Fotografía

Estas fotógrafas reflexionan sobre un sector dominado tradicionalmente por hombres

Hemos pedido a 23 fotógrafas de National Geographic que reflexionen sobre cómo influye el género en su trabajo.Monday, March 11, 2019

Por Nina Strochlic
HANNAH REYES MORALES «De poder dar un consejo a las mujeres, sobre todo a mujeres en lugares con menos recursos, les diría que valoren su perspectiva. Ojalá hubiera apreciado antes mis orígenes, ser una mujer filipina. De joven, pasé demasiado tiempo intentando encajar en moldes que no estaban hechos para mí porque pensé que eso era lo que hacía falta para ser fotógrafa. No valoraba las cosas que me hacían ser yo misma.»

Ser fotógrafa tiene sus ventajas: te permiten entrar en mundos secretos, te invitan a las casas y te confían los temas más delicados. También hay desventajas: la lucha por que te tomen en serio en un sector dominado por hombres, meterte en situaciones peligrosas e impredecibles, y derribar estereotipos sobre dónde deberían ir las mujeres y sobre qué temas deberían informar. Pedimos a las fotógrafas de National Geographic de todo el mundo que nos cuenten vivencias y reflexiones sobre cómo se entrelazan género y trabajo, las oportunidades para las mujeres jóvenes que vendrán después de ellas y el futuro de su sector. Nos han mostrado sus fotografías favoritas de mujeres —una cetrera de Mongolia, una motorista saudí, una geisha japonesa que se toma un descanso para fumar— y nos han hablado de las historias tras las imágenes. También nos han contado que sienten optimismo ante el cambio del statu quo, gracias a quienes han luchado durante décadas para que las tomen en serio. «Durante mucho tiempo, hemos contemplado el mundo a través de la experiencia y visión dominantes de los fotógrafos», cuenta la fotógrafa Daniella Zalcman. «Eso está cambiando cada vez más rápido. Y ya era hora». Estas son sus palabras y fotografías:

ACACIA JOHNSON «Independientemente de tu procedencia o el idioma que hables, siempre habrá aspectos de la experiencia femenina que nos conectan. Imagino que el nivel de confianza e intimidad que he podido establecer con las mujeres a las que fotografío sería difícil de conseguir para un hombre».
LUJÁN AGUSTI «Como fotógrafas, creo que una de las dificultades principales es romper barreras y estereotipos dentro de la industria. Hoy en día, nuestro deber es repartir las cartas de forma equitativa. Y, en ese sentido, necesitamos que se respeten y que se confíe en nuestro trabajo, nuestros procesos y nuestra forma de pensar. Creo que nuestra mayor oportunidad es aprovechar este momento histórico para sentar las bases de una cultura más justa y equitativa para todos y todas».

“Como mujeres, no solo tenemos que esforzarnos el doble para ser aceptadas como fotógrafas, sino que también debemos reconstruir el estándar de calidad fotográfica desde una perspectiva femenina.”

