Mujeres fotógrafas: así han cambiado nuestra visión del mundo

Las fotoperiodistas de National Geographic que rompen fronteras reflexionan sobre sus trabajos favoritos de sus compañeras con motivo del Mes de la Historia de la Mujer en Estados Unidos

Por National Geographic Photography Department
Publicado 21 mar 2022, 16:12 CET
Antes de que Katie Stubblefield se sometiera a un trasplante de cara, posó para este retrato.

Antes de que Katie Stubblefield se sometiera a un trasplante de cara, posó para este retrato. Muestra su rostro gravemente lesionado, pero la fotógrafa Maggie Steber también quería captar "su belleza interior y su orgullo y determinación".

Fotografía de Maggie Steber

Las mujeres fotógrafas han tomado algunas de las imágenes más memorables de nuestro tiempo para National Geographic, desde retratos de niñas novias que participan en matrimonios infantiles en Yemen, India y otros lugares hasta un guardabosques en Kenia que se despide con ternura del último rinoceronte blanco del norte antes de que el animal muera.

La primera vez que National Geographic publicó fotografías de una mujer fue hace más de un siglo; Eliza Scidmore se convirtió en un nombre familiar para los lectores a principios del siglo XX, llegando a publicar 15 artículos y algunas de las primeras fotografías en color de la revista. Además, fue la primera mujer elegida para la junta directiva de la National Geographic Society.

Como dijo elocuentemente Jodi Cobb, que fotografió su primer reportaje para nosotros en 1975: "Todas las mujeres que han fotografiado para National Geographic han dejado su huella en la revista y en el mundo de alguna manera. Ese es el poder de la fotografía: esas marcas son indelebles, se graban en nuestras retinas y en nuestra memoria".

Con motivo del Mes de la Historia de la Mujer, muy celebrado en Estados Unidos, en National Geographic hemos pedido a algunas de nuestras fotógrafas que compartieran sus opiniones sobre el trabajo de otras mujeres narradoras que admiran.

Sarah Leen fue fotógrafa durante casi 20 años antes de convertirse en editora de fotografía y, finalmente, en la primera mujer directora de fotografía de National Geographic. Admira la perseverancia sobrehumana de la fotoperiodista Lynsey Addario. "Lynsey no acepta un no por respuesta. Se queda más tiempo, se ensucia más, duerme menos y nunca se detiene cuando está en una misión... Se preocupa mucho por la gente que fotografía, especialmente las mujeres y las niñas. Se enfrenta al miedo y a la tragedia y arriesga su propia seguridad para conseguir el reportaje, sin importar cuántas veces le pidas que tenga cuidado. A pesar de todo lo que ha visto y soportado, aún no ha perdido la fe en la humanidad".

Cobb, que ha fotografiado más de 30 reportajes para National Geographic, afirma que las recientes y "desgarradoras" imágenes de Ucrania tomadas por Addario, son una prueba más de alguien "que arriesga su propia vida una y otra vez para evidenciar la brutalidad y la crueldad de la guerra. Mucha gente puede ser capaz de reunir el valor para hacer algo una vez. Pero qué extraordinaria valentía se necesita para hacerlo sin descanso, volviendo a enfrentarse al peligro una y otra vez. Debes tener la convicción de que tu trabajo marcará la diferencia y de que realmente puedes cambiar el mundo".

Leen también destacó a Lynn Johnson por la compasión que brilla en su trabajo. "Su poder proviene de su necesidad de comprender realmente lo que ve. Es una pensadora profunda... Pone todo su corazón y su alma en la creación de imágenes para ayudarnos a ver y entender".

Caleen Sisk es la líder espiritual y jefa de la tribu Winnemem-Wintu, cerca del Monte Shasta (California). Es una de las últimas hablantes vivas de la lengua nativa de la tribu.

