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Explora los misterios de los moái de la Isla de Pascua

La aislada Rapa Nui desarrolló una distintiva cultura arquitectónica y artística que resistió al paso del tiempo.martes, 19 de junio de 2018

Por Redacción National Geographic
Explora los misterios de los moái de la Isla de Pascua
Explora los misterios de los moái de la Isla de Pascua

Los misteriosos moáis de Rapa Nui permanecen en silencio, pero dicen todo sobre los logros de sus creadores. Los bloques de piedra, grabados en forma de figuras de cabezas y torsos, miden una media de 4 metros de alto y pesan unas 14 toneladas. El esfuerzo de construir estos monumentos y trasladarlos por la isla debió haber sido considerable, pero nadie sabe exactamente por qué los rapanui se sometieron a una tarea tan ardua. La mayoría de expertos sospechan que los moáis se crearon en honor a ancestros, jefes u otras personalidades importantes. Sin embargo, no existen historias escritas y hay muy poca historia oral sobre la isla, de modo que es imposible asegurarlo con certeza.

 

Una sociedad polinesia floreció en esta ubicación improbable después de que unos individuos audaces navegasen en una flota de canoas de madera hasta esta diminuta mota en la inmensidad del Pacífico. Aquí, aislados a unos 3700 kilómetros al oeste de Sudamérica y a 1770 kilómetros de la isla más cercana, los rapanui desarrollaron una distintiva cultura arquitectónica y artística. Dicha cultura alcanzó su cénit durante los siglos X a XVI, cuando los rapanui tallaron y erigieron unos 900 moáis por toda la isla.

 

En general, se cree que la desaparición de los rapanui fue el resultado de una catástrofe medioambiental provocada por sus propios actos.

 

No está claro cuándo colonizaron las islas por primera vez; las estimaciones varían del 800 d.C. al 1200 d.C. Tampoco está claro lo rápido que destruyeron el ecosistema, pero parece ser que un factor importante fue talar millones de palmeras gigantes para despejar campos o hacer fuego. Es posible que las ratas polinesias, que llegaron con los colonos humanos, se comieran las semillas suficientes para contribuir a diezmar los árboles.

 

De todas formas, la pérdida de árboles expuso los ricos suelos volcánicos de la isla a una grave erosión. Cuando los europeos llegaron en 1722, descubrieron que la isla estaba prácticamente estéril y albergaba pocos habitantes.

 

Hoy hay muchos turistas y la mayoría visita la cantera de Rano Raraku, que produjo las piedras usadas para la mayoría de los moáis de la isla. Los antiguos habitantes de Rapa Nui dejaron la cantera en condiciones fascinantes: alberga unas 400 estatuas, que parecen encontrarse en varias fases de producción.

 

Mientras tanto, por toda la isla, muchos moáis invierten el proceso de creación y se deterioran rápidamente. La piedra volcánica queda sometida al desgaste y se necesitan intensos esfuerzos de conservación para preservar el legado pétreo de Rapa Nui en su imponente estado actual.

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