Ciencia

Impresión 3D, la réplica del arte

Acariciar el busto de Nefertiti, recorrer las calles de una ciudad desaparecida, contemplar resucitado el Arco del Triunfo de Palmira en Trafalgar Square… El patrimonio cultural, efímero, ahora tiene copia de seguridad gracias a la tecnología. martes, 15 de octubre de 2019

Ya sea en yeso, en hormigón, en miniatura, a escala real... La impresión 3D ofrece posibilidades diversas para la reproducción o recuperación de piezas históricas.
Ya sea en yeso, en hormigón, en miniatura, a escala real... La impresión 3D ofrece posibilidades diversas para la reproducción o recuperación de piezas históricas.

El paso del tiempo, fenómenos meteorológicos extremos, un error humano, conflictos armados o la subida del nivel del mar. El patrimonio no es eterno. Pero el avance de la tecnología ha desarrollado técnicas para crear réplicas que sí lo sean.

Una de ellas es la impresión en tres dimensiones. En yeso, en hormigón, en miniatura, a escala real. La impresión 3D ofrece posibilidades diversas para la reproducción o recuperación de piezas históricas.

El proceso es sencillo: escanear, digitalizar, imprimir. Capturar los detalles de la pieza es el paso principal.
El proceso es sencillo: escanear, digitalizar, imprimir. Capturar los detalles de la pieza es el paso principal.

El proceso es sencillo: escanear, digitalizar, imprimir. Capturar los detalles de la pieza es el paso principal. Las ventajas que esto ofrece para la recuperación del patrimonio son numerosas. A partir de un modelo 3D previamente escaneado o de un gemelo digital obtenido con documentación gráfica (fotografías antiguas, dibujos…) se puede ‘resucitar’ prácticamente cualquier elemento del patrimonio Histórico y Cultural. Si Notre Dame hubiera tenido una copia de seguridad digital, la reconstrucción sería mucho más sencilla y más económica que utilizando técnicas tradicionales.

Pero no solo se trata de recuperar patrimonio destruido. Las piezas impresas en 3D son idénticas, igual o más resistentes, pero son copias. Y su condición de no original les permite salir de las vitrinas acondicionadas de un museo. Las réplicas impresas en 3D se pueden tocar, pueden estudiarse con detalle, pueden viajar por ciudades de todo el mundo en exposiciones itinerantes. Y además permiten la investigación: histórica, arquitectónica, tecnológica… para seguir desarrollando soluciones innovadoras.

Así luce el primer puente peatonal del mundo realizado en una impresora 3D
Así luce el primer puente peatonal del mundo realizado en una impresora 3D
La impresión 3D se ha convertido también en un aliado del patrimonio histórico. La posibilidad de conseguir réplicas exactas permite acercar al público las piezas en reproducciones idénticas y evitar el deterioro de las originales. 

Uno de los últimos avances en impresión 3D para la recuperación del patrimonio lo han presentado el Museo Arqueológico Nacional de Madrid y ACCIONA.  Se trata de la primera pieza arquitectónica impresa en hormigón y a escala real de un arco románico del siglo XII. Mediante impresión 3D se ha obtenido una réplica idéntica del Arco de San Pedro de las Dueñas: estructura, tamaño y hasta el más mínimo motivo floral que decora sus capiteles es idéntico al original.

 

El proceso es sencillo: escanear, digitalizar, imprimir. Capturar los detalles de la pieza es el paso principal.
El proceso es sencillo: escanear, digitalizar, imprimir. Capturar los detalles de la pieza es el paso principal.

Esto no ha hecho más que empezar. Llegarán otras réplicas en el futuro. Y no solo en la recuperación de patrimonio. La impresión 3D ha digitalizado el sector de la construcción hacia un modelo que necesita menos recursos y genera menos residuos; es decir, hacia un modelo de construcción más sostenible.  

Este contenido ha sido redactado y ofrecido por nuestro patrocinador, ACCIONA. No necesariamente refleja los puntos de vista de National Geographic o su equipo editorial.

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