por HANNAH REYES MORALES
TASNEEM ALSULTAN «El año pasado, se produjeron muchos cambios para las mujeres saudíes. Nos permitieron entrar en estadios, ver partidos de fútbol, asistir a conciertos de música y, lo más importante, por fin podemos conducir. Estos cambios eran impensables hace dos años. Como fotógrafa saudí, hay muchos casos en los que he fotografiado con lágrimas en los ojos, alegría e incredulidad. Sin embargo, comprendo la responsabilidad que tengo como documentalista. Debo compartir una parte de Arabia Saudí que los extranjeros no siempre esperan ni aceptan y, por desgracia, a veces tampoco es bien vista por los saudíes. Las imágenes que presentan a mujeres fuertes no siempre son bien recibidas por los hombres. Quizá las consideren una amenaza. Intento capturar imágenes de mujeres a las que considero empoderadas: Aquellas que puedo enseñar a mis hijas y decir: “¡Mirad! ¡Estas podríais ser vosotras!”».
ANASTASIA TAYLOR-LIND «La gente detrás de la cámara no refleja a la gente frente a la cámara, o al público al que informamos. Creo que diversificar el fotoperiodismo también es una gran oportunidad. Como sector, tenemos la oportunidad de deshacer los años de patriarcado y racismo que han arraigado en toda la historia de la fotografía. Tenemos los conocimientos y las destrezas necesarios y también, creo, la voluntad de cambiar la forma en que representamos el mundo colectivamente. Creo que están cambiando las tornas y me siento optimista respecto al futuro del fotoperiodismo, que será muy diferente del pasado».
YANA PASKOVA «El machismo institucional y manifiesto sigue siendo el mayor problema para las fotógrafas, ya que afecta a gran parte de nuestras vidas de manera interrelacionada: las prácticas de contratación (frecuencia, salario, calidad de los encargos), la salud y estabilidad personal y financiera, las actitudes ante las denuncias de acoso y agresiones sexuales, y el simple hecho de que ambos siguen ocurriendo con frecuencia y afectan tanto a la vida profesional como a la personal, y que es poco común que los particulares o las corporaciones mediáticas lo admitan o intenten solucionar el problema.

“Intento capturar imágenes de mujeres que considero empoderadas: aquellas que puedo enseñar a mis hijas y decir: “¡Mirad! ¡Estas podríais ser vosotras!”.”

por TASNEEM ALSULTAN
SARA HYLTON «En medio de una sala, ante cincuenta mujeres a las afueras de Lahore, Pakistán —con bebés llorando, mujeres cotilleando, la luz que entraba de lleno por la claraboya del techo—, era inevitable sentir que la energía de la sala me atravesaba el cuerpo. Estas mujeres se habían reunido una semana antes de las elecciones en un país que figura entre los últimos del mundo en participación política femenina. Procedían de familias desfavorecidas, muchas eran analfabetas y no habían votado nunca. Cuando Bushra Khaliq, una activista de derechos humanos, empezó a hablar, la sala enmudeció. Preguntó a las mujeres: «¿Quién determinará vuestro voto?». Las mujeres respondieron rotundamente: «¡Yo!».
ALEX POTTER «Saqué esta foto cuando estaba en Siria, en la región kurda de Rojava. Seguía a jóvenes combatientes de varias facciones kurdas en su lucha contra el Estado Islámico y estas jóvenes mujeres formaban parte de una unidad de francotiradores que había luchado en Kobane. Una noche, cuando se apagaron las luces, empezaron a cantar canciones tradicionales kurdas. Sus compañeros las iluminaban con las luces de sus teléfonos móviles. Me pareció un momento doloroso para estas mujeres y chicas jóvenes (la mayoría de entre 16 y 25 años) que luchan y mueren junto a los hombres en el norte de Siria con la esperanza de expulsar al EI y el sueño de un estado kurdo».
ERIKA LARSEN «Sé fiel a ti misma, a tus ideales y centra tu energía en tu trabajo. Cree en que, aunque tu ideal no esté completamente claro, surgirá en el proceso de conectar con tu profesión. Debes darte cuenta de que tu vida personal e interior se reflejarán inevitablemente en tus obras, así que no descuides este aspecto de ti misma, ya que demostrará fortalecer la profundidad del vínculo con tu profesión».
KARLA GACHET «En mi profesión, he tenido la suerte de conocer a muchas mujeres que han dejado huella en mí. Las mujeres han abierto puertas a mundos desconocidos. Han compartido sus vidas y sus secretos, se han convertido en canales de comunicación. Han sido como madres, hermanas y amigas y siempre vivirán en mi corazón, en el rincón donde guardo todos estos encuentros».

