¿Qué provoca una corriente de resaca y cómo puedes detectarla?

Más del 80% de los rescates de socorristas en EE. UU. están relacionados con corrientes de resaca. Aquí te explicamos cómo detectar sus signos reveladores y cómo salir de una.

Por Melissa Hobson
Corriente de resaca teñida de verde

¿Qué aspecto tiene una corriente de resaca? En esta fotografía, un tinte verde inofensivo ilumina el potente y estrecho canal de agua en rápido movimiento que constituye una de las principales amenazas en las playas de todo el mundo. Un centenar de personas se ahogan cada año en las playas de Estados Unidos a causa de las corrientes de resaca.

Fotografía de NOAA, AP

Puede que te preocupen los tiburones, las rayas o las medusas cuando estás en la playa, pero hay algo más peligroso en las costas de todo el mundo: las corrientes de resaca (también llamadas corrientes de retorno).

Las corrientes de resaca no te arrastran bajo las olas, sino mar adentro. Cuando la gente entra en pánico y se agota intentando luchar contra la corriente, puede incluso llegar a ahogarse.

Más del 80% de los rescates efectuados por socorristas en Estados Unidos y el 60% de los incidentes de salvamento de la Royal National Lifeboat Institution en el Reino Unido están relacionados con las corrientes de resaca, en parte porque son muy difíciles de detectar. En junio, cinco turistas se ahogaron en cuatro días en una playa de Florida (Estados Unidos) tras quedar atrapados en una corriente de resaca.

Para protegerte, aquí tienes algunas pistas a las que prestar atención y qué hacer si te metes en problemas.

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¿Qué es una corriente de resaca?

Las corrientes de resaca son fuertes canales de agua que se alejan de la playa y suelen formarse en los rompientes de las barras de arena. Se producen cuando las olas se acercan a la costa en línea recta y no tienen adónde ir.

"El agua no escapa hacia la izquierda o la derecha, sino que se amontona", explica Simon Boxall, profesor del Centro Nacional de Oceanografía de la Universidad de Southampton (Reino Unido): "tiene que escapar por algún sitio y lo hace a través de una corriente de resaca".

Las corrientes de resaca pueden producirse en cualquier masa de agua con olas, incluidos los Grandes Lagos, pero son comunes en las playas "clásicas" que se inclinan suavemente hacia el mar. "La ola se refracta (se dobla) y cuanto menor es la pendiente hacia la playa, más paralela se vuelve la ola", explica, lo que significa que hay más probabilidades de que se produzca una corriente de resaca.

Boomerang Beach, en Australia, Panama City Beach, en Florida, y la isla de Lamu, en Kenia, son conocidas por sus fuertes corrientes de resaca, pero no hay que confiarse, ya que pueden producirse en cualquier playa con olas.

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Cómo detectar una corriente de resaca

Los signos reveladores de las corrientes de resaca pueden ser caminos de agua más oscura entre aguas blancas, una ruptura en las olas o un canal de espuma o agua arenosa que se desplaza mar adentro.

"Si ves una brecha oscura que se dirige mar adentro a través del oleaje y que es persistente en el tiempo y en el espacio, probablemente se trate de una corriente de resaca", dice Rob Brander, del Grupo de Investigación sobre Seguridad en las Playas de la UNSW en Sídney (Australia), conocido como "Dr. Rip".

Para buscarlas, escanea la playa durante unos minutos desde un lateral o desde más arriba, como en una duna de arena. "Siempre es más difícil detectar las corrientes de resaca desde la orilla", dice Brander; "no te limites a echar un vistazo".

Las corrientes de resaca son muy difíciles de ver, incluso para los expertos, y pueden cambiar en cuestión de minutos. "Llevo 30 años practicando surf", dice Chris Cousens, responsable de seguridad acuática de la RNLI de Gales; "cuando voy a lugares nuevos, no siempre puedo detectar inmediatamente las corrientes de resaca".

Evitar las corrientes de resaca

Como la gente tiende a evitar bañarse en mares agitados, los incidentes suelen ocurrir cuando las olas parecen suaves.

"La mayoría de nuestras muertes se producen en un fin de semana agradable", afirma Erik Heden, meteorólogo coordinador de alertas del Servicio Meteorológico Nacional de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos; "hace sol, hace calor... No parece amenazador".

Para mantenerse a salvo, la planificación es clave. Consulta la previsión de corrientes de resaca para tu localidad y no te metas en el agua si hay un riesgo alto. "Tal vez sea un día de piscina", dice Heden.

En la playa, antes de entrar en el agua, fíjate en las banderas de seguridad y asegúrate de que entiendes lo que significan (son distintas según el lugar del mundo en que te encuentres) y nada cerca de un socorrista.

"Nunca, nunca, nunca nades cerca de un espigón o muelle", dice Heden, porque suele haber olas cerca.

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Qué hacer si te atrapa una corriente de resaca

Si te encuentras en una corriente de resaca, lo primero que debes hacer es intentar poner los pies en el suelo. Si puedes tocar el fondo marino, levántate y vadea de vuelta a la orilla. "Mucha gente, cuando siente esa sensación de ser arrastrada hacia aguas más profundas por una corriente de resaca, olvida que a veces está dentro de su propia profundidad", dice Cousens.

Si no puedes ponerte de pie, no luches por volver nadando directamente a la orilla. Las corrientes pueden ser "más rápidas que un nadador olímpico, así que no puedes nadar más rápido que ellas", dice Heden.

Mantén la calma y pide ayuda. "El pánico altera la respiración y la fisiología y puede conducir rápidamente al ahogamiento", dice Brander.

Piensa en una corriente de resaca como si fuera un río, dice Boxall. "Nunca nadarías a lo largo de un río para salir, nadarías hacia la orilla". Nada en paralelo a la orilla hasta salir de la corriente y luego regresa a la playa.

Pero ten cuidado de observar si la corriente está entrando en ángulo, dice Brander. En algunos casos, al nadar de lado "puedes encontrarte nadando realmente contra la corriente".

Para ahorrar energía y evitar la fatiga, flota de espaldas, asegurándote de que tus vías respiratorias están despejadas. "Flota para vivir", dice Cousens; "evita el pánico, descansa y recupérate boca arriba".

Si ves a alguien en apuros, llama inmediatamente a un socorrista, lánzale un flotador e indícale por dónde nadar.

No te metas tú en el agua. "Tu reacción natural es intentar ayudar", dice Heden; "el problema es que, normalmente, te metes tras ellos y te conviertes en la víctima y ellos están bien".

Ser consciente de las condiciones y de lo que hay que hacer en caso de corriente es la mejor forma de mantenerse a salvo. Una corriente de resaca no es "nada que deba asustarnos", dice Heden: "Es algo que hay que respetar".

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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