Fotografía de Lynn Johnson

"Esta es para mí una imagen muy emotiva. La elección de no mostrar el rostro de la jefa Sisk mientras el humo sale de su pipa habla con mucha fuerza de cómo la pérdida de un idioma es la pérdida de uno mismo", dice Leen. "Sin palabras, siento pena por algo que nunca tendré el privilegio de conocer".

Amy Toensing, que lleva dos décadas colaborando con National Geographic, también se inspira en Johnson. "Me sorprendió la humanidad que aportaba a su trabajo y su conexión y sensibilidad con la gente que fotografiaba... Más allá del trabajo de Lynn, tuve al instante a alguien (una mujer) a quien podía aspirar a emular".

"Este retrato de Katie con sus padres Robb y Alesia puede hacerme llorar, y siempre me recuerda las complicadas formas en que el dolor, el compromiso y el amor se entrelazan en la experiencia humana", dice Nichole Sobecki, fotoperiodista y cineasta afincada en Nairobi (Kenia), sobre el trabajo de Steber. En Story of a Face, Sobecki dice que las imágenes de Steber "irradian luz, pero esa luminosidad parece provenir de una profunda conciencia de la oscuridad que hay más allá".

Maggie Steber retrató la historia de Robb y Alesia Stubblefield durante el proceso de trasplante de cara de su hija, Katie. Decididos a ayudar a Katie a llevar una vida lo más normal y valiosa posible, Robb y Alesia pusieron sus propias vidas en pausa durante más de cuatro años. Superando el agotamiento y confiando en su fe en Dios, acompañan a su hija a un sinfín de citas y sesiones de terapia. Ya están buscando formas de mejorar la visión de Katie, incluida la posibilidad de un trasplante de ojos. Esperan permanecer en Cleveland (Estados Unidos) cerca de la clínica y de los médicos de Katie en un futuro próximo.

Fotografía de Maggie Steber

Maggie Steber, que ha trabajado en unos 70 países de todo el mundo, tiene un don para captar imágenes (como el retrato que encabeza este reportaje) que son "una mezcla impresionante de belleza y tragedia, suave y violenta... desgarradora e inolvidable", dice Cobb. "Podemos evocarlo al instante en nuestra mente. No necesitamos verla de nuevo para sentir su impacto".

“El retrado de Katie con sus padres Robb y Alesia me emociona y siempre me recuerda la compleja interconexión entre el dolor, el compromiso y el amor que vive el ser humano", afirma Nichole Sobecki, una fotoperiodista y directora de película que vive en Nairobi (Kenia), del trabajo de Steber. En La historia de una cara, para Sobecki, las imágenes de Steber "irradian luz, pero esa luminosidad parece venir de una profunda conciencia de lo que hay más allá de la oscuridad".

Sobecki añade que la voluntad de Steber de girar la cámara indirectamente hacia sí misma con proyectos como el siguiente "requiere mucho valor para mirar hacia dentro, y abrir las puertas del sótano y el desván de nuestro interior, pero puede ser un profundo maestro".

El proyecto de Maggie Steber The Secret Garden of Lily LaPalma explora los miedos y recuerdos subconscientes de la fotógrafa vistos a través de los ojos de su alter ego, Lily. "Lo que yo me pierdo, lo ve Lily", dice Maggie.

Fotografía de

Karla Gachet, nacida en Quito (Ecuador) y afincada en Los Ángeles (California; Estados Unidos), dice que admira a muchas fotógrafas, incluidas las que allanaron el camino a la nueva generación, pero las palabras que compartió Steber durante un taller hace años se le han quedado grabadas: "Si quieres ser una buena fotógrafa lee mucho, ve muchas películas, viaja... no te limites a mirar fotos. Para ser un buen fotógrafo tienes que ser un ser humano interesante'.

"Creo que eso se refleja en su fotografía y en su personalidad", dice Gachet. "Su trabajo en el Jardín Secreto de Lily LaPalma [una colección de imágenes destinadas a revelar las emociones personales ocultas], fue muy original, y superó sus propios límites".