“Hoy en día, nuestro deber es repartir las cartas de forma equitativa. Y, en ese sentido, necesitamos que se respete y se confíe en nuestro trabajo, nuestros procesos y nuestra forma de pensar.”

por LUJÁN AGUSTI
MAGGIE STEBER «Las fotógrafas han avanzado mucho en los países desarrollados, pero muchas de nuestras hermanas siguen teniendo dificultades en países en vías de desarrollo, donde las culturas impiden a las mujeres trabajar en el que aún se considera un sector masculino. Todavía luchamos por la igualdad y el reconocimiento en oportunidades de publicación y salariales en todo el mundo, pero muchas de nuestras hermanas tienen dificultades ante el acoso y las costumbres culturales que no les permiten avanzar como artistas o narradoras».
MICHAELA SKOVRANOVA «Nuestro mundo necesita diversidad —en todos los sentidos— y tenemos una oportunidad excelente de llevar una perspectiva diferente al sector y crear de una forma que nunca había sido posible. La industria ha cambiado y hay más puertas abiertas, conocimientos y equipo para que las fotógrafas los utilicen. Tenemos voces fuertes que hablan con el público de forma única y que no pueden descartarse».
DINA LITOVSY «El surf de olas grandes, uno de los deportes más peligrosos del mundo, ha estado dominado tradicionalmente por hombres. Poder dedicarme a las asombrosas deportistas que llevan años surfeando sin obtener el mismo reconocimiento fue una experiencia increíble e inspiradora. En el primer día que pasé en Mavericks, California, vi a muchas surfistas montar olas de doce metros y escuché a los observadores a mi alrededor referirse a ellas como "ellos". Enseguida me di cuenta de que nadie había considerado siquiera que fueran mujeres».
SAUMYA KHANDELWAL «En la India, hay dos tipos de fotógrafos: uno es un fotógrafo y el otro es una mujer fotógrafa. A menudo, cuando hay una oferta de encargo y los editores buscan fotógrafos, suelen buscar hombres. A no ser que indiquen explícitamente que necesitan una mujer fotógrafa, por exigencias específicas del reportaje, no buscan mujeres de manera proactiva».

“Te cruzarás con muchas personas en tu camino que no te comprenderán a ti ni tu voz. Ignóralas. Agacha la cabeza y sigue adelante.”

por SARA HYLTON
ANDREA BRUCE «La operaria Reena Bihari contempla la vida nocturna de Bangalore, India, desde la azotea de su cuarto. Procede de una pequeña aldea donde, por primera vez, se ha animado a las mujeres de su edad a trabajar en la gran ciudad en lugar de obligarlas a casarse. Recuerdo la noche que saqué esta fotografía. Ella contemplaba el mundo de los hombres en las calles, la brisa cálida parecía emanar de la calle misma. Era la primera vez que estaba en un edificio de más de un piso. Me contó que se sentía fuerte. La perspectiva influye mucho en nuestra imagen del mundo. Por eso es importante tener a fotógrafos de todas las condiciones sociales, mujeres incluidas».
STEPHANIE SINCLAIR «Este es un retrato de la trapecista Kristin Finley, que dejó su trabajo en una empresa y optó por la trayectoria profesional poco convencional de convertirse en artista circense. Ha trabajado en circos de todo el país, incluso en el clausurado Ringling Brothers and Barnum & Bailey Circus. Hablamos cuando se cerró y, fiel a su personalidad, me dijo: “La vida continúa. Puedes llorar y sentir lástima de ti misma o seguir adelante”».
AMI VITALE «Tradicionalmente, las mujeres samburu del norte de Kenia se casan a una edad temprana sin educación y sin oportunidades laborales. Pero, como primera cuidadora principal del Santuario de Elefantes de Reteti en la remota cordillera Mathews, Sasha Dorothy Lowuekuduk ha abierto un nuevo camino. Aunque ella y las mujeres que trabajan para ella se toparon con resistencia, el equipo de Reteti está unido en su misión, que consiste en rescatar a crías de elefante abandonadas, cuidarlas hasta que estén sanas y reintroducirlas en la naturaleza. Exige vigilancia y cuidados las 24 horas, pero la pasión de Lowuekuduk por salvar a estas crías de más de 90 kilos no tiene fronteras. En un mundo donde solo nos centramos en las dificultades y las cosas que nos dividen, también es importante hablar de las soluciones».
RENA EFFENDI «Anna Zavorotnya sobrevivió al Holodomor (la hambruna impuesta que asoló Ucrania durante la época soviética) cuando solo era un bebé de seis meses en 1932. La rescataron de un grupo de aldeanos hambrientos que recurrieron al canibalismo y estuvieron a punto de matarla para comérsela. Anna también sobrevivió a la ocupación nazi de Ucrania. En 1986, presenció el peor desastre nuclear del mundo cuando explotó el reactor 4 en la ciudad de Pripyat, Chernóbil. Anna decidió volver a su casa pocos meses después del accidente nuclear. Observé a Anna recorrer su jardín con una energía casi frenética en un pueblo fantasma en el que solo quedan tres residentes. Mató un cerdo por Navidad y me ofreció un chupito de whiskey casero y conservas. Pregunté a Anna por qué había decidido volver. ¿No le daba miedo la radiación? “¿Radiación? No, no puedo verla. ¿Qué me dices del hambre? ¡Eso sí me da miedo!”, respondió. Pese a todas las adversidades a las que se había enfrentado a lo largo de su vida, Anna tenía un espíritu indomable».
CRISTINA MITTERMEIER «Silencia ese “gallinero” mental que te dice que la fotografía es demasiado difícil, demasiado cara o sencillamente algo que las mujeres no pueden hacer, y da los primeros pasos en el arte de la fotografía. Las mujeres están programadas para ser narradoras y nuestro planeta necesita más que nunca gente apasionada que cuente historias que nos ayuden a entender el lugar que ocupamos en el mundo. Nunca ha habido un mejor momento que hoy para ser fotógrafa, cuando el mundo nos necesita».

