una bióloga evolutiva de la Universidad de Greifswald, en Alemania.

La matrifagia es algo muy inusual en la naturaleza, aunque no para Jo-Anne Sewlal, investigadora de la Zoological Society de Londres, que afirma que esta conducta se ha documentado en algunas especies de insectos, nematodos y en otros arácnidos.

«Para entender la matrifagia es importante comprender que ha evolucionado durante muchas generaciones hasta convertirse en el método más efectivo para asegurar la supervivencia de la especie».

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Todo queda en familia

Para su estudio, Junghanns y sus colegas prepararon un experimento en el que colocaron a dos hembras que se habían apareado y a tres hembras vírgenes con varias arañas jóvenes. Los resultados, publicados en el número de octubre de la revista Animal Behavior, demostraban que todas las hembras cuidaban de las crías –y se sacrificaban por ellas– por igual.

Esta cría cooperativa es poco común y solo se ha observado en aproximadamente el 3 por ciento de todas las especies conocidas. También resulta inusual entre las arañas, la mayoría de las cuales se dispersan casi de inmediato tras eclosionar y viven solas.

Pero las crías de S. dumicola viven juntas toda la vida, lo que lleva a la endogamia: hermanos que se aparean con hermanas.

Esta endogamia podría explicar por qué las hembras vírgenes cuidan de las crías de sus parientes: las arañas comparten tanto material genético que una hembra podría asumir que las crías son suyas.

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¿Y los machos?

¿Qué hacen los machos durante todo este proceso?

«Generalmente, no hacen mucho, solo se aparean», afirma Junghanns. Viven menos de un mes tras haber copulado, mientras que las hembras viven aproximadamente un año.

Eso significa que la mayoría de los machos de la comunidad –si no todos– habrán muerto para cuando el primer huevo eclosione, lo que deja a las hembras solas a la hora de sobrellevar la carga de criar a la próxima generación, sacrificándose literalmente en el proceso.

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