Celebrando el Día de Acción de Gracias antes incluso de que existiese Acción de Gracias

En 2018, una excavación de proporcionó pistas que sugerían que un grupo poco conocido celebró Acción de Gracias dos años antes que los peregrinos de Nueva Inglaterra.

Por Andrew Lawler
Publicado 23 nov 2023, 10:58 CET
Vista aérea de la excavación arqueológica en Berkeley Plantation, en el río James, Virginia.

Vista aérea de la excavación arqueológica en Berkeley Plantation, en el río James, Virginia.

Fotografía de Mark Thiessen

Berkeley Plantation, Virginia: el sol otoñal descendía rápidamente hacia el ancho río James cuando dos trozos de arcilla cocida rojiza, cada uno de ellos no mucho más grande que la uña de un pulgar, emergieron del barro de Virginia. Mark Horton, arqueólogo de la Universidad británica de Bristol, lamió los fragmentos con la lengua y observó detenidamente los diminutos dibujos grabados en los objetos. Tras un momento de pausa, dijo: "Estamos buscando una aguja en un pajar; ¡me pregunto si será ésta!".

La aguja de Horton es una prueba física de la primera celebración del Día Acción de Gracias de los ingleses en el Nuevo Mundo. Pero lo más interesante de este hallazgo es que la celebración tuvo lugar 800 kilómetros al sur de Plymouth Rock y casi dos años antes de lo que recoge la tradición estadounidense sobre una de sus fiestas más icónicas. 

Aquí, a sólo 50 kilómetros río arriba de Jamestown, un grupo poco conocido de colonos de mentalidad religiosa celebró con oraciones su exitoso viaje desde Inglaterra en diciembre de 1619, y se comprometió a hacerlo anualmente en la misma fecha.

Una punta de flecha indígena recuperada en el yacimiento de Berkeley Plantation.

Fotografía de Rebecca Hale

Sin embargo, en sólo tres años, la comunidad de colonos, conocida como Berkeley Hundred, sufrió un repentino y sangriento final tras un fatídico ataque de los nativos de la zona, esta acción violenta se enmarcaba dentro  de un levantamiento mayor que estuvo a punto de acabar con toda la colonia de Virginia. Posteriormente, los colonos del siglo XVIII construyeron en el lugar una elegante plantación que aún se alza sobre el río James. Aquí nació el presidente de los Estados Unidos William Henry Harrison, y un soldado de la Unión tocó por primera vez la melancólica melodía Taps durante la Guerra de Secesión. Pero hasta ahora no se había encontrado en esta propiedad de más de 400 hectáreas ningún artefacto del siglo XVII que pudiera indicar la ubicación del asentamiento original de Berkeley Hundred.

El reto atrajo a Horton, que estuvo más de una década excavando en los terrenos del castillo de Berkeley, en Gloucestershire (la finca inglesa que dio nombre al proyecto de Virginia), descubriendo monedas, cerámicas y edificios desde la época romana hasta la moderna. En octubre de 2018, reclutó a colaboradores de la Universidad de Tennessee (EE. UU.) para llevar a cabo una primera temporada de excavaciones en la plantación de Berkeley. "El paisaje es muy parecido al de Gloucestershire", dijo Horton mientras el equipo excavaba una única zanja en un campo situado a unas decenas de metros del río; "el James es aquí tan ancho como el Severn: éste era un paisaje que [los colonos] podían entender".

A diferencia de la mayoría de sus homólogos de Virginia, centrados exclusivamente en obtener beneficios del tabaco, la expedición de Berkeley era un grupo muy unido con una fuerte sensibilidad religiosa. También fueron los primeros colonos procedentes del oeste de Inglaterra, y Horton esperaba encontrar pruebas de su peculiar modo de vida.

Una notable cantidad de documentos descubiertos a finales del siglo XIX detalla los planes para la colonia, con una lista de suministros que incluye las 5,5 toneladas de cerveza y los 57 kilos de tocino y carne de caballo necesarias.

Entre los requisitos para establecer el asentamiento figuraba una casa de asambleas (una combinación de iglesia y sala de reuniones), así como 161 hectáreas de tierras comunales destinadas al pastoreo. Los colonos de Berkeley también debían reunirse a diario para comer y rezar.

Arqueólogos de un equipo de excavación conjunto británico-estadounidense realizan un sondeo con radar de penetración en la plantación de Berkeley.

Fotografía de Rebecca Hale

Estos signos de sensibilidad comunitaria eran habituales entre los grupos religiosos de la Inglaterra de la época, afirma James Horn, historiador y presidente de Jamestown Rediscovery, que no participa en la excavación de Berkeley: "Eran anglicanos, no peregrinos, pero tenían un tenor similar".

