Estos son los descubrimientos sobre tiburones más fascinantes de la última década

De tiburones que pueden «caminar» a escualos que migran distancias épicas: estos son algunos datos interesantes que hemos aprendido en los últimos diez años.

Wednesday, July 29, 2020,
Por JoAnna Klein
Fotografía de un tiburón ballena

Los tiburones ballena (en la foto, un animal alimentándose de plancton en la península de Yucatán) pueden manipular el flujo del agua para capturar a sus presas favoritas.

Fotografía de Brian J. Skerry, Nat Geo Image Collection

Las bamboas caminan. Los tiburones linterna ninja brillan en la oscuridad. Los tiburones ballena pueden llevar en su interior hasta 300 embriones a la vez, en distintas etapas de desarrollo y de padres diferentes. Los tiburones cebra tienen «nacimientos virginales».

Esta es solo una pequeña muestra de los descubrimientos más fascinantes de la última década sobre los tiburones. Se han identificado casi 500 especies de tiburones de tamaños muy variados y los científicos aún están familiarizándose con la mayoría. Desde el 2000, cuando se descubrió que las poblaciones de tiburones estaban colapsando en todo el mundo, la investigación sobre estos animales se ha intensificado en muchas ramas de estudio, como la paleontología, la biomecánica y la neurociencia.

Un cuarto de siglo después, hay algo que resulta evidente: los tiburones no son los asesinos inconscientes que suele presentar la cultura popular. Estos peces tienen cerebros grandes cuyo tamaño relativo oscila de una especie a otra.

«Tu cerebro se parece un poquito al de un tiburón», cuenta Kara Yopak, neuroanatomista comparativa de la Universidad de Carolina del Norte. De hecho, como una de las criaturas más primitivas de la Tierra, los tiburones fueron los primeros en desarrollar lo que denomina «el plano del cerebro vertebrado», que contiene estructuras como los bulbos olfativos, el cerebelo y partes del prosencéfalo y el mesencéfalo.

«La mayor idea falsa es que los tiburones son máquinas preprogramadas para devorar y con cerebros pequeños», afirma Yopak. «Sé que no es así».

A medida que la ciencia de los tiburones se expande, también lo hace la urgencia de proteger a las numerosas especies, dos tercios de las cuales están amenazadas por la sobrepesca, el cambio climático, la pérdida de hábitat y la caza furtiva. Un estudio sugiere que si el mundo aumentara sus áreas marinas protegidas en solo un tres por ciento, podría salvarse a 99 de los tiburones más amenazados, muchos de los cuales son depredadores apicales que mantienen el equilibrio en sus ecosistemas. (Descubre fotografías de tiburones en esta galería.)

Sigue leyendo para descubrir otros hallazgos que han expandido lo que sabemos sobre los tiburones:

Los tiburones recorren más distancia de la que creíamos

Investigadoras como Barbara Block, bióloga marina de la Universidad de Stanford, han colocado rastreadores GPS en los tiburones para seguir sus movimientos y revelar sus vidas secretas.

Antes se creía que los tiburones blancos cerca de California se quedaban cerca de la orilla para cazar lobos marinos y focas. Pero gracias a los avances de la tecnología de rastreo, que permite a los científicos seguir a los tiburones durante más tiempo, Block y sus colegas descubrieron que los depredadores recorrían miles de kilómetros cada invierno hasta una zona de agua cálida en el Pacífico, donde hacían inmersiones nocturnas inexplicables.

Un tiburón blanco nada en las Islas Neptune en el sur de Australia. Antes se creía que estos depredadores cazaban cerca de los lugares donde vivían.

Fotografía de Brian J. Skerry, Nat Geo Image Collection

Los satélites sugerían que esta región del Pacífico, a la que han llamado «cafetería de tiburones blancos», carecía de comida, pero se equivocaban. Los científicos descubrieron una zona donde abundaban los camarones, los gusanos, los patudos, los calamares y varias criaturas de aguas profundas. Ahora que sabemos que esta zona es fundamental para el ciclo vital de los tiburones blancos, los conservacionistas están intentando que la declaren lugar Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

En los últimos años, en la costa este de Estados Unidos, un tiburón blanco llamado Mary Lee se ha convertido en una celebridad por aparecer en playas de las Bermudas, Florida y Jersey y sorprende a los científicos como sus paseos frecuentes. Mary Lee lleva sin aparecer desde 2017, pero tiene cuentas activas en Facebook y Twitter.

Otras especies de tiburones emprenden migraciones épicas. En 2014, un tiburón blanco llamado Lydia se convirtió en el primer ejemplar documentado de su especie que cruzó el océano Atlántico. Y en 2017, un tiburón ballena llamado Anne batió récords cuando viajó casi 20 000 kilómetros por el océano Pacífico en poco más de dos años.

Escamas dentadas que ayudan a nadar

Todos los tiburones están cubiertos de cientos de miles de dentículos dérmicos, que se regeneran misteriosamente cuando los pierden.