A Steber le costó mucho tener que nombrar a una sola fotógrafa cuyo trabajo admire: Es "como preguntar a cuál de tus hermanas quieres más... Hay tantas". Obligada a elegir una, describe las imágenes de Evgenia Arbugaeva como "conmovedoras y pictóricas".

"Hay una elegancia en su trabajo. Una y otra vez vuelvo a sus fotografías en busca de inspiración", dice Steber. "Encuentra la belleza allá donde va, una especie de belleza suave y silenciosa que puede hacer que unas cuantas manzanas envueltas en un periódico sean impresionantes".

John Mganga, de 67 años, es un antiguo asistente de la estación de investigación de Amani Hill, en Tanzania. De 1970 a 1977 trabajó con el entomólogo británico John Raybould, utilizando redes de insectos para atrapar especímenes.

Fotografía de Evgenia Arbugaeva

Rena Effendi, fotógrafa azerbaiyana cuyo trabajo se centra en el medio ambiente, la sociedad post-conflicto y la disparidad social, dice que las fotografías de Arbugaeva "trascienden la realidad y me transportan a un reino diferente, el de la magia y los cuentos de hadas sobre lugares remotos y apartados. Me fascinan los personajes solitarios y enigmáticos de sus historias, ya sea un cazador de mariposas en Indonesia o un meteorólogo en el Ártico".

"Sus fotografías son profundamente íntimas", dice Effendi. "Es como si estuviera sentada tranquilamente en la habitación observando, casi leyendo los pensamientos de sus protagonistas".

Retrato de Khalil Cole en el Desfile del Orgullo Gay 2019 en Nueva York, Estados Unidos.

Fotografía de Stephanie Mei-Ling

Bethany Mollenkoff, fotógrafa documentalista y cineasta afincada en Los Ángeles, dice que Stephanie Mei-Ling "aporta una presencia tan tranquila y reflexiva a sus retratos que hace que el espectador se detenga y absorba la obra".

"Stephanie crea imágenes que se sienten como artefactos, imágenes con matices importantes de las que podemos aprender durante años", dice Mollenkoff.

Zaijan Villaruel duerme después de pescar con su padre, Umbing. A pesar de la disminución de las capturas, Zaijan se dedicó a la pesca durante la pandemia de COVID-19 para ayudar a su familia, y Umbing está orgulloso de que su hijo haya aprendido algo útil en una época de penurias.

Fotografía de Hannah Reyes Morales

"Una mujer que demuestra continuamente que redefinirá toda limitación de posibilidades es Hannah Reyes Morales", dice Erika Larsen, fotógrafa y narradora multidisciplinar conocida por sus ensayos, que documentan culturas que mantienen estrechos vínculos con la naturaleza.  "Es sensible, decidida, curiosa, inteligente, intrépida, y realmente no se dejará encasillar ni definir... Sus imágenes seguirán ayudando a transformar el espejo de la humanidad".

"Su historia, Living Lullabies, me resulta muy poderosa por su capacidad de recordarnos que todos somos, en algún momento, niños que pueden cerrar los ojos y soñar".

"Cada imagen que crea rezuma un cierto cuidado y ternura que es el epítome de la empatía", dice Kholood Eid, fotógrafo documentalista y cineasta afincado en Nueva York. "Maneja cada escenario con el máximo cuidado, y te deja asombrado por lo mucho que valora a quienes se ponen delante de su objetivo".

Laura Sermeño y su hijo celebran el final de su cuarentena. La tradición, común en toda América Latina, obliga a las nuevas madres a descansar bajo el cuidado de sus familiares durante unos 40 días después del parto. El periodo finaliza con un baño de hierbas para la madre y el niño y un masaje.

