Cómo proteger nuestros ojos de los rayos solares

El sol puede dañarte los ojos en cuestión de minutos, pero los efectos podrían tardar horas en manifestarse.

Por Brian Handwerk
Publicado 21 ago 2023, 15:48 CEST
La radiación UV del sol puede dañar los ojos

La radiación UV del sol puede dañar los ojos, causando condiciones como el ojo de surfista, cataratas e incluso tipos de cáncer raros. Busca siempre gafas de sol con protección UV 100% para mantener tus ojos sanos.

Fotografía de Jenn Emerling, Nat Geo Image Collection

Nuestra vista depende del sol, pero nuestros ojos también pueden dañarse irreversiblemente por el astro rey en cuestión de minutos.

La mayor parte de lo que vemos en el mundo natural se revela porque refleja la luz solar. Eso es así incluso por la noche; el brillo de la luna es solo un reflejo del sol. Algunas investigaciones sugieren que la luz solar incluso ayuda a los ojos a desarrollarse correctamente en primer lugar, y que la falta de luz solar en la infancia puede provocar miopía.

Sin embargo, el sol brilla tan intensamente que incluso desde 150 millones de kilómetros de distancia puede dañar permanentemente tus ojos, y por eso nunca se debe mirar directamente al sol.

(Relacionado: El Sol: qué es, cómo afecta a la Tierra y cuándo se apagará)

El ojo funciona como una lupa

Al igual que una lupa puede enfocar la luz en un punto de una hoja de papel con suficiente intensidad para prenderle fuego, el ojo enfoca la luz en la mácula, una pequeña parte de la retina, en la parte posterior del ojo. Allí, un conjunto de células fotorreceptoras (clave para la visión en color y el enfoque de la visión central) pueden llegar a quemarse por un exceso de radiación solar. Estas células no se queman literalmente, pero se someten a reacciones fotoquímicas que pueden dañarlas, a veces de forma permanente.

El sol produce la mayor parte de la luz ultravioleta (UV) de la Tierra, aunque las camas de bronceado y algunas luces artificiales también pueden emitir UV. La piel humana utiliza esta radiación electromagnética para crear vitamina D beneficiosa. Pero en exceso, la radiación UV puede lesionar o matar las células de los seres vivos dañando su ADN, provocando afecciones de la piel que van desde las quemaduras solares al cáncer. La radiación UV también tiene un gran impacto en los ojos.

Con el tiempo, el exceso de luz solar puede causar condiciones como la de pterigion  (también conocida como ojo de surfista), un crecimiento en la membrana protectora clara del ojo, o afecciones más graves, como cataratas e incluso tipos de cáncer raros. Estas consecuencias de la exposición a la luz solar son la razón por la que los expertos recomiendan usar sombreros de ala ancha y gafas de sol que ofrezcan una protección UV de 99 a 100 por ciento.

Las retinas de los ojos no tienen receptores de dolor, por lo que las personas a menudo no tienen idea de si están mirando al sol el tiempo suficiente para causar daño. De hecho, muchos no se dan cuenta de lo que ha sucedido hasta horas después o incluso al día siguiente. Los fotorreceptores de la retina, incluso cuando están completamente sobrecargados, pueden funcionar durante horas antes de quedar inutilizados.

Pero una vez que se apagan, las personas cuyos ojos se dañan por el sol pueden experimentar visión borrosa y distorsionada, problemas para enfocar en una cara o una página impresa, o una mancha en el centro de la visión conocida como escotoma. Desafortunadamente, para quienes sufren este tipo de daño, no existe tratamiento, es cuestión de esperar y paciencia. Muchos mejoran con el tiempo, pero otros, desafortunadamente, no.

La exposición no tarda mucho en representar un riesgo. Mirar directamente al sol puede causar daño ocular permanente en menos de un minuto. Esto ocurre con mayor frecuencia durante un eclipse solar, en parte porque el sol oscurecido parece menos dañino. La mayoría de los días, el sol brilla en el cielo y muy pocas personas lo miran directamente porque hacerlo es extremadamente incómodo.

(Relacionado: Todo lo que necesitas saber sobre protectores solares)

Protegiendo tus ojos durante un eclipse solar

Un eclipse solar es un evento raro que obliga a muchos a mirar donde normalmente no lo harían. Debido a que la luna bloquea gran parte del sol, también es posible mirarlo con menos incomodidad. Eso no significa que sea seguro echar un vistazo. Tan pronto como emerge el primer rayo de sol, brilla con suficiente intensidad para dañar los ojos, y afectará aún más a las pupilas dilatadas en la oscuridad, que dejan entrar más luz.

Hemos sabido reconocer este riesgo desde hace mucho tiempo. Hace casi 2500 años, el griego Platón describió el peligro: "Las personas pueden lesionar sus ojos observando y mirando al sol durante un eclipse, a menos que tomen la precaución de solo mirar la imagen reflejada en el agua o en un medio similar". Hoy, los expertos advierten que incluso la reflexión del sol es lo suficientemente fuerte como para causar daño ocular.

Los estudios de imágenes avanzadas han arrojado luz sobre el daño, conocido como retinopatía solar, que es causado por la exposición excesiva a la radiación solar, generalmente al ver un eclipse. En un estudio, una mujer que observó el eclipse solar de 2017 a través de anteojos no seguros tuvo las células de su retina dañadas en forma de media luna que coincidía con la apariencia del sol durante los 20 segundos durante los cuales vio el eclipse. Desafortunadamente, el daño también provocó una mancha con forma de media luna que terminó por arruinarle la visión.

Estos riesgos no implican que te tienes que perder la visión de un eclipse solar, después de todo puede que pasen siglos antes de que puedas se testigo de uno igual en ese punto del planeta. La gente se las ha apañado de forma ingeniosa a los largo del tiempo para poder observar los eclipses. Aristóteles lo hizo usando una suerte de cámara oscura  en el siglo IV a.C.

Es importante usar protección durante un eclipse solar, como hicieron estos espectadores en abril. Ten cuidado con las versiones falsificadas e inseguras que no proporcionarán una protección adecuada.

Fotografía de Agung Kuncahya B., Xinhua, Redux

Hoy en día, las gafas de eclipse, miles de veces más oscuras que un par normal de gafas de sol, son el medio preferido para ver el eclipse, pero conllevan sus propios riesgos de seguridad. Desafortunadamente, las versiones falsificadas e inseguras se ofrecen a menudo como souvenirs y se venden a través de minoristas en línea. Antes de observar un eclipse solar, los observadores deben obtener gafas de una fuente confiable, como las homologadas por la Comisión Europea o las aprobadas por la Sociedad Astronómica Estadounidense. Esa es la mejor manera de presenciar un evento verdaderamente memorable sin que el sol cause un daño duradero a tus ojos.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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