«Cada uno de ellos es como los dientes, con una cavidad pulpar, dentina y esmalte», explica George Lauder, ictiólogo y experto en robótica de la Universidad de Harvard. «Los dientes de la boca proceden de las antiguas escamas que cubrían a animales como los tiburones hace probablemente 400 millones de años».

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Los tiburones pueden provocar más miedo y asombro que ninguna otra criatura marina. Descubre cuáles son los tiburones más grandes y veloces, cómo se reproducen y por qué algunas especies se encuentran en peligro de extinción.

Los recientes avances en la tecnología de formación de imágenes, la impresión 3D y la robótica han revelado cómo los dentículos ayudan a los tiburones a nadar. En experimentos de laboratorio, Lauder descubrió que el material similar a la piel de tiburón se movía más rápido y consumía menos energía que el material liso.

¿El secreto? Los dentículos reducen la resistencia y aumentan la elevación y el empuje. El tamaño también importa: los dentículos más pequeños incrementan la velocidad, mientras que los más grandes la disminuyen. Los patrones de los dentículos pueden variar de un tiburón a otro.

La alimentación por filtración es más compleja de lo que se pensaba

Antes, se asumía que todos los peces filtradores utilizaban la boca como un colador: cualquier cosa que no cupiera entre los agujeritos se quedaba dentro; el resto salía con el agua. Pero Erin «Misty» Paig-Tran, anatomista funcional de la Universidad del Estado de California en Fullerton, se preguntó si eso era cierto. Las mantarrayas filtradoras y los tiburones ballena que estudió cerca de Cancún, México, se alimentaban en el mismo lugar al mismo tiempo, pero comían cosas totalmente diferentes.

Analizando modelos 3D de filtros de tiburones y mantas en el laboratorio, reveló cómo lo hacían. Los peces ajustan su velocidad de nado y la apertura de sus bocas o hendiduras braquiales y pueden capturar sus alimentos favoritos manipulando el flujo del agua. En general, cuanto más rápida es la velocidad del agua, más pequeñas son las partículas que ingieren. (Descubre de qué se alimentan los tiburones ballena.)

Cada especie filtradora posee estrategias diferentes. Los tiburones ballena se detienen y se alimentan por succión, salen a la superficie y tragan, o nadan con la boca abierta. Los tiburones bocudos dan tragos enormes con sus filtros cubiertos de dentículos. Los tiburones peregrinos nadan con la boca abierta.

Al menos una especie de tiburón (y probablemente más) es omnívora

En 2007, los científicos que estudiaban la dieta de las cornudas de corona descubrieron que sus estómagos contenían un 60 por ciento de algas.

«Todos pensábamos que los tiburones eran carnívoros, yo incluida», cuenta Samantha Leigh, investigadora posdoctoral que estudia a los escualos en el laboratorio de Paig-Tran. Es posible que consuman las algas por accidente, pero ¿pueden sus cuerpos procesar estos alimentos verdes?

Casi una década después, Leigh, que entonces era estudiante de posgrado en la Universidad de California en Irvine, alimentó a cornudas de corona cautivas con algas etiquetadas con trazadores isotópicos, unas moléculas especiales que le permitieron ver los nutrientes de las algas a medida que se movían por el cuerpo. Descubrió que los peces digerían casi la mitad de la materia orgánica de las algas y sus cuerpos absorbían los nutrientes.

«Es muy similar a lo que digieren algunas tortugas marinas jóvenes», afirma. Es la primera dieta omnívora descubierta en un tiburón. Cómo lo hacen sigue siendo un misterio, pero Leigh apunta que es posible que los tiburones cuenten con la ayuda de los microbios de sus intestinos, igual que los humanos.

Los tiburones inspiran materiales y productos que benefician a los humanos

Estudiar los dentículos ha permitido a Lauder crear vehículos submarinos aerodinámicos con superficies que se desplazan por el agua de forma más eficaz.

En 2012, Lauder probó el material de los trajes de baño —que supuestamente reducen la resistencia como la piel de tiburón— que utilizaba el 80 por ciento de los nadadores de las Olimpiadas de Sídney. Cuenta que los trajes Speedo LZR, que ahora están prohibidos porque podrían otorgar ventaja, incrementaban un siete por ciento el rendimiento de los nadadores. Las empresas de trajes de baño como Speedo están trabajando en el diseño de bañadores nuevos que no se consideren «dopaje tecnológico» para remplazar el ZLR.

La investigación de Lauder desveló que los trajes no reducían la resistencia en nadadores humanos. «La superficie de estos bañadores no se parece a la piel de tiburón real», señala Lauder. La clave es que los trajes apretados de cuerpo entero alisaban las protuberancias de la piel humana.

Paig-Tran dice que los tiburones filtradores también están inspirando diseños de filtros industriales autolimpiables, con eficiencia energética y que procesen volúmenes altos para el tratamiento de aguas residuales o incluso la retirada de microplásticos de las masas de agua.

«En la última década han pasado muchas cosas», señala Paig-Tran. «Cuanto más aprendemos sobre los tiburones, más fascinantes parecen».

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.
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