“Creo que están cambiando las tornas y me siento optimista respecto al futuro del fotoperiodismo, que será muy diferente del pasado.”

por ANASTASIA TAYLOR-LIND
JODI COBB «Una geisha japonesa. Sus vidas son tan exclusivas y privadas que la mayoría de los japoneses nunca ven a una. Fui la primera fotógrafa a la que permitieron entrar en su mundo secreto y exclusivo para mi libro “Geisha: The Life, the Voices, the Art”, un libro que solo una mujer podía fotografiar. Pasé seis meses durante un periodo de tres años en las diminutas habitaciones de las casas de geishas y en los bastidores de los teatros donde actúan y vi cómo cambiaba todo en una geisha cuando entraba un hombre. Su postura, sus gestos, su voz. Se convertía en su yo profesional, en una mujer formada para servir y entretener a hombres. Para mimar el ego masculino, me dijo una. ¿Habría permitido a un hombre fotógrafo ver su yo real?».
DANIELLA ZALCMAN «Creo que, aunque las fotógrafas actuales todavía se enfrentan a grandes retos, también nos encontramos en un momento histórico único: al fin podemos tener conversaciones reales y sostenibles acerca de cómo afecta la identidad de las personas tras las cámaras a la forma de hacer fotografías y, por lo tanto, cómo consume y entiende los reportajes nuestro público. Creo que estamos empezando a comprender que, si queremos lograr una perspectiva equilibrada, informada y matizada de nuestro mundo, debemos garantizar que los creadores de imágenes y narradores de historias sean un grupo diverso e inclusivo».
TAMARA MERINO «Sé humilde, real y honesta a la hora de fotografiar y cuenta siempre las historias de manera íntima y honesta. La fotografía es un viaje, una exploración de nuestro subconsciente, una herramienta de conocimiento de una misma y exploración personal que nos permite ser niñas de nuevo, porque nos da la capacidad de asombrarnos. Por eso siempre hay que ser abierta y nunca tener juicios o ideas preconcebidas, porque lo único que nos conecta con las personas y las historias que contamos es la capacidad de imaginar y un corazón abierto».
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