Los cocodrilos americanos pueden tener "partos vírgenes"

Esta capacidad, denominada partenogénesis, parece ser un antiguo rasgo compartido entre cocodrilos, aves y dinosaurios. Lo que significa que parte de 'Parque Jurásico' podría haber ocurrido realmente.

Por Jason Bittel
Publicado 16 jun 2023, 12:31 CEST
Un cocodrilo americano, Crocodiles acutus, nada en el Parque Nacional Marino Jardines de la Reina, en ...

Un cocodrilo americano, Crocodiles acutus, nada en el Parque Nacional Marino Jardines de la Reina, en Cuba. Los científicos confirman que un cocodrilo cautivo en Costa Rica ha tenido un parto virgen, una primicia científica.

Fotografía de David Doubilet, Nat Geo Image Collection

La comunidad científica acaba de descubrir que las hembras de cocodrilo americano (Crocodylus acutus)pueden tener crías sin machos, un fenómeno conocido como partenogénesis facultativa o "parto virgen".

Aunque la partenogénesis ya se había documentado en una serie de vertebrados tanto cautivos como salvajes, como tiburones cebra, lagartos cola de látigo, víboras de fosetas e incluso cóndores de California (en peligro crítico de extinción) la estrategia no se había registrado en ninguna especie de cocodrilo. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza considera al cocodrilo americano vulnerable a la extinción, aunque su número está aumentando en algunas partes de América y el Caribe.

"A lo largo de los años, nos hemos dado cuenta de que la partenogénesis está muy extendida y es muy común", afirma Warren Booth, biólogo evolutivo urbano de Virginia Tech (Estados Unidos) y autor principal de un estudio reciente que describe el descubrimiento en Biology Letters.

Este tipo de reproducción asexual en especies que normalmente se reproducen sexualmente se produce cuando determinadas células producidas con el óvulo de un animal hembra se comportan como espermatozoides y se fusionan con el óvulo 

El caso más reciente se descubrió en un cocodrilo de 18 años que estuvo expuesto solo en el Parque Reptilandia de Costa Rica durante aproximadamente 16 años. Durante todo ese tiempo, los cuidadores pensaron que el animal era macho, hasta que un día empezó a mostrarse agresivo.

"Entraron y se dieron cuenta de que no era un macho, sino una hembra, y que estaba protegiendo un nido", explica Booth.

De los 14 huevos que encontraron los cuidadores, siete parecían fértiles y los pusieron en una incubadora.

Al cabo de tres meses, ningún huevo eclosionó. Sin embargo, un huevo contenía un feto completamente formado, pero finalmente no viable.

Aunque el cocodrilo no había estado expuesto a otro miembro de su especie durante tanto tiempo, existía una pequeña posibilidad de que el embarazo fuera resultado de un caso extremo de retraso en la fecundación.

Así que, utilizando un nuevo programa de análisis genético creado por Brenna Levine, coautora del estudio, el equipo comparó el ADN del feto con el de la madre, confirmando que el feto era un clon parcial y, por tanto, producto de un parto virginal.

"Las pruebas genéticas hablan por sí solas", afirma Matthew Fujita, profesor de biología de la Universidad de Texas en Estados Unidos, que recientemente realizó una revisión de la investigación sobre la partenogénesis.

"Se trata de un caso muy convincente de partenogénesis facultativa", afirma Fujita, que no participó en el nuevo estudio.

El ejemplo más reciente de reproducción partenogénica es de especial importancia por el lugar que ocupan en el árbol genealógico los cocodrilianos, o reptiles que pertenecen al orden Crocodilia, que incluye cocodrilos, caimanes y ghariales, entre otras especies.

"Las aves y los cocodrilos forman parte de este antiguo linaje llamado arcosaurios", dice Booth.

Dentro de los arcosaurios, los cocodrilianos son el grupo más antiguo, mientras que los pterosaurios y los dinosaurios divergieron más tarde y las aves descendieron de los dinosaurios. Si tanto los cocodrilianos como las aves (el linaje más antiguo y el más reciente) son capaces de partenogénesis, es probable que los del medio, como los pterosaurios y los dinosaurios, también tuvieran esta capacidad.

"Creo que es un rasgo muy antiguo que nunca se perdió en los linajes antiguos a partir de los cuales evolucionaron otros organismos", afirma Booth.

Los fans de la primera entrega de Parque Jurásico recordarán que un punto clave de la trama de la película giraba en torno a la capacidad de los dinosaurios para reproducirse por sí mismos. Por supuesto, esto no era posible, porque los científicos de la película habían diseñado a todos los dinosaurios para que fueran hembras. Sin embargo, el giro se produce cuando se revela que también utilizaron ADN de anfibios para completar el "dino-ADN", ya que algunos anfibios pueden cambiar de sexo.

"Lo que esto demuestra en realidad es que si hubiera una nueva película de Parque Jurásico, no habría razón para que fueran tan lejos", dice Booth, que es un gran fan de la franquicia.

"Podrían decir simplemente que es muy probable que el ADN de los dinosaurios portara la variante genética que permite la partenogénesis".

(Relacionado: Las películas nos engañaron: el 'Tyrannosaurus rex' tenía labios)

¿Serás las tortugas las siguientes?

Con el descubrimiento limitado a un animal cautivo, quedan muchas preguntas por responder.

"¿Con qué frecuencia ocurre esto? ¿Serán viables las crías? O, ¿por qué las crías no son viables si esto ocurre? ¿Qué hace que una hembra produzca crías partenogenéticamente? ¿Por qué la hembra tardó 18 años en hacerlo?", se pregunta Fujita. 

"Todas estas preguntas no tienen respuesta, pero sería muy interesante saberlo".

Afortunadamente, las probabilidades de desenterrar partenógenos son mayores que nunca, gracias a la combinación de un mayor número de científicos que los buscan, millones de animales en cautividad por el comercio de mascotas y mejores herramientas para ayudar a identificar el fenómeno.

Con este fin, Levine ha puesto a disposición del público su nuevo programa, ParthenoGenius, con la esperanza de que otros científicos lo utilicen para escanear más genomas en busca de indicios de partenogénesis.

Booth afirma que espera encontrar pruebas fehacientes de que las tortugas también pueden reproducirse mediante partenogénesis facultativa.

"A lo largo de los años me han contactado varias veces propietarios de mascotas que tenían tortugas hembra que estaban solas y, de repente, producían huevos que eclosionaban", dice Booth. "Pero nunca pudimos conseguir los tejidos".

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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