Animales

¿Por qué las heces de wómbat tienen forma cúbica?

Los wómbats son los únicos animales del mundo que producen excrementos con forma de cubo. Pero ¿cómo lo hacen? ¿Y por qué? Los científicos intentan averiguarlo.lunes, 26 de noviembre de 2018

Por Tik Root
Un wómbat joven (Vombatus ursinus tasmaniensus) en el santuario de Healesville. Estos animales producen unos de los excrementos con formas más extrañas del reino animal.

Los wómbats son marsupiales autóctonos de Australia que quizá sean más conocidos por ser rechonchos y adorables. Pero hay algo que quizá no sepas de estos adorables animales: los wómbats son los únicos animales del mundo que producen excrementos cúbicos.

Aunque esta peculiaridad ha generado mucho interés y debate, la investigación de las complejidades de las heces de wómbat ha sido escasa. Este vacío ha dejado a los científicos sin pistas sobre este fenómeno, al menos hasta ahora.

A principios de año, Patricia Yang, investigadora del Instituto Tecnológico de Georgia que se especializa en fluidos corporales, empezó a analizar el tema más minuciosamente tras oír hablar de ello en una conferencia. «No me lo creía», afirma Yang. Pero tras confirmar que era un hecho, empezó a intentar averiguar el por qué y el cómo de estas heces cúbicas.

«La gente tiene todo tipo de teorías», afirma Mike Swinbourne, experto en wómbats de la Universidad de Adelaida en Australia. Una propuesta popular es que los wómbats defecan cubos para poder apilarlos y marcar su territorio sin que los trocitos se alejen rodando. Pero Swinbourne afirma que se trata de un error.

Aunque los wómbats sí usan sus excrementos para marcar su territorio, «no intentan construir pequeñas pirámides de ladrillo», afirma. «Defecan donde defequen».

En lugar de eso, Swinbourne afirma que es probable que la forma cúbica esté más relacionada con los entornos secos que habitan muchos wómbats. «Tienen que aprovechar cada gotita de humedad [de su comida]», afirmó. Y a veces, en los zoos, donde los animales tienen mejor acceso al agua, Swinbourne explica que sus heces son menos cúbicas. Estar secos ayuda a que los excrementos se produzcan en formas menos rígidas con ángulos más pronunciados.

La humedad está implicada en el proceso, pero «también es un factor del tracto digestivo principal», añade Bill Zeigler, vicepresidente de programas de animales del zoo de Brookfield, en Chicago, que ha tenido wómbats desde 1969. Peter Clements, presidente de la organización Wombats SA en Australia Meridional, está de acuerdo y especula que se trata de una combinación de ambos.

Sin embargo, no ha sido sencillo determinar una respuesta más concreta. Yang y sus colegas tardaron meses en obtener las vísceras de los wómbats para su estudio. Ningún zoo de Norteamérica las conservaba, de forma que Yang consiguió los intestinos de dos wómbats atropellados enviados desde Australia. No estaba segura de qué esperar cuando llegasen.

«Al principio, pensé que quizá tuvieran un ano cuadrado, o quizá [el cubo] se forme en torno al estómago», afirmó. Pero ninguna de dichas hipótesis resultó ser cierta. Lo que le pareció más importante era la forma en que se extendían los intestinos de los wómbats.

A medida que la comida se digiere, se mueve por los intestinos y la presión de estos contribuye a esculpir las heces, lo que indica que la forma del intestino afecta a la forma de los excrementos. Yang y el equipo expandieron intestinos de wómbats y cerdos con un globo para medir y comparar su elasticidad.

El intestino de cerdo tenía una elasticidad relativamente uniforme, lo que explicaría la forma más redondeada de los excrementos del animal. Sin embargo, los intestinos del wómbat tenían una forma mucho más irregular. Yang observó dos surcos distintivos donde el intestino era más elástico, lo que cree que ayuda a dar forma cúbica a las heces del wómbat.

«En realidad, es la primera vez que veo que alguien presenta una buena explicación biológica y fisiológica», afirmó Swinbourne, que revisó el borrador. Clements, que también leyó la primera versión del estudio, añadió que cree que «es una aportación útil, pero la explicación de un posible mecanismo sería de mucha ayuda».

Yang está de acuerdo en que quedan muchas preguntas por responder y afirma que su investigación aún está en curso. Su siguiente tarea será averiguar cómo se produce un cubo con solo dos surcos en lugar de necesitar cuatro. Pero hasta los hallazgos iniciales poseen mayores implicaciones para sectores como la fabricación.

Los cubos, según Yang, son raros por naturaleza. «Actualmente, solo contamos con dos métodos de fabricar cubos», dijo, explicando que los humanos moldean los cubos a partir de materiales blandos o los cortan de objetos más duros.

«Los wómbats tienen un tercer método».

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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