Fotografía de

Luján Agustí dice que la fotógrafa Karla Gachet, que trabajó en un proyecto sobre diversidad en América, se destaca en la comunidad fotográfica latina. "Ella es un gran referente, por su trabajo, y por hacernos sentir que era posible llegar a lugares que siempre han parecido imposibles", dice Agustí, fotógrafa documentalista y narradora visual radicada en Tierra del Fuego, Argentina. "Cuando Karla habla de esta foto [de una madre y su bebé recién nacido], la conecta con su experiencia como madre..... Encuentra formas maravillosas y poéticas de retratar realidades que a veces son crueles, pero que existen y necesitan ser contadas".

Kiana Hayeri, una fotógrafa iraní-canadiense que lleva años viviendo en Afganistán, dice que siempre ha admirado a Andrea Bruce. "Su trabajo siempre ha sido bello, reflexivo, sensible y respetuoso con sus sujetos.... Una fotografía en particular que siempre se me ha quedado grabada es su foto de Siria [abajo]... La iluminación y la pose hicieron que la foto fuera muy bíblica".

Bassel Barhoum (centro) abraza a su madre Jamila Marshid durante el funeral de su hermano en la aldea de Daqaqa, en la provincia de Latakia, Siria. Abu Layth murió mientras luchaba para el ejército sirio. En la provincia siria de Latakia, bastión del régimen de Al-Assad, Daqaqa es un pequeño pueblo que llora la pérdida de un hijo. Muerto en una emboscada en el otro extremo del país, el teniente era el primer soldado que caía de este pueblo de 125 habitantes.

Fotografía de Andrea Bruce

La fotógrafa Jennifer Hayes señala como fuente de inspiración el estudio en desarrollo de Bruce sobre la democracia en Estados Unidos. "Andrea utiliza cada píxel para revelar lo similares que somos a pesar de nuestras diferencias... sacando a relucir nuestra conectividad y no la división cultural", dice Hayes. "Ella invierte en la humanidad".

Mike Pinay estuvo en el Colegio Residencial Indio Qu'Appelle (Canadá), 1953-1963. Pinay dice: "Fueron los peores 10 años de mi vida. Estuve alejado de mi familia desde los seis hasta los 16 años. ¿Cómo se aprende sobre las relaciones, cómo se aprende sobre la familia? No sabía lo que era el amor. Ni siquiera nos conocían por nuestros nombres en esa época, yo era un número... 73."

Fotografía de Daniella Zalcman

Yagazie Emezi, artista nigeriana y fotoperiodista autodidacta afincada en Lagos (Nigeria), afirma que la visión de Daniella Zalcman "se basa en la amabilidad y la generosidad, que guían todo lo que hace... Se mueve a un ritmo muy intencionado, pero con suavidad al mismo tiempo".

"Cuando veo estas imágenes, recuerdo lo estratificadas que están nuestras experiencias y lo mucho que hay bajo la superficie", dice Reyes Morales. "Esta imagen también subvierte nuestra familiaridad con los símbolos, que, en lugar de confirmar los estereotipos, nos invita a hacernos preguntas sobre este hombre y sus experiencias. Todavía no puedo decidir si este hombre enmarca estos símbolos, o si está oculto por ellos".

La fotógrafa, escritora y cineasta de National Geographic, Ami Vitale, dice: "Es imposible nombrar a una sola persona, ya que muchas de estas mujeres me han inspirado... Maggie Steber, Lynn Johnson, Melissa Farlow, Annie Griffiths, Jodi Cobb, Jennifer Hayes, Lynsey Addario, Stephanie Sinclair, Andrea Bruce y tantas de la próxima generación de narradoras son mujeres a las que admiro."

"Lo que todas tienen en común es la empatía y la compasión", dice Vitale. "Aunque su trabajo es sublime, lo que más me gusta de estas mujeres es su compromiso no sólo de hacer fotos impactantes, sino de utilizar su plataforma para hacer más cosas para crear un cambio real en el mundo. Sus imágenes y ellas también aportan esperanza y luz a este mundo y son una fuente constante de inspiración."

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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