¿Qué es el Día de los Muertos?

Aunque la festividad tiene su origen en México, se celebra por toda Latinoamérica con coloridas calaveras y calacas. Descubre cómo empezó el Día de los Muertos y las tradiciones que lo hacen único.lunes, 21 de octubre de 2019

Por Redacción National Geographic
¿Qué es el Día de los Muertos?
¿Qué es el Día de los Muertos?

El Día de los Muertos suele comenzar el día de Todos los Santos, el 1 de noviembre. Aunque la mayoría de las festividades combinan tradiciones indígenas y católicas, la festividad mexicana es anterior a la influencia del catolicismo y su origen se remonta a festivales aztecas que veneraban a dioses como Mictēcacihuātl, la poderosa «señora de los difuntos». Hoy hay casi tantos lugares donde celebrar esta fiesta como interpretaciones de la «nueva» dama, el esqueleto con boa de plumas, La CatrinaSu pintor original fue José Guadalupe Posada, pero el artista mexicano Diego Rivera la representó de nuevo en su mural de 1947, Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central.

Aunque cada lugar incorpora tradiciones diferentes, todas las festividades tienen algo en común: una celebración alegre de los difuntos. Es una época en la que compartir historias divertidas sobre los fallecidos, comer y recordar la sopa favorita de la abuela, limpiar las tumbas y bailar en las calles. Mercados de todo México están llenos a rebosar de golosinas, incienso copal, carteles de papel perforados y montañas de pan. Todo ello inundado de flores de cempasúchil.

Podría considerarse que los motivos de la celebración son las calacas y las calaveras. Niños con las caras pintadas de esqueleto engullen dulces con forma de calavera. Panes con forma de hueso y maracas de cráneos se disponen sobre las mesas entre pilas de diminutas calaveras de cerámica. Globos con forma de cráneo desfilan por las ciudades siguiendo a personas disfrazadas de esqueletos que bailan con sus marionetas. Hasta los poemas del festival se llaman calaverasbreves versos satíricos que bromean para recordarnos que todos, ricos o pobres, famosos o desconocidos, correrán la misma suerte: volver a la tierra, al hueso y a las cenizas.

Seguir leyendo