Tres docenas de colonos varones de Berkeley desembarcaron aquí el 4 de diciembre de 1619. Su primera orden del día, según sus instrucciones, era rezar la siguiente oración: "Ordenamos que este día de la llegada de nuestros barcos, al lugar asignado para la plantación, en la tierra de Virginia, sea anual y perpetuamente sagrado como día de Acción de Gracias a Dios Todopoderoso".

Los hombres probablemente se arrodillaron en el frío suelo junto a la orilla. Por lo que se sabe, no hubo banquete ni estuvieron presentes nativos americanos. De hecho, según la tradición anglicana, es posible que ayunaran en lugar de festejar.

El hecho de que esta celebración tuviera lugar dos años antes que su homóloga más famosa en Nueva Inglaterra ha irritado durante mucho tiempo a los virginianos. Cuando el presidente John F. Kennedy, nacido en Massachusetts, emitió una proclamación de Acción de Gracias en 1962 en la que se alababa la creación de la festividad por parte de los peregrinos, un senador de Virginia se quejó. Uno de los últimos actos del presidente antes de ser asesinado al año siguiente fue reconocer que "hace más de tres siglos, nuestros antepasados de Virginia y Massachusetts, estando lejos de su hogar, en un desierto solitario, reservaron un tiempo para Acción de Gracias".

Una pipa de arcilla rota hallada durante la excavación data de la primera mitad del siglo XVII. Los colonos llegaron a Berkeley en diciembre de 1619.

Fotografía de Rebecca Hale

Un periódico de Richmond titulaba: "El Presidente cede: Virginia recibe el mérito de Acción de Gracias". Los historiadores han señalado, sin embargo, que existen varios ejemplos de fiestas españolas de acción de gracias anteriores a la llegada de los ingleses al Nuevo Mundo.

En 1620, llegaron a Berkeley Hundred más colonos y provisiones procedentes de Inglaterra. Dos años más tarde, el ansia inglesa de tierras indias, impulsada por los lucrativos precios del tabaco cultivado en Virginia en Londres, llevó a los powhatan locales a devolver el golpe, matando a una docena de personas en Berkeley Hundred y a unas 400 en todo Virginia.

Berkeley fue abandonada durante varias décadas y se olvidó la ubicación de su asentamiento original, dice Malcolm Jamieson, el propietario de Berkeley Plantation, que dio permiso a Horton para excavar. Antes de excavar, el equipo eligió una zona prometedora en la explotación agrícola. "Estamos entre dos acantilados, cerca de agua dulce y del río", explicó Horton, de pie en un campo a unas decenas de metros de la orilla. Utilizando un radar de penetración en el terreno y un magnetómetro, los arqueólogos localizaron una zona alterada en forma de cheurón que los excavadores esperaban que pudiera indicar la existencia de una estructura enterrada.

"¡Chicos!" gritó Horton al equipo tras examinar los mapas en un ordenador portátil. "La respuesta está en el suelo. Vamos a cavar". En pocas horas, una pequeña zanja reveló un puñado de puntas de flecha de nativos americanos, así como cerámica nativa y colonial.

Arqueólogos tamizan la tierra de una zanja de excavación en Berkeley Plantation. Durante la excavación se encontraron artefactos de estilo nativo americano y europeo.

Fotografía de Rebecca Hale

Dos piezas de pipa de tabaco halladas en la última hora de excavaciones suscitaron especial expectación. El análisis preliminar del equipo sugería que las pipas, fabricadas con material local, datan de entre 1607 (cuando los ingleses llegaron a Jamestown) y mediados del siglo XVII. Al menos una se parece mucho a una pipa de 1610 de Jamestown. "Esto nos daría una buena pista de que la colonia estaba situada en tierras ya ocupadas y desbrozadas por los nativos americanos", dijo Horton, señalando una bolsa Ziploc de cerámica india y puntas de flecha. Los artefactos sugieren que aquí hubo un asentamiento indio antes de la llegada de los ingleses". Añadió que, aunque las pipas no son una "prueba irrefutable", sugieren la ubicación del asentamiento europeo.

El equipo de Horton esperaba volver para realizar excavaciones más exhaustivas en 2019, año en que se cumple el cuarto centenario de la fundación de la colonia y del primer Día de Acción de Gracias de los ingleses en el Nuevo Mundo. "Queremos encontrar un vínculo tangible con este lugar y este periodo, del que sabemos tan poco", añade.

Horn está de acuerdo en que la iniciativa podría arrojar una luz muy necesaria sobre un momento crítico de la historia de Estados Unidos. El mismo año que llegaron los primeros colonos de Berkeley, desembarcaron en Jamestown los primeros africanos y un gran número de mujeres; ese verano también se reunió allí la primera asamblea representativa del Nuevo Mundo. "Se trata de una historia dramática que tuvo lugar en una época dramática", añade Horn. "Una excavación sostenida aquí podría ser increíble".

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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