La migración humana: consecuencia de guerras, desastres y, ahora, del clima

Los Homo sapiens han estado en movimiento prácticamente desde sus inicios. La escasez de agua, sequías e inundaciones provocadas por el clima se sumarán a la lista de razones por las que emigrar.

Monday, March 11, 2019,
Por Erin Blakemore
Los refugiados rohinyá
Los refugiados rohinyá, obligados a emigrar a Bangladesh desde Birmania, caminan en busca de campos de refugiados.
Fotografía de John Stanmeyer, Nat Geo Image Collection

«Migración» se define como «el desplazamiento de un país o lugar a otro». Desde que los primeros humanos empezaron a salir de África, nuestra especie ha estado en constante movimiento. Incluso hoy, el tres por ciento de la población mundial —al menos 258 millones de personas— viven fuera de su país de origen. La migración, voluntaria o forzosa, ha configurado profundamente nuestro mundo.

Los primeros migrantes

Los primeros migrantes fueron los humanos primitivos que salieron del continente africano. Su diseminación hasta Eurasia y otras partes del planeta sigue siendo un tema que suscita polémica en la comunidad científica. Los primeros fósiles de Homo sapiens reconocibles se descubrieron en Etiopía y tenían casi 200.000 años de antigüedad.

La teoría de la emigración africana sostiene que, hace unos 60.000 años, los Homo sapiens se dispersaron por Eurasia, donde se encontraron y finalmente remplazaron a otros ancestros de los humanos como los neandertales. Sin embargo, esa teoría ha sido cuestionada por las pruebas de migraciones de África a Eurasia hace 120.000 años. Sea como fuere, se cree que los primeros humanos habrían emigrado a Asia, bien por el estrecho entre el Cuerno de África y el actual Yemen, bien por la península del Sinaí. Tras diseminarse por el Sudeste Asiático, se cree que los primeros humanos habrían emigrado a Australia, que entonces compartía una masa continental con Nueva Guinea, después con Europa y después con las Américas.

Los humanos modernos emigraron de África hace más de 60.000 años. Este mapa muestra sus trayectorias migratorias.
Fotografía de INTERNATIONAL MAPPING INC, Nat Geo Image Collection

Es probable que estas migraciones fueran la consecuencia del clima, la disponibilidad alimenticia u otros factores medioambientales. Con el paso del tiempo, las culturas abandonaron el nomadismo, y la guerra y el colonialismo empezaron a provocar migraciones. Los antiguos griegos expandieron su dinastía con una larga lista de colonias. Los antiguos romanos enviaron a sus ciudadanos al norte, llegando hasta Gran Bretaña. La China imperial también empleó su ejército para expandir sus fronteras y albergó a refugiados en zonas fronterizas aún más remotas.

Motivos para huir

La migración ha estado caracterizada y dificultada por la guerra, el esclavismo y la persecución. Los judíos huyeron de sus tierras ancestrales tras las olas de exilio y la destrucción de Jerusalén en el 70 d.C., creando una enorme diáspora. Al menos 12 millones de africanos fueron esclavizados y obligados a trasladarse a las Américas durante la trata transatlántica de esclavos, entre el 1500 y la década de 1860. Tras la Segunda Guerra Mundial, en 1945, cientos de miles de supervivientes del Holocausto y otros civiles se convirtieron en personas desplazadas y emigraron a Europa occidental, el territorio del Mandato británico de Palestina —que más adelante se convertiría en Israel— y los Estados Unidos. Tras la guerra de Vietnam, más de 125.000 personas de Vietnam emigraron a los Estados Unidos ante una crisis humanitaria.

No fueron las últimas: la emigración continúa en el siglo XXI, provocada por la hambruna, los desastres naturales y las violaciones de los derechos humanos. A partir de 2013, cada vez más emigrantes del norte de África y Oriente Medio empezaron a desplazarse a Europa huyendo de la pobreza y la inestabilidad política de sus hogares. La crisis migratoria ha puesto presión en los recursos europeos y provocado xenofobia y frustración, incluso en estados acogedores. Y cientos de miles de rohinyás han sido obligados a emigrar a Bangladesh desde Birmania pese a los siglos de historia en su patria.

En el futuro, el cambio climático podría provocar aún más desplazamientos masivos. Un informe del Banco Mundial de 2018 determinó que más de 143 millones de personas podrían convertirse en «migrantes climáticos», expulsados de sus hogares por inundaciones, sequías y falta de agua. Independientemente de los motivos, es probable que la migración continúe mientras perdure la especie humana, siempre y cuando hay lugares a los que ir.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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